
Jonas Vingegaard asestó el primer golpe en este Tour de Francia. Dominó su equipo, el Visma, una contrarreloj sin precedentes en Barcelona para vestir a su líder con el primer maillot amarillo de la carrera. Un “aquí estoy yo” en toda regla del aspirante, que hizo buenos sus avisos ya en el primer día, apoyado el danés en un rendimiento colosal de todo su equipo en una contrarreloj por equipos dramática.
Un triunfo repleto de espectacularidad y suficiencia que manda directamente al sillón de pensar a Tadej Pogacar, tercero en la general pese a su fantástica ascensión en la recta final. El UAE no estuvo a la altura y desde el principio estuvo lejos de los tiempos de su máximo rival. Más contento terminó el español Juan Ayuso, cuarto con el Lidl Trek tras un esfuerzo formidable, solo superado por los principales favoritos y por Ineos, en el Filipo Ganna volvió a rozar el triunfo. Pero el de Lidl se queda en una situación privilegiada tras un primer día de una exigencia extrema.
Un relámpago atravesó la canícula barcelonesa. Un misil balístico que gestionó mejor que nadie las trampas de un trazado técnico y muy duro en la parte final. Fue Visma quien salvó mejor las dificultades, quien rodó más rápido en el llano y quien llegó con más corredores, hasta cuatro, a las decisivas rampas de Montjuïc. Todo para que Vingegaard se lanzase a por el triunfo en el kilómetro de los campeones, en realidad 800 metros agónicos en los que que los líderes de cada equipo tuvieron que echar el resto.

Roberto Rodríguez Díaz (Salvatierra de Miño) es licenciado en Periodismo (UPSA) y máster por la BCNY (UB-CU). Trabaja en La Vanguardia desde 2008 donde ha cubierto desde el Mundial de Sudáfrica en 2010 hasta el Tour de Francia de 2025. Siguiendo al Espanyol desde 2020. En Twitter: @Roberto_roda

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