Estos son los seis errores veraniegos que empeoran el acné en la espalda

Hace 2 días 4

Ni los granos son cosa exclusiva de adolescentes ni aparecen solo en el rostro. También pueden manifestarse en el tronco, sobre todo en espalda, pecho y hombros. Es habitual entre quienes ya tienen acné: un estudio publicado este año en la revista Dermatology and Therapy observó que el 63,6% de los pacientes con acné analizados presentaba lesiones también en el tronco. El problema es que suele estar infradiagnosticado e infratratado. Su tratamiento se complica por la dificultad de acceder a la parte alta de la espalda, por una piel más gruesa que la del rostro y por factores como el roce, la actividad física y la sudoración.

En verano, todo esto se intensifica. El calor, la humedad, la ropa ajustada, los bañadores húmedos, los fotoprotectores y los productos capilares crean un entorno perfecto para que se acumulen sebo, células muertas y bacterias en una zona que, además, no se limpia con facilidad. El brote suele identificarse con el concepto de “granitos por el sudor”. Los especialistas inciden: “El sudor por sí solo no causa acné, pero si se deja sobre la piel mezclado con sebo, bacterias y células muertas, puede favorecer la obstrucción de los poros y la proliferación bacteriana”, explica Carlos Morales Raya, dermatólogo experto en acné, estética y láser y fundador de la clínica que lleva su nombre en Madrid. A esto se suma “que el verano puede provocar un efecto rebrote por el engrosamiento de la piel que produce el sol y el aumento de la producción de sebo”, apostilla la Dra. Beatriz Beltrán, fundadora de la clínica que lleva su nombre en Barcelona.

El mercado no ha tardado en reaccionar. Según el informe El momento del cuerpo: tendencias de baño y cuidado corporal, de Spate, estamos viviendo una auténtica pielificación del cuidado corporal: tratar la piel del cuerpo con la misma lógica, pasos y activos que la del rostro. En ese contexto, y aunque el informe se circunscribe a Estados Unidos, crecen los sprays corporales antiacné (+101%), los sérums corporales (+104,7%), los geles corporales con niacinamida (+111,7%), las lociones corporales con alfa hidroxiácidos (+478,2%) y, sobre todo, las lociones corporales con retinol, que se disparan un 1171,7%.

@dr.anamolina

¿TIENES BACNE? 😰 Pues tranquil@ que tiene solución y a pesar del “palabro” no es más que acné o granitos en la espalda (unión de “back”, espalda en inglés, con acné). ✅ Suele aparecer en la adolescencia como parte del ‘acné vulgar’, pero también puede aparecer en otras edades y por otras causas, como alteraciones hormonales, sudoración excesiva, calor, oclusión por prendas de vestir, medicamentos, etc. ✅ Su localización en la espalda hace que el tratamiento sea algo diferente al que usamos en la cara. Además, no siempre aparecen a la vez. Por eso lo más importante antes de tratarlo es consultar con un dermatólogo que haga un buen diagnóstico. ✅ Para mejorarlo se suelen usar productos de higiene específicos con antisépticos, acompañados de la aplicación posterior de cosméticos que contengan hidroxiacidos como el ácido salicílico, pero también antibióticos tópicos, retinoides, etc. Estos productos suelen venir en spray, gel, solución o incluso roll-on para facilitar su aplicación. ❌ Pero no siempre será suficiente y en algunos casos habrá que realizar tratamiento oral con antibióticos, retinoides o incluso antifúngicos, por eso es tan importante un buen diagnóstico previo o el BACNE se convertirá en un buen BACHE 💙 #bacne #espalda #acne #dermatologia #piel #dermocosmetica

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No todos los granitos de la espalda son acné

“El acné es la causa más común de estos granitos y ocurre cuando los folículos pilosos se obstruyen con sebo y detritus de la piel. Esta obstrucción favorece la proliferación de bacterias, como Cutibacterium acnes, y origina una respuesta inflamatoria que se manifiesta en forma de puntos negros, puntos blancos, pápulas, pústulas, nódulos, quistes o lesiones cicatriciales”, explica a S Moda Manuel Ballesteros, dermatólogo de IMR.

En personas predispuestas, la dieta y los cuidados capilares también pueden influir. “Los alimentos con alto índice glucémico, los carbohidratos refinados, los alimentos ultraprocesados y los lácteos desnatados pueden empeorar el acné en algunas personas. Además, los champús, acondicionadores y mascarillas pueden obstruir los poros y desencadenar brotes si no se enjuagan bien. La sudoración excesiva, el uso de ropa sintética, los cambios hormonales, el embarazo, el síndrome de ovario poliquístico y los altos índices de estrés también influyen en su aparición”, incide Morales Raya.

La confusión aumenta en verano, cuando cualquier brote en la espalda se etiqueta como “acné por sudor”. “No todo lo que aparece como granito en la espalda es acné. En verano también podemos ver foliculitis, miliaria o sudamina, dermatitis irritativa o acné mecánico por roce”, explica la Dra. Beatriz Beltrán. “La piel puede reaccionar al calor y a la sudoración de múltiples maneras, especialmente cuando existe roce, oclusión, exceso de humedad o alteración de la barrera cutánea. Por eso, cuando los granitos pican mucho, son muy uniformes, aparecen de golpe o no responden a los cuidados habituales, conviene no tratarlos como si fueran siempre acné”, añade.

La ducha importa más de lo que parece

El control de los brotes empieza por una buena limpieza diaria. No se trata de ducharse más veces ni de frotar la espalda con fuerza, sino de tener en cuenta los gestos básicos. Tras entrenar, sudar o pasar horas con ropa ajustada, conviene ducharse cuanto antes para retirar sudor, sebo, restos de protector solar y residuos de productos capilares. “Recomiendo seguir una limpieza diaria con productos no comedogénicos que contengan ácido salicílico, peróxido de benzoilo o ácido glicólico. Estos ingredientes ayudan a exfoliar, eliminar el exceso de grasa y combatir las bacterias”, señala Manuel Ballesteros.

El orden también importa. En pieles con tendencia a brotes, el cuerpo debería lavarse después de aclarar el champú, el acondicionador o la mascarilla. Si estos productos quedan sobre la espalda, sus aceites y agentes acondicionadores pueden favorecer la obstrucción del poro. “La espalda debe ser lo último que se limpia, no la superficie donde terminan los residuos de todos los productos anteriores”, aclara la doctora Beltrán.

La exfoliación puede ayudar, pero en su justa medida. Frotar con fuerza, usar cepillos agresivos o recurrir a esponjas ásperas puede irritar la piel, aumentar la inflamación y empeorar las marcas. La clave está en retirar células muertas sin alterar la barrera cutánea. “La piel se renueva de forma constante y, si no exfoliamos, las células muertas se acumulan en la superficie y bloquean los poros. Esto es más problemático en las zonas del cuerpo donde sudamos más, como la espalda o los muslos. El sudor, combinado con la fricción de la ropa ajustada, fomenta que las bacterias se reproduzcan y se formen granitos”, aclara Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode.

En la práctica, los expertos recomiendan una exfoliación suave dos o tres días a la semana, siempre adaptada al tipo de lesión y a la tolerancia de la piel. Puede hacerse con fórmulas físicas muy suaves o con exfoliantes químicos, como alfa y betahidroxiácidos. “Si existen granos, puntos negros, poros dilatados o queratosis pilaris, esos puntitos rojos y ásperos, recomiendo emplear una loción corporal exfoliante con BHA, con un 2% de ácido salicílico. Las investigaciones demuestran que es un ácido calmante y liposoluble que actúa en profundidad”, afirma David Fernández Polo, especialista en cuidado de la piel de Paula’s Choice España.

Los activos que funcionan en la espalda

La espalda tiene una dificultad añadida porque no siempre se alcanza bien. Por eso, en el acné corporal, el formato importa casi tanto como el ingrediente. El dermatólogo Juanma Revelles apunta que muchos activos que se utilizan en el rostro se adaptan al cuerpo en fórmulas tipo spray, porque son más fáciles de aplicar en zonas amplias o de difícil acceso. En casos leves, los especialistas suelen recomendar limpiadores, sprays o geles con ácido salicílico, ácido glicólico, peróxido de benzoilo, ácido azelaico, niacinamida o retinoides.

Carlos Morales Raya resume la función de los más utilizados: “el ácido salicílico ayuda a limpiar el poro y controlar la producción de sebo; el peróxido de benzoilo tiene acción antibacteriana y antiinflamatoria; el glicólico y el láctico favorecen la exfoliación y mejoran la textura; la niacinamida ayuda a regular el sebo, y los retinoides contribuyen a prevenir la formación de comedones”. Algunos, eso sí, pueden irritar o aumentar la sensibilidad de la piel, por lo que conviene introducirlos de forma progresiva. “El retinol corporal ayuda a regular la producción de sebo, reducir las lesiones inflamatorias y mejorar la textura de la piel. Lo habitual es comenzar a utilizarlo dos veces por semana e ir aumentando la frecuencia según la tolerancia”, explica Revelles. La clave, especialmente en verano, es no combinar demasiados activos a la vez ni empezar con todo de golpe. En una zona amplia como la espalda, una irritación por exceso de exfoliación es tan incómoda como el propio brote.

El sol no cura el acné, lo disimula

Uno de los mitos más persistentes es que el sol seca los granos, pero los expertos inciden en que la mejora suele ser engañosa. “Aunque puede parecer que mejora el acné, podría tener un efecto rebote. Además, como existe inflamación, tenemos más riesgo de que quede una pigmentación postinflamatoria si nos exponemos sin protección”, explica Juanma Revelles. El motivo es que la radiación puede engrosar la capa córnea, favorecer la obstrucción del poro y hacer que las manchas sean más visibles semanas después.

Por eso la protección solar es imprescindible, aunque debe elegirse bien. Revelles recomienda fórmulas no comedogénicas para no favorecer el acné cosmético, especialmente si se están utilizando ácidos exfoliantes, peróxido de benzoilo o retinoides. Ballesteros coincide: en caso de exposición solar, el fotoprotector ayuda a reducir el riesgo de hiperpigmentación postinflamatoria, es decir, de las manchas marrones que pueden quedar tras el brote.

Si el brote duele, se repite o deja marca

No todos los brotes de la espalda se resuelven con geles, exfoliantes o sprays corporales. Si hay lesiones dolorosas, nódulos, quistes, brotes repetidos o acné que no mejora tras varias semanas de cuidados, conviene consultar con un dermatólogo. También si las lesiones son muy uniformes, pican mucho o aparecen de forma repentina, porque podría tratarse de foliculitis, miliaria, dermatitis u otra alteración distinta al acné. Y, mientras tanto, mejor no manipularlas: apretar o rascar puede aumentar la inflamación, retrasar la reparación de la piel y favorecer manchas o cicatrices.

En consulta, el abordaje depende del tipo de lesión y de su severidad. “Los dermatólogos individualizamos el tratamiento en función del tipo de acné, aunque también puede ser otra patología como foliculitis. Utilizamos tratamientos farmacológicos tópicos y orales, una rutina cosmética adecuada y protocolos en consulta como peelings químicos con ácido salicílico o glicólico”, apunta Juanma Revelles. En casos persistentes, inflamatorios o con cicatrices, también pueden emplearse láseres, luz pulsada intensa, terapia LED o procedimientos dirigidos a mejorar la textura de la piel.

El acné de espalda, además, no siempre termina cuando desaparece la lesión. “El problema es que, cuando aparece un grano, la piel no siempre recupera su aspecto anterior. A veces queda una marca roja, una zona más oscura o descolorida, una cicatriz abultada o incluso pequeños hoyuelos. Esto ocurre porque, aunque la piel intenta repararse a sí misma, no siempre lo hace de forma perfecta”, explica la Dra. Beatriz Beltrán.

Cuando hay marcas, textura irregular o tendencia a cicatrizar, el objetivo no se limita a controlar el brote activo. También conviene trabajar la inflamación, la renovación de la superficie cutánea y la calidad de la piel. En su consulta, Beltrán combina OxyGeneo, un protocolo de oxigenación y exfoliación médica, con peelings corporales y, cuando la piel lo requiere, tratamientos como Hydrafacial, que permiten realizar limpieza profunda, exfoliación con ácidos, extracción, hidratación y LED en zonas congestionadas. “La oxigenación nos permite trabajar muy bien la espalda porque produce una exfoliación importante, mejora la luminosidad y prepara la piel para otros tratamientos. En corporal ayuda mucho, especialmente cuando se combina con peelings”, concluye.

7 productos para controlar los brotes en la espalda

Exfoliante Líquido Skin Perfecting 2 % BHA, de Paula’s Choice. Exfoliante químico sin aclarado con una concentración de 2 % de ácido salicílico combinada con activos hidratantes y calmantes. Limpia, minimiza los poros y disminuye el exceso de sebo sin resecar la piel. Un bestseller de marca que vende una unidad cada 7 segundos en el mundo.

Exfoliante Líquido Skin Perfecting 2 % BHA, de Paula’s Choice (39 €).Exfoliante Líquido Skin Perfecting 2 % BHA, de Paula’s Choice (39 €).D.R.

Gel purificante Stop AKN, de Babé. Limpiador que combina ácido salicílico y ácido succínico para ayudar a desobstruir los poros y favorecer la renovación celular, junto con Zinc PCA y azeloglicina de acción seborreguladora. Además, incorpora pre-postbiótico, ácido hialurónico y pantenol para cuidar el microbioma, hidratar y calmar.

Gel purificante Stop AKN, de Babé (19,80 € / 400 m).Gel purificante Stop AKN, de Babé (19,80 € / 400 m).D.R.

Gelatina Limpiadora Purificante Vinopure, de Caudalie. El primer gesto de limpieza en cualquier rutina antiacné. Desincrusta los poros, afina la textura de la piel, combate imperfecciones y puntos negros.

Gelatina Limpiadora Purificante Vinopure, de Caudalie (21,90 €).Gelatina Limpiadora Purificante Vinopure, de Caudalie (21,90 €).D.R.

Zinc Power Loción Purificante Anti-Imperfecciones, de Nuxe. Una loción para pieles mixtas con tendencia acneica que ayuda a cerrar los poros, matificar y reducir imperfecciones como granitos y puntos negros. Con Zinc PCA y extracto de litchi, afina la textura de la piel y la deja más limpia y equilibrada.

Zinc Power Loción Purificante Anti-Imperfecciones, de Nuxe (17 €).Zinc Power Loción Purificante Anti-Imperfecciones, de Nuxe (17 €).D.R.

Acniover Spray Corporal, de MartiDerm. Un spray corporal para piel con tendencia a granitos y espinillas en pecho y espalda. Contiene una alta concentración de ácidos que favorecen la renovación cutánea, ayudan a reducir marcas y mejoran la textura de la piel.

Acniover Spray Corporal, de MartiDerm (28,35 €).Acniover Spray Corporal, de MartiDerm (28,35 €).D.R.

Press & Clear, de Medik8. Tónico exfoliante de uso diario pensado para piel con imperfecciones, tanto puntuales como recurrentes. Combina 2% de ácido salicílico, 5,5% de gluconolactona, ácido tranexámico y extracto de sake para ayudar a desobstruir poros, mejorar la textura y prevenir marcas postinflamatorias.

Press & Clear, de Medik8 (41 €).Press & Clear, de Medik8 (41 €).D.R.

Stop Akneik, de Farma Dorsch. Gel que ayuda a reducir brotes y pequeñas marcas sin agredir la barrera cutánea. Su fórmula combina 5% de niacinamida, 1% de ácido salicílico, zinc y provitamina B5 para regular el exceso de sebo, calmar la piel y mejorar su equilibrio.

Stop Akneik, de Farma Dorsch (31,50 €).Stop Akneik, de Farma Dorsch (31,50 €).D.R.
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