El martillo de Haaland reta a Brasil

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Tras el partido victorioso de Noruega contra Costa de Marfil, Ståle Solbakken exclamó jubiloso en el vestuario: “¡Carlo Ancelotti, vamos a por ti!”.

El entrenador noruego tuvo que aclarar luego que no era una bravata contra su colega, que dirige a los brasileños.

“¡Carlo Ancelotti, vamos a por ti!”, dijo el entrenador noruego, pero las apuestas van algo a favor de Brasil

“Está lo más lejos posible de ser una provocación. Ancelotti es quizá el mejor entrenador de la historia del fútbol europeo”, matizó. “Le tengo el máximo respeto. Es una gran persona y tiene un gran sentido del humor”, insistió.

“Brasil es el favorito, por supuesto. Pero nosotros no jugamos por diversión, jugamos para ganar”, apostilló Solbakken.

Hoy las selecciones de Noruega y Brasil vuelven al estadio Nueva York/Nueva Jersey. Ambos conjuntos disputaron partidos en este recinto en la fase de grupos.

Esta vez, sin embargo se cruzan en un choque sin vuelta de hoja. El que gana pasa a octavos y el que pierde hace las maletas.

De Brasil se espera que haga un fútbol samba, aunque la versión que el que se está viendo en el Mundial de Norteamérica carece de aquella tropa de danzarines mágicos. La canarinha , cinco veces campeona, vive en la saudade desde que se coronó en la Copa del Mundo del 2002, cuando combinó la hechicería de tres genios como Ronaldinho, Rivaldo y Ronaldo.

Lo de Noruega consiste en remar, como demostraron en cada victoria jugadores y seguidores en comunión al son del tambor que toca el capitán Martin Ødegaard, el asistente para los goles de los otros compañeros.

Remar supone en el agua coordinación y un gran esfuezo físico. Ahí están sus claves también sobre el césped.

Los brasileños, que disfrutan de ventaja en las apuestas, interpretaron como un buen augurio que Ancelotti dijera en vísperas de este partido que Neymar, el ultimó bastión del clásico jogo bonito , está para jugar y, si hace falta, los 90 minutos.

El pulso tiene además y sobre todo un aliciente extra. Y esta vez, salvo imprevisto de salud de ultima hora, será una cara a cara irremediable. Ya no hay margen de error y Solbakkenn no puede salir ahora con un equipo de suplentes y hurtar a los aficionados una pugna de titanes como hizo con la tan esperada entre Mbappé y Haaland.

Así que en el césped de Nueva Jersey se enfrentarás dos de los jugadores cautivan en este mundial: Vinícius contra Haaland, el regateador (y anotador) contra el vikingo del área, el tipo capaz de marcar más goles que nadie con un solo toque.

Son dos polos opuestos. Uno necesita llevar el balón entre los pies, el otro procura dirigirlo a portería con la máxima brevedad. Pero ambos son maestros en los suyo. El del Madrid ha sido el salvador de Brasil en la fase de grupos con su juego y sus goles (cuatro), mientras que el del Manchester City, con cinco tantos, va, junto a Kane, a rebufo de Mbappé y Messi en la lucha po la Bota de Oro. La derrota hoy deja a uno de los dos fuera del torneo.

Si Haaland es el centro gravitacional de Noruega, la defensa es su caballo de Troya. Han encajado ocho goles en cuatro partidos. La incógnita para Brasil será imponer su juego, cosa que no supo hacer en la eliminatoria contra Japón, salvándose en el añadido. Vinícius se quedó en blanco, sin doble sentido, por primera vez.

Francesc Peiron Arques
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