Actualizado Lunes, 2 febrero 2026 - 00:10
Los datos de recaudaci?n no dejan de sorprender al alza en Espa?a, impulsada en el 2025 por la retirada de las ?ltimas rebajas fiscales en ciertos impuestos (como el IVA a la luz) y por la progresividad en frio en el IRPF. Con los ?ltimos datos disponibles seg?n Eurostat, la recaudaci?n total en 2024 se situ? en un 37,3%, en l?nea con la recaudaci?n en el a?o 2007, casi veinte a?os despu?s. Aunque todos los ingresos crecen de forma notable, en los ?ltimos a?os ha destacado el crecimiento de los impuestos sobre la renta, de los que la mayor parte corresponden con el IRPF. Desde 2019, su recaudaci?n sobre el PIB ha crecido de los 10 a los 12 puntos, representando ya un tercio de la recaudaci?n total.
Una de las razones m?s importantes de la buena marcha de la recaudaci?n est? en el fen?meno conocido como "progresividad en frio", que se produce cuando, en un contexto de crecimiento elevado de precios y salarios como el experimentado a partir de 2020, los tramos de un impuesto progresivo como el IRPF no se actualizan. Aunque es cierto que el m?nimo exento del impuesto s? se ha actualizado en los ?ltimos a?os, principalmente para evitar situaciones en las que la subida del SMI habr?a soportado tipos marginales abusivos, el coste recaudatorio que tiene palidece en comparaci?n al impacto de mantener sin cambios los tramos del impuesto.
Esto ha generado que, aunque la renta real no hab?a variado significativamente entre 2019 y 2022, el tipo efectivo haya ido creciendo especialmente a partir de 2021. Con los microdatos de la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV), puede verse como este incremento ha sido generalizado a lo largo de la distribuci?n de renta (parcialmente porque un mismo hogar puede contener a personas con ingresos muy diferentes), si bien los mayores incrementos en t?rminos porcentuales se han dado en los tramos intermedios, en buena parte por la p?rdida de beneficios fiscales, uno de los componentes de la progresividad en frio que ha sido documentada en trabajos al respecto.

Si bien la progresividad en frio est? habitualmente considerada como el principal motor de la recaudaci?n del IRPF en los ?ltimos a?os, es posible que otro factor importante haya pasado desapercibido, la reducci?n de la econom?a sumerg?a. Una ca?da del fraude fiscal, que es extremadamente dif?cil de cuantificar, se traduce en un mayor crecimiento de la base
imponible que, casi siempre, se atribuye por entero a la buena marcha de la econom?a. Por suerte, un estudio de Fedea de reciente publicaci?n, elaborado por los investigadores Jaime Vall?s Gim?nez y Anabel Z?rate Marco, han arrojado luz sobre la magnitud y la evoluci?n de la brecha fiscal en el IRPF o, en otras palabras, la magnitud de las rentas que se generan en la econom?a espa?ola pero no se declaran posteriormente en el IRPF.
Sus resultados, elaborados a partir de una combinaci?n de datos de contabilidad regional del INE y microdatos fiscales del IEF, apuntan a que la tasa de cumplimiento fiscal del IRPF ha cambiado sustancialmente desde principios de siglo, creciendo desde un 72% en 2003 a un 85% en la actualidad. En su trabajo, los autores calculan esa misma tasa de cumplimiento (el porcentaje de rentas declaradas en el IRPF) de forma desagregada para las grandes fuentes de renta en Espa?a. Como era de esperar, el cumplimiento es significativamente superior en las rentas del trabajo, con casi un 93%, mientras que entre las rentas por actividades econ?micas (aut?nomos) y rentas del capital inmobiliario la tasa de cumplimiento cae hasta el 54%, si bien estos ?ltimos concentran la mayor parte de la mejora en el cumplimiento desde 2003, cuando apenas se declaraba uno de cada tres euros.

Estos resultados muestran que la ca?da de la econom?a sumergida ha podido ser uno de los factores tras el crecimiento tan fuerte de la recaudaci?n en los ?ltimos a?os, especialmente por el fuerte incremento del cumplimiento fiscal que se produjo durante la pandemia, donde la tasa global de cumplimiento creci? cinco puntos en apenas un a?o, tanto como entre 2007 y 2019. Para saber hasta que punto este factor ha sido relevante respecto al incremento del tipo medio y al crecimiento "natural" de las bases imponibles por la buena marcha de la econom?a a partir de 2021, puede aplicarse una descomposici?n asumiendo un tipo medio a partir de los datos de IRPF devengado de la AEAT hasta 2022.
Empleando los datos de renta real y tasa de cumplimiento del trabajo de Fedea y los datos de recaudaci?n de la AEAT es posible hacer una descomposici?n sencilla del crecimiento de la recaudaci?n entre tasa de cumplimiento, tipo medio y el crecimiento de bases imponibles. De los cerca de 35.000 millones de euros en los que habr?a crecido la recaudaci?n entre 2016 y 2022 alrededor de 10.400 vendr?a por el crecimiento del tipo medio, que ha ganado importancia r?pidamente a partir de 2020 (y presumiblemente la continuar? ganando en a?os posteriores). Por su lado, la mejora del cumplimiento fiscal habr?a aportado cerca de 5.700 millones en 2020, que se han mantenido m?s o menos estables en los a?os siguientes.
Todo ello indica que, m?s all? del indudable efecto de la progresividad en frio, la notable reducci?n de la econom?a sumergida tambi?n ha jugado un papel en el crecimiento de la recaudaci?n en los a?os posteriores a la pandemia. No obstante, con una tasa de cumplimiento fiscal que ya roza el 85% en el IRFP en general y que supera el 93% en las rentas del trabajo, el margen para que esta v?a siga impulsando los ingresos p?blicos parece cada vez m?s limitado. El peso de sostener la recaudaci?n futura recaer?, por tanto, sobre los hombros de unos contribuyentes que, sin una deflactaci?n de los tramos del IRPF, continuar?n viendo c?mo su presi?n fiscal aumenta, aunque su capacidad adquisitiva real lo haga en una proporci?n mucho m?s limitada.

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