Argentina doblega a la combativa Cabo Verde en la prórroga y se cita con Egipto

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La selección que dirige Lionel Scaloni sudó tinta para certificar su presencia en los octavos de final del Mundial 2026. En un encuentro disputado bajo el sofocante calor del Hard Rock Stadium de Miami, el combinado sudamericano necesitó llegar hasta el tiempo extra para doblegar por 3-2 a una revelación del torneo que se despidió de la competición internacional con todos los honores posibles. Su próximo rival será Egipto, que espera en la siguiente ronda tras superar una fase de grupos realmente exigente.

El choque comenzó de cara para los actuales defensores del título. Lionel Messi, erigido nuevamente como el faro ofensivo de su equipo, abrió el marcador a la media hora de juego. El astro rosarino aprovechó un pase medido de Lisandro Martínez a la espalda de la zaga para controlar y definir con maestría, anotando su vigésimo tanto en la historia de los Mundiales. Con este resultado favorable, el cuadro americano controlaba el esférico y el ritmo, minimizando cualquier atisbo de riesgo ante las rápidas transiciones del equipo africano.

Sin embargo, la reanudación del partido trajo consigo un cambio de guion del todo imprevisto. Lejos de amilanarse, los insulares adelantaron líneas y encontraron justa recompensa a su notable valentía. Deroy Duarte situó la igualada en el marcador en el minuto 59, un tanto que llenó de dudas a una zaga que hasta ahora se había mostrado infranqueable en la cita de Norteamérica. A pesar de los insistentes intentos del capitán argentino por devolver la ventaja a los suyos, el guardameta Vozinha se multiplicó bajo los palos con intervenciones de gran mérito para forzar el tiempo suplementario.

En los treinta minutos decisivos, la indudable jerarquía de los tricampeones del mundo terminó imponiéndose sobre el césped, aunque no sin una gran dosis de sufrimiento. Lisandro Martínez cabeceó a la red un saque de esquina en el arranque de la prórroga, devolviendo una frágil tranquilidad a la grada. Pero el rival demostró su espíritu indomable y volvió a igualar la contienda gracias a una espectacular diana de Sidny Lopes Cabral, que coló el balón por la mismísima escuadra y desató la locura absoluta entre los aficionados caboverdianos presentes en las gradas.

Cuando el fantasma de la tanda de penaltis sobrevolaba el recinto estadounidense, la fortuna terminó sonriendo al bando favorito. Un centro envenenado propició un rechace que Diney Borges terminó introduciendo en su propia portería a escasos diez minutos del pitido final. El guardameta Emiliano Martínez tuvo que emplearse a fondo en los compases postreros para abortar la última embestida de una dignísima selección que, contra todo pronóstico, puso contra las cuerdas a los vigentes campeones. La albiceleste avanza pidiendo la hora, pero mantiene intacto su ansiado sueño de revalidar la corona mundial.

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