La NASA se prepara para el lanzamiento de la misión Artemis II, que orbitará la Luna durante un viaje de aproximadamente diez días. Para garantizar el éxito de la misión, la agencia espacial estadounidense lanzará un globo sonda tres horas antes del despegue de la nave Orión.
Este globo permitirá recopilar datos cruciales sobre la dirección del viento, un elemento fundamental para evaluar las condiciones meteorológicas y determinar si son favorables para el lanzamiento o se debe abortar.
Mark Burger, oficial meteorológico del lanzamiento, explicó en una rueda de prensa que se trabaja con una serie de umbrales para analizar el viento: "Si sabemos que viene de la zona este sudeste, como esta es una costa noreste, solo una pequeña parte de ese viento podría impactarnos. Si vemos que hay un cambio en la dirección del viento y en vez de ir sureste va noreste, nos enfrentaríamos a un porcentaje mucho más amplio del componente del viento", detalló.
El globo sonda, lanzado con antelación, proporcionará la información necesaria, pero en caso de necesitar más datos, la agencia tiene previsto lanzar globos-sonda adicionales y cuenta con otras sondas que ofrecen información en tiempo real.
Más allá del viento
Otro de los factores de atención son las formaciones de nubes que se desplazan hacia el oeste. Estas nubes representan la principal amenaza para la primera de las tres ventanas de lanzamiento, que se abrirá a las 18:24 hora local –00:24 del 2 de abril en España–.
Sin embargo, se estima que la duración máxima de estas formaciones nubosas no superará los 30 minutos, lo que permitiría a la NASA evaluar si es posible aprovechar el tiempo restante de la ventana de lanzamiento o esperar a la siguiente oportunidad.
La planificación actual del despegue del cohete SLS –Sistema de Lanzamiento Espacial– está fijada para el 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy en Florida. Si la primera ventana no es viable, existen otras oportunidades de lanzamiento los días 3, 4, 5, 6 y 7 de abril.
Lo esperado
La NASA prevé un clima húmedo con brisa durante la semana y lloviznas intermitentes, con un riesgo muy bajo de tormenta eléctrica –entre el 5% y el 10%–. La actividad solar también se espera algo más intensa, aunque su impacto se prevé menor debido a la posición del sol.
A pesar de las previsiones, Burger advirtió sobre la naturaleza variable del tiempo, que tiende a evolucionar hacia condiciones menos favorables, subrayando la importancia de la monitorización constante para la Artemis II.

Hace 13 horas
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