El Gobierno de Portugal está analizando seriamente la reapertura de su legación permanente en la capital iraquí, una sede que permanece inactiva desde el año 2007. Esta iniciativa ha sido confirmada por el ministro de Exteriores luso, Paulo Rangel, quien ha situado este movimiento estratégico entre las principales prioridades diplomáticas de la agenda internacional de Lisboa para los próximos años.
El anuncio se ha materializado tras un encuentro de alto nivel celebrado en la capital de Portugal, donde Rangel ha comparecido en una rueda de prensa conjunta con su homólogo de Irak, Fuad Hussein. Ambos representantes han coincidido en la necesidad imperiosa de revitalizar unos vínculos bilaterales que habían perdido notable intensidad tras la clausura de las instalaciones diplomáticas hace casi dos décadas.
El jefe de la diplomacia portuguesa ha argumentado que el cierre original de la institución respondió exclusivamente a las estrictas limitaciones presupuestarias que el país ibérico tuvo que afrontar durante los albores de la crisis económica mundial. Sin embargo, Rangel ha asegurado que el regreso de una representación residente a Oriente Medio es ahora un objetivo deseable, aunque ha evitado comprometerse con un calendario cerrado, condicionando la reapertura definitiva a la futura disponibilidad de fondos públicos.
Para las autoridades de Lisboa, contar con personal diplomático permanente sobre el terreno resulta fundamental de cara a fomentar la cooperación bilateral. El gabinete portugués considera que una estructura oficial facilitaría enormemente el trabajo conjunto en áreas estratégicas vitales para ambas naciones, destacando campos como el desarrollo de infraestructuras críticas, la eficiencia en la gestión de los recursos hídricos, el intercambio cultural y la promoción económica general.
Por su parte, el ministro Fuad Hussein ha acogido con gran optimismo esta declaración de intenciones, asegurando que el restablecimiento formal de las relaciones supondrá un paso esencial para abrir el camino a nuevas inversiones. El titular de Exteriores de Irak ha hecho hincapié en el enorme potencial de crecimiento y las facilidades que su Gobierno está dispuesto a ofrecer para favorecer el aterrizaje y la consolidación de empresas internacionales en su territorio.
En este sentido, Hussein ha detallado que el país presenta en la actualidad atractivas oportunidades de negocio que van mucho más allá de su tradicional sector energético. El político ha señalado directamente a las compañías occidentales especializadas en áreas como la construcción civil, el desarrollo de infraestructuras de transporte, la implantación de nuevas tecnologías de la información y el impulso del turismo internacional como principales motores de futuro.
Para materializar estos acercamientos, el representante iraquí ha anunciado que aprovechará su estancia institucional para mantener diferentes encuentros con empresarios portugueses. Además, ha lanzado una invitación formal para que una futura misión comercial lusa se desplace próximamente hasta el país árabe, con el objetivo de que los inversores puedan evaluar sobre el terreno y de primera mano el clima económico y las posibilidades reales de establecer acuerdos comerciales fructíferos.

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