Petro sobre su reunión con Trump en la Casa Blanca: “Me gustan los gringos francos”

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La reunión entre Gustavo Petro y Donald Trump en la Casa Blanca terminó mejor de lo que ambas partes esperaban. Tras más de dos horas a puerta cerrada, sin ceremonia oficial y lejos del protocolo habitual, el presidente colombiano salió de Washington con un mensaje claro: la relación bilateral, deteriorada durante meses de choques públicos, ha entrado en una fase de distensión. “Petro está muy, muy feliz”, resumían desde la embajada de Colombia en Estados Unidos. El encuentro, celebrado este martes y mantenido en estricta discreción, permitió a ambos mandatarios rebajar tensiones, explorar coincidencias —en especial en energía y seguridad— y dejar atrás un año de acusaciones cruzadas que había llevado la relación al borde de un choque de consecuencias imprevisibles.

La satisfacción de Petro quedó patente en una entrevista que ha concedido a Julio Sánchez Cristo en exclusiva para Caracol Radio. El presidente colombiano aseguró que la cita había superado sus expectativas. “Le doy un 9″, celebró Petro. “La reunión se da en un momento en el que tenemos temores y expectativas sobre el futuro y de eso trató la conversación”, explicó, antes de destacar algunas de sus coincidencias en asuntos como las energías limpias. “Me gustan los gringos francos”, reconoció cuando le preguntaron si Trump le había caído bien.

Petro dio detalles de un encuentro en el que, según su relato, mostró a Trump mapas, vídeos e informes de inteligencia para demostrar su empeño en la lucha contra el narcotráfico, uno de los reproches más reiterados del presidente estadounidense en sus enfrentamientos dialécticos. También se abordaron cuestiones de seguridad en Venezuela y Ecuador. “El narcotráfico está huyendo hacia el sur por la eficacia colombiana”, defendió Petro, que pidió a Trump que le ayude a mediar en su relación con el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, con quien mantiene un conflicto diplomático desde hace semanas. “Hay fuerzas a las que les interesa que los países rompan relaciones diplomáticas porque son la mafia”, indicó.

La conversación sobre Venezuela fue superficial. Petro asegura que Trump le preguntó por su opinión sobre la captura de Nicolás Maduro. “Le dije que estoy acostumbrado a la guerra”. También le cuestionó sobre Delcy Rodríguez, pero no profundizaron. “Venezuela se merece que se encuentren las fuerzas racionales. Podemos ayudar mucho”, dijo el mandatario, que apuntó a Ecopetrol, la petrolera estatal colombiana, como el “eje” de la reactivación económica de Venezuela.

El encuentro se desarrolló en sordina y sin el recibimiento habitual reservado a las visitas oficiales. Al no tratarse de una visita de Estado, Petro no accedió por el Pórtico Norte ni fue recibido con guardia de honor, sino que entró por la puerta oeste de la Casa Blanca, utilizada para reuniones diplomáticas de menor rango. “El presidente [Trump] estaba de un humor muy positivo inmediatamente antes de la reunión y tenía muchas ganas de tener una conversación con el presidente Petro”, aseguró la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, al término del encuentro. Tres horas después del encuentro, ni Trump ni sus más estrechos colaboradores se habían pronunciado sobre la reunión.

Del lado estadounidense acompañaron a Trump el vicepresidente, J. D. Vance, el secretario de Estado, Marco Rubio, y otros altos cargos. En la delegación colombiana estuvieron la canciller, Rosa Villavicencio; el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, y el embajador en Washington, Daniel García-Peña. A juzgar por las imágenes difundidas, el clima fue distendido.

Gustavo Petro, Donald TrumpLlegada de Gustavo Petro a la Casa Blanca, este martes.Presidencia de Colombia

El encuentro supone un punto de inflexión tras meses de escalada de tensión entre ambos presidentes. A diferencia de otras épocas, en las que se insultaban en redes sociales, ahora ambos se han mostrado predispuestos a entenderse. La desinformación ha sido clave en su enfrentamiento. Petro siempre ha defendido que a Trump le engañaron. “Creo que hubo unas oleadas de desinformación que me aterran”, dijo en Caracol Radio. “Se pueden crear guerras simplemente con el titular, con un chisme, con un trino [un tuit], con una deformación de la verdad”, dijo.

El encuentro abordó sobre todo la lucha contra el tráfico de drogas, una de las grandes prioridades de seguridad nacional para la Administración de Trump, junto con la inmigración irregular. Petro defiende un enfoque centrado en la reducción de la demanda y alternativas económicas para los pequeños cocaleros, mientras que Estados Unidos insiste en la erradicación de cultivos y el control de la oferta. “La única manera que eso se puede producir es que el mismo campesino la arranque [la hoja de coca]”, señaló Petro durante la entrevista radiofónica. Colombia ya ha cedido en este ámbito y ha aceptado reanudar bombardeos, extradiciones y fumigaciones con glifosato, medidas sensibles para el un Gobierno de izquierdas.

Gustavo Petro, Donald TrumpReunión entre Gustavo Petro y Donald Trump, en el Despacho Oval de la Casa Blanca.Presidencia de la República

También estuvo sobre la mesa la situación en Venezuela, donde Colombia desempeña un papel clave en la seguridad fronteriza y en eventuales esfuerzos de mediación. Además, se trató la cuestión energética y la posibilidad de abrir mercados en Caracas, un punto que el propio Petro confirmó tras la reunión.

Según García-Peña, el encuentro se venía trabajando desde la llamada del 7 de enero, con la que ambos mandatarios rebajaron tensiones tras meses de exabruptos. Ese contacto marcó un punto de inflexión y permitió preparar la visita con el objetivo de “garantizar que salga bien para los dos países”, con la participación de empresarios, asesores, diplomáticos y otros intermediarios.

La relación entre ambos había atravesado un año de choques constantes, desde el rechazo de Petro a aceptar vuelos de deportados hasta los cruces de acusaciones por Venezuela, Gaza y el narcotráfico, acompañados de amenazas de sanciones económicas y retirada de apoyos. Las tensiones se disiparon súbitamente tras la llamada de enero, en la que, durante casi una hora, Petro expuso su posición y rebajó los exabruptos y Trump cambió radicalmente el tono, pasando a calificar la conversación como “un gran honor”.

Gustavo Petro, Donald TrumpGustavo Petro y Donald Trump en el Despacio Oval de la Casa Blanca, esta mañana.Presidencia de la República

La relación entre ambos había sido un permanente choque a lo largo del último año, que comenzó con un intercambio público de insultos después de que Petro declarara en redes sociales que no aceptaría los vuelos de ciudadanos deportados enviados desde Estados Unidos y culminó con otra sarta de improperios entre ambos a raíz de la campaña militar norteamericana en el Caribe contra supuestas narcolanchas durante los meses de presión a Venezuela antes de la operación militar. Petro ha llamado a Trump “cómplice en el genocidio” en la franja de Gaza, mientras que el presidente estadounidense le ha acusado de ser un capo del narcotráfico, entre amenazas de aranceles recíprocos, la retirada de asistencia financiera a Colombia o, más recientemente, advertencias de ataques militares contra el país sudamericano.

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