Pedro Porro en el Mundial: el triunfo del "futbolista de calle" criado por sus abuelos

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Pedro Porro fue uno de los grandes protagonistas de la contundente victoria de España frente a Austria en los dieciseisavos de final del Mundial 2026. El lateral del Tottenham firmó el segundo tanto de la selección, el primero con la absoluta, y contribuyó a una actuación que confirmó el pase del equipo de Luis de la Fuente a los octavos de final.

Sin embargo, detrás de su éxito deportivo hay una historia de sacrificio, esfuerzo y una figura imprescindible en su vida: su abuelo Antonio. De hecho, el futbolista extremeño nunca ha escondido el papel decisivo que han tenido sus abuelos en su crecimiento.

Porro siempre ha recordado que sus padres trabajaban hasta tarde cuando él era un niño y fueron ellos quienes asumieron gran parte de su crianza, un vínculo que el extremeño recuerda siempre con enorme emoción. "Mis padres en esos tiempos trabajaban y me tuve que criar con mis abuelos. Yo le digo siempre a mi abuelo que es el gran culpable de que todo esto vaya como va hoy en día".

El premio a una vida de sacrificio

El tanto conseguido frente a Austria supone un momento muy especial para el futbolista de Don Benito. Este fue su primer gol con la selección absoluta en un Mundial y lo hizo en uno de los escenarios más importantes posibles.

Hasta llegar a ese momento, su carrera ha estado marcada por decisiones difíciles. Recordemos que con apenas 14 años abandonó su localidad natal para incorporarse a la cantera del Rayo Vallecano en Madrid. Después llegarían Gerona, Manchester City, Sporting de Portugal y Tottenham, club con el que recientemente amplió su contrato hasta 2031 tras convertirse en uno de los jugadores más utilizados de la plantilla.

A pesar de todo ese recorrido, Porro nunca olvida quién estuvo a su lado desde el principio. "Me hace muy feliz porque ellos me han inculcado los valores de la familia y se lo merecen todo. Fueron momentos muy duros porque me fui muy joven de casa. Qué mejor que darle esta alegría a ellos".

Su abuelo, el gran referente

Antonio, su abuelo materno, ha sido mucho más que un apoyo familiar. El propio futbolista lo considera una de las personas más importantes de su vida y el responsable de buena parte de su formación personal. "El mayor orgullo que tengo es cuando me da un abrazo. Él siempre ha sido mi ídolo".

Incluso su madre ha explicado en varias ocasiones la estrecha relación que mantienen ambos. "Es su segundo padre. Mi padre siempre le ha estado riñendo, le ha intentado siempre llevar por el buen camino".

Tal es la relación entre nieto y abuelo que Antonio conserva en casa los trofeos y recuerda perfectamente cómo era aquel niño que solo pensaba en jugar al fútbol de calle. "Le ponías las cosas difíciles y las hacía rápido y sencillo. No dormía, no iba a la escuela, guardaba la cartera en un albañal. La cosa era ir al fútbol. Destacaba entre todos sus compañeros".

Dejar Don Benito con solo 14 años

Uno de los momentos más complicados de su vida llegó cuando tuvo que abandonar Extremadura para perseguir el sueño de convertirse en futbolista profesional. "Me fui muy pequeño de allí. Fue uno de los momentos más difíciles de mi vida".

Aquella despedida también marcó profundamente a su familia. Su abuelo recuerda todavía el viaje hasta Madrid y lo difícil que resultó dejar solo a un adolescente. "Le llevamos a Madrid. Es muy duro dejar a un niño de 14 años en Madrid solo. ¡Con 14 años se quedó allí solito! Mi yerno, mi hija y yo volvimos sin hablarnos en el coche desde Madrid".

Pese a triunfar en la Premier League y consolidarse como internacional con España, Pedro Porro sigue sintiéndose el mismo niño que creció en Don Benito jugando en la calle. "Me interesó el fútbol desde pequeño y siempre estaba con el balón, y a día de hoy también. Cuando me voy a casa de días libres acabo jugando con los pequeños de la familia, no me libro. Ha sido mi día a día siempre. Y fútbol de calle, no de escuela. Yo soy un futbolista de calle".

A pesar de todo lo alcanzado en el fútbol, cada vez que regresa a su pueblo intenta hacerlo con total normalidad, disfrutando del tiempo con su familia y sus amigos de siempre. "Voy como uno más. Siempre que voy intento estar en casa con la familia. Y luego si salgo, que voy al parque con mis amigos, pues si me paran o cualquier cosa intento ser lo más humilde posible. Soy un chico normal. En mi cabeza no pienso que soy profesional ni internacional, mantengo mis amigos de allí, voy a ver a la familia... Eso no cambia".

Su gol frente a Austria le ha dado un lugar destacado en el Mundial 2026, pero Pedro Porro tiene claro cuál es el verdadero origen de su éxito. Detrás de su carrera hay años de sacrificio familiar, una despedida demasiado temprana de su hogar y el apoyo incondicional de unos abuelos a los que sigue considerando los grandes responsables de haber cumplido su sueño.

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