El próximo domingo en Aragón sucederá lo esperado: Vox capturará al PP en el segundo caucus de la derecha, confirmándose el error en el cálculo electoral. Será un calco de Extremadura con independencia de los candidatos, partidos y gestión de gobiernos y con una caída significativa de la participación similar por no sincronizar las autonómicas con las locales. El ego es el enemigo en lo electoral. Y este es el momentum de Vox, y quienes decidieron en el lado derecho convocar estos caucus –enamorados de un bipartidismo que no existe– confundieron los tres tiempos para triunfar en política: el táctico (era de Vox), el estratégico (contexto de gobiernos PP con más Vox) y el histórico (el trumpismo, el autoritarismo, nuevamente más Vox). Con este 3-0 cultural no era nada difícil anticipar que los de Santiago Abascal volverían a duplicar diputados superando como en Extremadura el 16% de voto. Marte, el dios romano de la guerra, podía esperar.
El 8-F exportará varios monstruos: en el PP será la poderosa transferencia de hierro del 15% de populares que se van a Vox tanto en el Madrid DF. como en las “periferias mudas” del último libro de Salvador Enguix . Razón principal, no los votos origen PSOE, del retroceso en sus expectativas. Estamos ante un acto instituyente en el sistema-mundo: el del “Futuro terror”. Y la referencia en la oposición del malestar, el resentimiento y la denuncia de corrosión de las instituciones es Vox, que lo canaliza en forma de votos y escaños como el Podemos de Pablo Iglesias hace 10 años.
El monstruo en el PSOE será explicar por qué es tercero superado por Vox en la provincia de Teruel
El monstruo en el PSOE será explicar por qué es tercero superado por Vox en la provincia de Teruel, golpe muy duro, y que a una semana de la elección haya todavía empate técnico con Vox por la segunda posición en la ciudad de Zaragoza. Y es que la regularización de 500.000 inmigrantes, su “Marte” particular hace unos días, también debió esperar. Pedro Sánchez en una contundente réplica le dijo a Elon Musk : “Marte puede esperar, pero la humanidad no”. Pero en una frase tan abierta que en clave España hacían intercambiables los conceptos “Marte” y “Humanidad”. No lo hubieran sido si se explicara el proceso de regularización con la didáctica de control de la inmigración. Al hacerlo solo con la didáctica de Podemos carecía de virtud táctica, estratégica o histórica. Siendo necesaria la medida, que apoyamos, convenía dejar claro desde qué posición simbólica se comunica: si para poder desengrasar una legislatura o para aportar mayor control al fenómeno migratorio, integrando y protegiendo a los seres humanos. “Marte” podía esperar, porque queriendo desengrasar teóricamente un mandato, a la vez se consolida una transferencia en bloque, de PSOE a Vox, que impide la aritmética actual que le sustenta.

Por tanto, Jorge Azcón será presidente del mismo modo que María Guardiola , en el último suspiro, como si su partido se jugara en Lisboa, obviando que ha sido la incapacidad manifiesta para el acuerdo con Vox la esencia misma de sus caucus y de este marasmo. Dos presidentes con una buena valoración que, sin embargo, se quedarán lejos de una victoria histórica, estratégica y táctica, como sí lo fue la absoluta de Juanma Moreno en el 2022. Recibiendo entonces votos de todas partes. De Vox, del PSOE, abstencionistas y nuevos votantes, absorbiendo todo Cs, generando incluso un votante propio que tenía en Juanma a un amigo. Transversalidad que lanzó al PP hacia las municipales, autonómicas y generales del 2023. A Alberto Núñez Feijóo , recuerden, le fallaron 20.000 votos en cuatro provincias plurinacionales de un censo de 35 millones para ser primer ministro. Esa transversalidad hoy ya no está en el PP, sino en Vox, y se nota su falta tanto en los resultados de Guardiola como en las expectativas demoscópicas de Azcón e incluso en las propias de Moreno. Hoy, el presidente andaluz es menos transversal que hace cuatro años y eso no es tanto por la dinámica autonómica, que ha sido la de un buen gestor a grandes trazos, como por el contexto de “Futuro terror”. Los caucus de la derecha lo certifican. También que la actual estrategia del PP nacional no sirve para garantizar mayorías absolutas tanto en el territorio como en la Moncloa y que lejos de eso sus estrategas han consolidado la dependencia con respecto a Vox para poder echar a Sánchez. El PP tiene un gran poder institucional pero muy poco dominio electoral. Su punto ciego. Marte podía esperar, mientras la Humanidad, España, no está ni al PSOE ni al PP.
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Tendencias
Estos dos caucus anticipados, Extremadura y Aragón, no solucionarán nada, pero agravarán una tendencia que, en Castilla y León podría aumentarse, porque allí Vox ya estuvo hace cuatro años en el 17%. Por aquellas fechas Pablo Casado sufría su aliento electoral en el cogote, precipitando su caída. Pero muy probablemente Vox, por qué no, el 15 de marzo se sitúe en la cota 20% en Castilla y León. El gran bastión de la Loreg y del bipartidismo con un partido que puede romper las costuras del sistema electoral que se diseñó para otra cosa. Ver para creer.
El ojo de halcón
Galicia y Madrid
El PP podría tener solo dos mayorías absolutas en el territorio en verano: Galicia y Madrid. Las únicas que gobernarán desde las directrices que el Congreso Nacional del PP, de julio del 2025, aprobó en Sevilla. Gobernar en solitario sin depender de Vox. Galicia se sostendrá en el tiempo porque cuando se votó en el 2024, Vox vivía su particular pájara estratégica y entrar en esta nacionalidad histórica es siempre difícil. Allí además el PP es otra cosa muy diferente. La Comunidad de Madrid, sin embargo, ya está en alerta máxima tras los caucus. Y se nota mucho.

Hace 1 día
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