Leiva, cantante, 45 años, sobre la culpa del éxito: “Me pasé años encontrándome con mis colegas del barrio pidiendo perdón”

Hace 16 horas 2

José Miguel Conejo fue uno de los cantantes más relevantes del panorama musical español a principios de siglo. Bajo su nombre artístico, Leiva formó con Rubén Pozo el dúo Pereza, que publicó cinco discos de gran éxito entre 2001 y 2009, con canciones tan recordadas como Princesas, Todo, Estrella Polar o Lady Madrid. En solitario, el madrileño suma otros seis proyectos discográficos a sus espaldas, incluyendo Gigante.

El madrileño pasó recientemente por El sentido de la birra, el podcast presentado por Ricardo Moya, dando una extensa entrevista que tocó distintos palos. Uno de los puntos más llamativos se dio al hablar de su entorno, fueran amigos, compañeros de banda e incluso vecinos. Leiva reconoció que, al menos en las calles que frecuentaba, se sentía culpable de haber despuntado frente a la gente que más quería. Asimismo, también destacaba la importancia de mantener el pulso y la cordura cuando se da el éxito, ya que muchas personas también dependen de ti.

“Había mucha culpa con el éxito y eso, ¿sabes? En mi barrio había mucha culpa. Yo me pasé años encontrándome con mis colegas del barrio pidiendo perdón, ¿sabes? Porque me fuera bien. O sea, no pidiendo perdón verbalmente, pero sí gestualmente. Era como, joder... ¿Por qué a mí y a vosotros no...? Yo no he elegido sonar en la radio, era como, perdonad chicos, o sea, no quiero defraudaros, pero ha pasado esto, ¿sabes? Y era porque teníamos esa cosa de bar, de rock, de barrio, de todo es una mierda menos lo nuestro, ¿sabes? (…) Yo he vivido eso, andar ahí como de puntillas ahí, como que no que no se ofenda a la peña porque va bien”, relataba.

“Cuando te profesionalizas y la cosa agarra una dimensión inesperada, en mi caso, y todo se hace grande y todo se parece un poco a tus sueños o a lo que veías, que es como, hostia, me está pasando eso que le pasaba a los tipos que estaban en mi carpeta. Yo identifico claramente cuál es la trampa de eso. Y la trampa de eso es exactamente lo que tú estás diciendo, que yo giro con amigos. Y trabajo con amigos, con muchos de ellos llevo 25 años y hay cuatro de ellos en mi banda que son de mis mejores amigos de siempre y técnicos”, ampliaba.

La fama ajena se lleva mal

En términos similares se pronunciaba recientemente la actriz Blanca Portillo, Carlota de 7 vidas, después de que Ricardo Moya mencionara a su recién entrevistado: “Si las cosas te van bien, te castigan. Si no te van bien, también te castigan. Llegas a tal sitio mal, si no llegas mal también. Nadie nos dice, créetelo, eres súper buena, eres la hostia, tira para adelante, anda que te importe el mundo, Yo se lo diría al mundo, ¿por qué nos castigáis por nacer? ¿Qué culpa tengo yo de lo que soy? Hombre, tengo una cierta responsabilidad, pero vamos a ver, si yo no le hago mal a nadie, si yo no voy pegando a nadie, ¿por qué me castigan?”.

“El éxito ajeno se lleva muy mal. El 90% de la gente lo lleva muy mal. Y no creo que sea este país, yo creo que en general. También la acción del otro pone en evidencia tu no acción. Quiero decir, se la han debido regalar. No, a lo mejor es que tú no has hecho lo que tenías que hacer. Igual lo de Leiva también tiene cierta razón en que somos un país a lo mejor… un poco tendentes a eso, a encumbrar mucho y luego a pegar una patada. No es para tanto. Una mierda de disco que has sacado, una mierda de función que has hecho. Pero ¿todas las tienen que ser perfectas?”, cuestionaba la intérprete.

Leer el artículo completo