Jesús Calleja (60 años), sobre su peor aventura: “Fue terrible porque tienes la sensación de estar enterrado vivo y de que te vas a morir”

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Las aventuras extremas regresan esta noche a la parrilla de Telecinco. A sus 60 años, Jesús Calleja se sitúa de nuevo en el centro del foco mediático con el estreno de Universo Calleja, un formato que arranca este martes 3. En esta primera entrega, el explorador se desplaza a Canadá acompañado de rostros conocidos como Maxi Iglesias, Ana Peleteiro o Willy Bárcenas, buscando ese equilibrio entre la acción pura y el autodescubrimiento personal en entornos salvajes.

Sin embargo, tras la imagen de invulnerabilidad de este piloto de helicóptero y primer turista espacial español, se esconden cicatrices de expediciones que rozaron la tragedia. El hombre que leyó sobre Shackleton y Hillary en su infancia en Fresno de la Vega, y que ha coronado las Siete Cumbres, reconoce que su historial no está exento de episodios oscuros. Entre hitos como el ascenso al Everest en 2005 o su reciente viaje orbital con Blue Origin, sobresale una experiencia que, en sus propias palabras, le dejó el “cerebro mal”.

“Estábamos aterrorizados”

El descenso al abismo en la sima Krúbera-Voronya y la lucha contra la hipotermia

El episodio más crítico de su carrera tuvo lugar en la sima Krúbera-Voronya, en Abjasia, la cavidad más profunda del planeta con más de 2.000 metros de desnivel. Durante la grabación de Desafío Extremo en septiembre de 2013, una gota fría “salvaje” transformó la cueva en un embudo mortal. Calleja relató que el sonido del agua era ensordecedor: “Oímos un ruido salvaje, parecía que la sima se desmoronaba, estábamos aterrorizados”. El equipo quedó atrapado durante dos días entre el vivac 3 –el campamento previo a la meta de su reto– y un sifón inundado con agua a solo 1 grado centígrado.

El reto de Calleja era alcanzar la cota máxima de 2.080 metros en la sima Krúbera-Voronya, la cueva más profunda de la Tierra.

El reto de Calleja era alcanzar la cota máxima de 2.080 metros en la sima Krúbera-Voronya, la cueva más profunda de la Tierra.Cuatro

La situación alcanzó niveles de desesperación extrema cuando la comida comenzó a escasear y las comunicaciones por fibra óptica se cortaron. El leonés confesó que, pese a su optimismo habitual, llegó a perder la esperanza de ser rescatado. “He vivido la experiencia más traumática de mi vida”, aseguraba tras alcanzar la superficie. En aquel entorno hostil, el miedo no era una figura retórica; Calleja admitió haber pensado en “una muerte lenta, no sabía si de hambre o por el agua”, mientras observaba a sus compañeros rusos redactar testamentos improvisados bajo tierra.

“Tienes la sensación de estar enterrado vivo”

Un éxito científico pagado con secuelas psicológicas y una resistencia límite

A pesar de no alcanzar la cota máxima de 2.080 metros –se quedaron a 1.640 metros de profundidad–, la expedición fue considerada un éxito por la obtención de microorganismos extremófilos de gran interés para la NASA. No obstante, el precio personal fue elevado. Al salir, Calleja fue contundente sobre la angustia de estar bajo capas de roca mientras la lluvia anegaba las galerías: “Fue terrible porque tienes la sensación de estar enterrado vivo y de que te vas a morir”. La operación de salida requirió bucear por conductos anegados, una maniobra que salvaron gracias al entrenamiento y la paciencia.

La situación alcanzó niveles de desesperación extrema cuando la comida comenzó a escasear y las comunicaciones por fibra óptica se cortaron.

La situación alcanzó niveles de desesperación extrema cuando la comida comenzó a escasear y las comunicaciones por fibra óptica se cortaron.Cuatro

Ahora, consolidado como el rostro de la aventura en Mediaset, el presentador celebra la vida en cada nuevo proyecto. Tras superar once fracturas en un accidente de moto y sobrevivir a avalanchas en los Andes, Calleja vuelve esta noche a la televisión con el estreno en Canadá. Su trayectoria demuestra que, tras el éxito de formatos como Volando voy o Planeta Calleja, reside la voluntad de un hombre que ha conocido el punto más alto del mundo y el más profundo, regresando de este último con la certeza de que “lo normal era no haber salido de allí”.

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