La falta de concreción en el ajuste del Grupo Volkswaguen despierta las dudas en España

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Actualizado Martes, 25 agosto 2026 - 22:45

?Desde la perspectiva actual, aproximadamente la mitad de los ajustes necesarios corresponde a Alemania y la otra mitad a nivel internacional? asegur? ayer Oliver Blume, CEO del Grupo Volkswagen, a los trabajadores que acudieron a un encuentro con el directivo en Wolsburgo, donde se ubican los cuarteles generales de la compa??a, para explicarles los ajustes que necesita acometer. ?Todo el mundo tiene que participar?, les pidi? tambi?n, mientras que los empleados -hasta 10.000- le devolv?an abucheos y protestas.

Sobre el papel, ese ajuste supondr?a la reducci?n de hasta 50.000 empleos en el pa?s de origen del grupo y otros tantos saldr?an del resto de su estructura mundial. En total, la compa??a emplea a unas 660.000 personas a nivel global, 23.000 de ellas en Espa?a.

Sin embargo, nada parece definitivo en la carrera que Blume ha emprendido para sacar adelante la mayor reestructuraci?n en la historia de Volkswagen. La reducci?n de 100.000 empleos que se filtr? en julio ?no es un objetivo, sino una variable te?rica de calculo? se?al?, mientras que para Daniela Cavallo, presidenta del poderos?simo comit? de empresa, esa cifra s?lo ?pretende agradar a la Bolsa?.

Costes un 30% m?s altos

Asimismo, aunque se especul? con el cierre de las f?bricas de Emden, Zwickau, Neckarsulm y Hannover en Alemania -lo nunca visto- el CEO del consorcio asegur? ayer que esa posibilidad ?es la ?ltima de las opciones y la m?s cara? y se comprometi? a encontrar planes de futuro para ellas ?en un plazo de seis a 12 meses?. Ahora mismo, ningunad de las cuatro tiene garantizada su producci?n para la siguiente d?cada.

Lo que s? dejo claro Blume es que la situaci?n y el modelo de negocio actuales son insostenibles. ?Si la mantenemos como est? ahora en Alemania, nos costar?a 1.500 millones de euros al a?o? en un contexto muy negativo marcado por factores como los aranceles de EEUU, la llegada de nuevos competidores -especialmente desde China, donde sus ventas han ca?do- y los riesgos geopol?ticos. Un c?ctel que se traduce en unos costes fijos superiores en un 30% al de sus competidores y que combatir?n con medidas como una notable simplificaci?n de la gama de modelos en el grupo -nada se ha dicho de marcas- y una reducci?n de la capacidad mundial de producci?n hasta los nueve millones de unidades. En el pasado lleg? a ser de casi 12 millones y el recorte supondr? que el consorcio alem?n ya no pueda disputarle el liderazgo mundial a la japonesa Toyota.

Reuni?n clave el 4 de septiembre

Blume logr? sacar adelante estas dos medidas -no las referidas a los despidos y cierres de f?bricas- en la reuni?n de julio con el consejo de vigilancia, formado por trabajadores y accionistas, que se volver? a celebrar el 4 de septiembre, en una reuni?n que se antoja crucial. Y es que este ?rgano, viene a ser el verdadero ?rgano de control de la empresa la tener que dar el visto bueno a todas las decisiones estratr?gicas.

Lo conforman 20 miembros. La mitad est?n en nombre de los trabajadores y los sindicatos y los restantes representan a los accionistas. Entre ellos, el estado de Baja Sajonia tiene derecho de veto.

Es una fecha que, ante la falta de concreci?n en los planes de VW, tendr?n apuntado en rojo sus responsables en Espa?a. Dada la dimensi?n del ajuste, es inevitable que los recortes de empleo -a trav?s de bajas incentivadas y prejubilaciones- afecten a nuestro pa?s.

Segunda plataforma para Martorell

En este sentido, el grueso de la plantilla est? en las f?bricas de Seat/Cupra en Martorell (Barcelona), con unos 12.000 empleados, y la de VW en Landaben (Navarra),con casi 5.000 personas y que a?adir? 1.000 empleados eventuales con la puesta en marcha de un nuevo turno de fin de semana.

A priori, ambas instalaciones tienen asegurado su futuro para al menos una d?cada, gracias al bal?n de ox?geno que Bruselas dio a los coches de combusti?n m?s all? de 2035. Pero, sobre todo, a la producci?n de un m?nimo de cuatro el?ctricos peque?os de Cupra, Volkswagen y Skoda. Aunque desde el comit? de empresa de Seat/Cupra siempre han insistido que el futuro de la planta catalana pasa porque se le adjudique, adem?s, una plataforma para hacer coches m?s grandes y de mayor valor a?adido.

Y no parece que, visto como bajan las aguas en Alemania, sea el momento para asignar nuevas inversiones fuera del pa?s. Aparte de que el grupo prefiere focalizar sus proyectos en una misma zona y, precisamente por ello, todos sus el?ctricos peque?os se deber?an hacer entre Espa?a y Portugal, que montar? el VW ID. up! desde 2027.

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