Jorge Sanz: “A mi yo del pasado le diría ‘vive la vida como Jorge Sanz, que es la hostia”

Hace 2 días 5

No es un halago gratuito: posiblemente no exista mejor actor que Jorge Sanz (Madrid, 1969) para encarnar al padre de Ángel (Zack Gómez-Rolls), un joven transexual monitor de gimnasio que sin esperarlo y menos desearlo se queda embarazado. 9 Lunas, presentada en el festival Lo Que Viene de Tenerife, llega a los cines el 3 de julio planteando varias capas de psicología: la identidad de uno mismo frente al asalto del paso, la relevancia de una familia comprensiva y cómo ese padre abierto y en proceso de deconstrucción de los lugares comunes de la masculinidad clásica, se adapta a la nueva realidad.

Un desafío interpretativo y social

Encarna al padre de un joven transexual monitor de gimnasio que sin esperarlo y menos desearlo se queda embarazado

“Cuando los de mi generación éramos jóvenes, había comportamientos, hábitos y actitudes sociales que aunque han ido cambiando, tienes el disco duro formateado de cierta manera. Mi personaje representa a mucha gente que ha vivido unos cambios que les han pillado de nuevas y trata de aprender sobre una realidad que le pasa por encima todo el rato”. Sanz, que comparte elenco con María León, Kiti Manver y Sara Sálamo, se felicita por trabajar a las órdenes de Patricia Ortega: “La directora tiene una sensibilidad muy especial que ya me cautivó en Mamacruz. Esta es una peli positiva, optimista, sin grandes traumas: si esta es la realidad, pues habrá que adaptarse. Además, creo que es la primera vez que se trata un tema así. Bueno, al margen de aquella comedia de Schwarzenegger”. 

Curiosamente, el madrileño compartió personaje con el mismo actor que llegaría a ser gobernador de California interpretando a su yo de niño en Conan el bárbaro (John Milius, 1981).

Mi personaje representa a mucha gente que ha vivido unos cambios que les han pillado de nuevas y trata de aprender sobre una realidad que le pasa por encima todo el rato

El apoyo de la familia es fundamental en la trama de '9 Lunas'.

El apoyo de la familia es fundamental en la trama de '9 Lunas'.Julio Vergne

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adadfasfaJulio Vergne

“Familia, no estoy bien. No sé, no me gusto, no me veo”, dice de sí mismo el personaje a quien interpreta en 9 Lunas. En la vida real, en ocasiones también le ocurre a él: “Procuro sobreponerme. Porque tengo que salir a la calle todos los días, pero claro que sí, como a todo el mundo, supongo. Hay días que te gustan más, hay días que te gustan menos… Pero a ver, hablas con un adicto que se ha tenido que desintoxicar de muchas cosas”. En aquella época oscura le resultaba duro mirarse al espejo: “Porque no eres tú, sino tú arrastrando una maquinaria de sustancias que te llevan a convertirte en otra persona y acabas no gustándote”.

Aquel infarto me hizo ver que debía cambiar de vida y de hábitos. Ahora estoy en un momento cojonudo y cada día me gusto más

Jorge y Maribel Verdú en 'El año de las luces', de Fernando Trueba.

Jorge y Maribel Verdú en 'El año de las luces', de Fernando Trueba.RTVE

Jorge sufrió un infarto. Fue hace años. “Me hizo ver que debía cambiar de vida y de hábitos. Hasta aquí hemos llegado, ahora toca cambiar de vida. Me había pasado de frenada y tenía que intentar volver a coger la carretera”. Y vaya si lo logró. Tanto que se encuentra mucho más satisfecho consigo mismo que su esforzado personaje. “La verdad que cada día me gusto más (risas). Estoy en un momento cojonudo. Muy sereno desde hace ya unos años, con mi familia, haciendo una vida muy tranquilita y pensando en prejubilarme dentro de nada: llevo 50 años trabajando y no me va a dar ninguna mala conciencia por prejubilarme. Si alguien se ha ganado la prejubilación en este país soy yo, macho”. 

Cuenta el actor que ser abuelo le ha traído, además de alegría, una situación familiar inesperada de la que disfruta beatíficamente: “En casa subes como un escalafón, como si eres cabo y de repente eres general. Me dicen: ‘No, no, tú no hagas esto, sujeta al niño y descansa que ya me encargo yo, no toques nada’. Yo creo que he subido un escalafón dentro de mi casa”

Con 16 años me voy por primera vez solo, a Portugal, sin mis padres y a hacer una peli con los Trueba. Alucinante

Naturalmente, eso de prejubilarse es un decir. Aunque le tocase la lotería, seguiría rodando. “Joder, yo no lo dejaría nunca. Además, los actores tenemos la gran ventaja de que podemos trabajar casi hasta el día en que se nos vaya la cabeza y yo pretendo seguir toda mi vida porque me apasiona”.

El primer gran punto de inflexión de su carrera fue comenzar a trabajar con Fernando Trueba: “El año de las luces fue mi primera peli con él. Con 16 años me voy por primera vez solo, sin mis padres, a hacer una peli con los Trueba en Portugal. Alucinante. Y me dije ‘esto es lo que yo quiero hacer el resto de mi vida, yo quiero ser como estos señores’”. El siguiente fue la etapa a las órdenes de Vicente Aranda, con quien rodó AmantesLibertarias, Los jinetes del alba… Historia de nuestro cine.

Entre Maribel Verdú y Victoria Abril en una escena de 'Amantes', de Vicente Aranda.

Entre Maribel Verdú y Victoria Abril en una escena de 'Amantes', de Vicente Aranda.RTVE

Cuando me decían que me habían encasillado como el guapito… Si fuera  el tonto, el feo o el torpe, es una putada, ¿pero como el guapito y trabajando en lo que me hace feliz?

Durante casi dos décadas, las jovencitas llevaban fotos suyas forrando la carpeta del instituto. “Bueno, y fue una época que eso me causaba bastantes problemas, efectivamente (risas)”. Pero aprovechó el tirón. “Cuando me decían que me habían encasillado como el guapito… A ver, un momento, tío: que te encasillen como el guapito es cojonudo. Si fuera como el tonto, el feo o el torpe, te sale mucho trabajo pero es una putada. ¿Pero como el guapito y trabajando en lo que me hace feliz? Olé tus huevos (risas). Es que fíjate la vida que he llevado, la he exprimido y a tope. No puedo estar más satisfecho aun con todos los errores que he cometido. Porque si al final te das un cabezazo, te rascas un poco y te enderezas otra vez. Esa es la historia de mi vida”. Por eso, si pudiese viajar en el tiempo, le aconsejaría lo siguiente a aquel niño de 11 años que intervino en Conan el bárbaro: “Que intentara vivir la vida como Jorge Sanz, que es la hostia”

Andrés Guerra Acosta

Entre Paris Hilton y Umberto Eco. Licenciado en Derecho por la UB y en Periodismo por la UPF, colaboro con La Vanguardia desde 2016. Antes, en Vanity Fair, Grazia, Vanitatis, Corazón TVE, Qué Leer y Lecturas.

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