Ignacio Morente, arquitecto, sobre el Santiago Bernabéu: “Algunos centros comerciales de Estados Unidos son prácticamente idénticos al estadio”

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En 2019, el Santiago Bernabéu comenzó su transformación para convertirse en un referente de la arquitectura deportiva. El tiempo pasa y el templo del madridismo afronta ya la recta final de una reforma que, según la directiva encabezada por Florentino Pérez, buscaba mejorar la comodidad de los aficionados, impulsar una propuesta arquitectónica innovadora y consolidar el estadio como una potente fuente de ingresos para el club.

Inaugurado en 1947, el ya conocido como “Coliseo blanco” vive una renovación tecnológica que ha cambiado por completo su fisonomía. El estadio ya presume de cubierta retráctil operativa, un videomarcador 360º y un avanzado sistema del césped retráctil con hipogeo, entre otras mejoras que consolidan el Santiago Bernabéu como una infraestructura clave para Madrid en el siglo XXI.

¿Ha logrado el recinto merengue convertirse en el mejor estadio del mundo? Ignacio Morente, arquitecto con experiencia en proyectos de arquitectura y urbanismo en Barcelona, profesor asociado a la Universitat Internacional de Catalunya y fundador de I'M arquitectura, conversa con La Vanguardia para destacar los puntos fuertes y débiles de la obra firmada por GMP Arquitectura, L35 Arquitectura y Ribas & Ribas Arquitectos

Hipogeo del Santiago Bernabéu.

Hipogeo del Santiago Bernabéu.Real Madrid

¿Por qué se compara el Santiago Bernabéu con el Coliseo de Roma? ¿Qué paralelismos ve entre ambos?

El Santiago Bernabéu se concibió como un estadio multidisciplinar, algo que sobre el papel era espectacular. Un estadio de fútbol acoge uno o dos eventos deportivos a la semana, en el mejor de los casos, y una infraestructura de estas dimensiones supone una inversión brutal. El problema es que el Bernabéu tiene una acústica muy deficiente, por eso la mayoría de los grandes conciertos se están derivando al Wanda Metropolitano. Además, está ubicado en plena Castellana, en una zona residencial, donde los vecinos no pueden —ni deben— soportar determinadas condiciones.

Los vecinos de la Castellana no pueden —ni deben— soportar determinadas condiciones

Ignacio Morente, arquitecto

A eso se suma otro gran inconveniente: el hipogeo. Cuando hago la comparación con el Coliseo romano me refiero precisamente a eso. Al final, casi todo está inventado. El hipogeo procede de las estructuras que utilizaban los romanos para dotar de flexibilidad a su gran estadio, el Coliseo. Hoy, los grandes coliseos son el Bernabéu o el Camp Nou; cada ciudad tiene el suyo. El problema es que este hipogeo no acaba de funcionar porque el césped sigue siendo césped y no se adapta a las necesidades reales de un equipo como el Real Madrid.

Con esta reforma daba la sensación de que el estadio también iba a resolver los problemas de acústica. ¿Por qué sigue siendo una asignatura pendiente en el Bernabéu?

Resolver la acústica del Bernabéu es extremadamente complicado. Para entenderlo de forma sencilla, el estadio funciona como un tambor: es una gran caja de acero inoxidable, con un colchón térmico y acústico, pero con una estructura muy permeable. La mejor acústica, en realidad, la proporciona el aire, y cuando tienes un estadio formado por grandes ramas de acero inoxidable que dejan pasar el aire y hacen que el sonido rebote constantemente, controlar la voz y el ruido se vuelve muy difícil.

Vista exterior del Santiago Bernabéu.

Vista exterior del Santiago Bernabéu.Real Madrid

Desde el punto de vista urbanístico, ¿diría que el Santiago Bernabéu está mejor resuelto que otros estadios?

Urbanísticamente tiene un elemento que me parece especialmente interesante: la esquina del estadio donde se ha integrado el centro comercial. Antes de la reforma, esa zona estaba ocupada por edificios anexos al Bernabéu que quedaban dispersos en el exterior. Lo que se ha resuelto muy bien ahora es que ese programa comercial, en lugar de desarrollarse en superficie, se ha enterrado. ¿Qué se consigue con ello? Liberar espacio público. De este modo, esa esquina se transforma en una plaza muy bien planteada.

También señala la identidad del estadio como uno de los puntos débiles. ¿Cree que hay aficionados que consideran que el anterior Bernabéu representaba mejor al Real Madrid?

Si haces una mínima búsqueda y miras algunos centros comerciales de Estados Unidos, verás que el Bernabéu es prácticamente idéntico. Si yo te pregunto qué es lo primero que te viene a la cabeza cuando piensas en el Real Madrid, seguramente dirás el color blanco. Esa idea de pureza, de identidad, de valores asociados al blanco que tanto se han construido alrededor del club, yo no la veo reflejada en ningún punto del estadio. Si quitas las letras de “Santiago Bernabéu” de la fachada, podría encajar con cualquier otro equipo. 

Fachada del Santiago Bernabéu.

Fachada del Santiago Bernabéu.Real Madrid

El Bernabéu es, sin duda, uno de los grandes iconos de Madrid, pero ¿ser un icono implica necesariamente que su impacto urbano sea positivo?

Para mí, un icono siempre debería ser algo positivo. Un estadio de fútbol, o cualquier edificio icónico, lo es cuando consigue integrarse y dialogar con el lugar donde se implanta. Un buen ejemplo es la Sagrada Familia. Es un edificio profundamente ligado a la cultura y a la identidad de Barcelona, ubicado en un enclave muy concreto y dentro de una morfología urbana específica. 

En cambio, cuando miras el Bernabéu y lo comparas con su entorno inmediato, tanto a nivel urbano como estético, da la sensación de que aterriza como una nave espacial. Esa falta de integración es lo que, en mi opinión, pone en cuestión su valor como icono positivo para la ciudad.

Tanto a nivel urbano como estético, da la sensación de que aterriza como una nave espacial

Ignacio Morente, arquitecto

¿Cree que el Santiago Bernabéu está preparado para acoger una final de un Mundial?

Sí, por su capacidad, podría albergarla perfectamente. Aun así, ha perdido la oportunidad de convertirse en un referente mundial de la arquitectura deportiva, como lo fue —y sigue siendo— el Allianz Arena. Ese estadio, diseñado por Herzog & de Meuron, unos arquitectos suizos de primerísimo nivel, sigue siendo un icono veinte años después de su construcción. Sinceramente, no creo que dentro de quince o veinte años se siga hablando del Bernabéu en esos términos.

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