“A partir del martes estaré aquí instalado”. Con estas palabras, el líder del PP, Alberto Nuñez Feijóo, avanzó ayer su intención de volcarse en la recta final de la campaña electoral de Aragón, donde estará desde el martes hasta el viernes, con el objetivo de respaldar a su candidato, Jorge Azcón, y empujarle en su objetivo de conseguir una presidencia “fuerte y sólida”.
Las últimas encuestas arrojan para el PP un resultado agridulce con reminiscencias a Extremadura. Los conservadores ganan de calle, con horquillas que le dan uno o dos diputados más que los 28 actuales, pero lejos de la mayoría absoluta (34 escaños) y con la necesidad de pactar con un Vox que sale muy reforzado, en parte gracias a la transferencia de votos populares.
El líder popular acusa al PSOE de buscar un Vox fuerte para tener una presidencia del PP “débil” y “sometida”
Para llegar a la mesa negociadora con la mayor fuerza posible, tanto Feijóo como Azcón animaron a los suyos ayer desde Calatayud (Zaragoza) a “un último empujón” con el que movilizar a los votantes –se estima que la abstención rondará entre el 36% y el 38%– y hacerles llegar el mensaje de que ellos son la única garantía de un gobierno estable y “que funcione”. “El PSOE sabe que va a perder, y su único objetivo es dividir fuerzas para lograr un Vox fuerte y un presidente de Aragón débil y sometido a otros partidos”, alertó el gallego, que llamó a la unidad y a no dividir fuerzas. “No dejéis que os tomen el pelo”, añadió.
Estos cinco días de campaña, el PP planea apuntalar el camino seguido hasta ahora: contar los logros de su gobierno –captación de inversiones milmillonarias, construcción de nuevas viviendas– y presentar nuevas iniciativas junto con ataques frontales a la candidata socialista, Pilar Alegría, y al Gobierno de España a cuenta de la nueva financiación autonómica, los casos de corrupción o los pactos con los partidos nacionalistas. “Sed los portavoces de los españoles de bien y mostradle a Sánchez la puerta de salida”, urgió Feijóo a los aragoneses.
En Aragón, el PP ha optado por una estrategia opuesta a la que tomó en Extremadura, donde los líderes nacionales apenas tuvieron peso en campaña. Hace 15 días, Feijóo reunió a todos sus barones territoriales en Zaragoza para escenificar su rechazo al nuevo sistema de financiación. Por su parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, fue la estrella del pasado fin de semana, con numerosos actos en los que explotar su tirón entre los jóvenes y tratar de contener el avance de los ultras. Otros pesos pesados del partido como Miguel Tellado, Ester Muñoz, Elías Bendodo, Cuca Gamarra o Juan Bravo también se han pasado estos días por la comunidad. “No tenemos problemas para traer a nuestra gente”, aseguran fuentes del partido, que contraponen estas visitas con la escasa presencia de altos cargos del PSOE en la campaña.
Elecciones 8-F
Vox, a por la llave del gobierno
Vox encara la última semana de campaña con el viento de cola de las encuestas, que le auguran una fuerte subida y seguir siendo llave de gobierno. El partido ha optado por la misma estrategia que tan buenos resultados le dio en Extremadura, con un Santiago Abascal omnipresente acaparando los focos en pueblos y ciudades de las tres provincias y un discurso centrado en lo nacional, sea para atacar la inmigración, el pacto del Mercosur o la “estafa” que, creen, representa el bipartidismo. Como incógnita queda saber si le castigará electoralmente su firme defensa de un posible trasvase de aguas del Ebro, un tema muy sensible entre el sector agrícola y ganadero de la comunidad, o si la candidatura del grupo ultra Se Acabó la Fiesta le robará votos.

Corresponsal en Aragón desde enero de 2023. Antes, periodista en la región Asia-Pacífico con base en Hong Kong (2014-2022) Licenciado en Periodismo y en Derecho

Hace 1 día
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