Expectativas a la baja entre los grupos de izquierda y los regionalistas

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Las llamadas izquierdas alternativas y los partidos regionalistas encaran la recta final de la campaña electoral en Aragón con un diagnóstico compartido y un horizonte poco alentador.

Ante unas proyecciones discretas en los sondeos, Chunta Aragonesista, IU–Movimiento Sumar y Podemos–Alianza Verde optaron ayer por subir el tono social y situar a las derechas como antagonistas nítidos de “las necesidades de la gente trabajadora”.

En Huesca, IU–Movimiento Sumar buscó oxígeno político con el apoyo de Yolanda Díaz. La vicepresidenta segunda sintetizó el momento de la campaña con una consigna que ya recorre los actos del espacio, “hay tanto ruido que parece que no pasa nada”. Marta Abengochea recogió ese hilo para reivindicar la acción del Gobierno de coalición y confrontar con un PP al que acusó de bloquear la revalorización de las pensiones y de incumplir la ley estatal de vivienda.

El acceso a un hogar digno fue también uno de los ejes centrales de la propuesta de María Goikoetxea. La cabeza de lista de Podemos–Alianza Verde alertó desde Jaca de los riesgos de un problema estructural especialmente agudo en el Pirineo y defendió la aplicación integral de la ley de vivienda, la prohibición de los alojamientos turísticos y el impulso a una red de alquileres públicos y asequibles. Un planteamiento con el que la formación busca recuperar contacto con un electorado joven y precarizado, crecientemente expulsado de los territorios rurales.

Teruel existe carga contra el pacto de Mercosur: ​“no puede ser que el sector primario siempre salga penalizado de todos los acuerdos”

La Chunta Aragonesista, con Jorge Pueyo al frente, también desplegó un relato similar durante el fin de semana, aunque en su caso envuelto en claves identitarias. Mejores salarios para el profesorado, la ampliación del parque público de vivienda y la defensa de la tierra frente a los fondos de inversión vertebraron una crítica frontal al “régimen del 78” que encarnan PP y PSOE y que, en palabras del diputado de Sumar, perpetúa un sistema caciquil y oligarca que “vacía de alma a ciudades y pueblos”.

Por su parte, el líder Teruel Existe, Tomás Guitarte, siguió con su campaña por pequeñas localidades de la provincia para centrarse en los problemas cotidianos de su gente. Desde Aguaviva, volvió a mostrar su rechazo al pacto de Mercosur –“no puede ser que el sector primario siempre salga penalizado de todos los acuerdos”, dijo– y clamó contra los problemas que crean en las carreteras de la zona el transporte pesado de arcillas y la falta de previsión y de soluciones por parte de la administración, más centrada en los grandes núcleos que en las zonas aisladas y despobladas..

Es una estrategia similar a la que sigue el Partido Aragonés (PAR), que se juega la supervivencia de su único diputado en tierras turolenses. Para ello, su candidato, Alberto Izquierdo, puso el foco en la necesidad de conseguir “una Hacienda Foral propia” –algo que contempla el Estatuto de Autonomía– o de lograr un mayor despliegue de fuerzas de seguridad en el medio rural y de mejorar las infraestructuras, como la puesta en marcha de un acceso sur a la estación de esquí de Javalambre que ayer reclamó.

Asier Martiarena Olveira

Redactor de la sección de política tras una década cubriendo la actualidad de Madrid entre 2011 y 2022. Antes en Microsoft News y el diario Metro

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