Biorce consigue 44 millones para aplicar inteligencia artificial en ensayos clínicos

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La startup Biorce ha cerrado una ronda de inversión de 52 millones de dólares, lo que equivale a unos 44 millones de euros aproximadamente. La compañía, nacida en Barcelona hace dos años, invertirá el dinero en impulsar su software de inteligencia artificial aplicada al mundo de los ensayos clínicos.

“Reducimos un 50% el tiempo dedicado a la elaboración y tramitación del papeleo de estos procesos tan complejos”, asegura Pedro Coehlo, cofundador y consejero delegado de la empresa.

Fundada en Barcelona en el 2024, la startup factura 10 millones de euros y prevé llegar a 250 empleos este año

La ampliación de capital ha sido liderada por el fondo de inversión estadounidense DST Global Partners y ha contado con el apoyo de Norrsken VC y YZR Capital y Mustard Seed Maze. La ronda también cuenta con destacados inversores particulares como Arthur Mensch, cofundador y consejero delegado de Mistral AI; Albert Nieto, fundador de Seedtag; Paulo Rosado, fundador de OutSystems; y Nik Storonsky, consejero delegado de Revolut.

Con esta operación, Biorce ya ha levantado más de 50 millones de euros. “Estamos convencidos de que nuestra tecnología mejorará mucho la vida de los equipos que desarrollan ensayos clínicos para los grupos farmacéuticos”, apunta el emprendedor portugués, afincado en Barcelona.

Coelho fundó el negocio junto a su pareja Clara Bernardes y dos amigos, también portugueses, llamados José Faria y Diogo Pisoeiro. “Elegimos Barcelona por su atractivo internacional y la disponibilidad de talento tecnológico”, asegura. La idea de negocio surgió en un vuelo de avión de Lisboa hacia San Francisco. Coelho ya tenía experiencia en el sector de los ensayos clínicos, justo acababa de vender una startup que había fundado en Londres. “Tuve una idea nueva y decidí hacer la prueba en Estados Unidos. Funcionó y, al regresar a Europa, nos decantamos por Barcelona, con el Brexit las cosas se complicaron”, recuerda.

Desde entonces, la startup ha logrado una cincuentena de clientes del mundo farmacéutico, la gran mayoría de EE.UU., aunque también de Europa y Asia. “El año pasado, facturamos más de 10 millones de euros y dimos empleo a 60 personas. Tenemos oficinas en Barcelona, Nueva York, Londres y Lisboa”, asegura.

Tras la ronda de inversión, Biorce quiere dar un salto hacia adelante. Está trabajando en la apertura de una delegación en Austin (Texas) y en la ampliación de su sede central en Barcelona para alcanzar una plantilla de 250 personas a finales de año. Además, el negocio entrará próximamente en beneficio neto.

Blanca Gispert Hernandez

Redactora en la sección de Economía desde el 2015. También estuvo en la sección de Internacional. Graduada en Periodismo y Derecho por la UPF. Hoy escribe de economía digital y empresas en crisis

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