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Tras unas generaciones de nepobabies encabezadas por nombres ya plenamente consolidados como Lily-Rose Depp, Kaia Gerber, Lila Moss o Zoë Kravitz, ahora emerge una nueva hornada mucho más joven que empieza a reclamar su espacio. Algunos apenas han alcanzado la mayoría de edad; otros todavía son adolescentes. Todos tienen algo en común: han nacido bajo el foco mediático y ahora intentan demostrar que pueden escribir su propia historia.
Moda, música y cine son los terrenos elegidos por estos nuevos herederos del estrellato. Probablemente ningún caso simboliza mejor esta nueva generación que el de North West. La hija preadolescente de Kim Kardashian y del rapero Kanye West nació siendo una celebridad y con solo 13 años ya ha iniciado su propia aventura musical. Tras publicar su primer EP, N0rth4evr, la joven anunció su primera gira como cabeza de cartel junto a la rapera Molly Santana. Sin embargo, apenas unos días antes de comenzar el tour, previsto para arrancar en Dallas, las primeras fechas han sido canceladas sin explicación oficial.

En el extremo opuesto se encuentra Léonie Cassel. La hija menor de Monica Bellucci y Vincent Cassel representa el perfil más reservado de esta nueva generación. Mientras su hermana mayor, Deva Cassel, ya es una consolidada modelo internacional y actriz, Léonie, de 16 años, debutó el mes pasado en la pasarela de la mano de Dolce & Gabbana.
La moda continúa siendo el refugio natural de muchos nepobabies. Allí el apellido pesa, pero también la genética. Es el caso de Athena Accorsi, la hija de 16 años de Laetitia Casta y Stefano Accorsi. De parecido innegable a su madre protagonizó uno de los momentos más comentados del desfile de Jacquemus celebrado en Córcega. Fue la encargada de cerrar el espectáculo, un privilegio reservado únicamente a las modelos con mayor proyección. También la hija de Nicole Kidman y Keith Urban, Sunday Rose, ha dejado el anonimato para desfile para Miu Miu.

Otra de las irrupciones más comentadas del último año ha sido la de Sean Preston y Jayden James Federline, hijos de Britney Spears. Durante años permanecieron alejados de los focos tras la complicada etapa personal de su madre. Precisamente ese misterio hizo todavía más llamativo su inesperado debut sobre la pasarela de Vetements durante la Semana de la Moda Masculina de París. Ambos insisten en que su verdadera pasión continúa siendo la música, disciplina en la que llevan años trabajando juntos, aunque reconocen que la experiencia en el mundo de la moda les ha abierto nuevas posibilidades.
Otro nombre que empieza a sonar con fuerza es Sullivan Dempsey. Hijo del actor Patrick Dempsey y de la maquilladora Jillian Fink, el joven de 19 años se ha convertido en uno de los rostros más interesantes del universo fashion.

En el mundo de la interpretación cine también se abren paso nombres como Apple Martin, hija de Gwyneth Paltrow y Chris Martin. A los 22 años y, tras finalizar sus estudios universitarios, está rodando una comedia romántica titulada Paris Paramount . La película, cuyo estreno está previsto para las navidades del 2027, cuenta con un elenco de lujo entre los que se incluyen a Penélope Cruz, Kieran Culkin, Jude Law y Owen Wilson.
Carys, hija de Michael Douglas y Catherine Zeta-Jones, también acaba de debutar en el teatro en Nueva York con La Gaviota , de Anton Chéjov. A los 23 años, se ha estrenado con un papel principal, el de Nina. Carys garantiza pues la continuidad de la saga artística de los Douglas.

Las plataformas de streaming llevan tiempo incorporando a los hijos de grandes intérpretes a sus repartos. Las hijas de Adam Sandler, Sunny y Sadie, de 17 y 20 años, han adquirido papeles en algunas comedias de Netflix. También Bella Murphy, hija de Eddie Murphy, continúa ampliando su carrera interpretativa mientras intenta desprenderse de la etiqueta de “la hija de...”.
Quizá nadie haya resumido mejor el gran dilema de los nepobabies que Valentino Martin, el hijo de Ricky Martin. El joven publicó recientemente un vídeo en redes sociales en el que pedía que dejaran de identificarle únicamente como “el hijo de Ricky Martin”. Su sueño es convertirse en bailarín, pero asegura que está cansado de escuchar que todo lo que consigue responde únicamente al talento heredado de su padre. “Somos personas diferentes”, insistía visiblemente frustrado. Valentino reconoce sentirse orgulloso de su padre, pero reivindica el derecho a equivocarse, crecer y triunfar por méritos propios. Como todos.

Periodista. Trabaja en La Vanguardia desde 1996. Actualmente es redactora en la sección de Gente, donde escribe sobre asuntos del corazón; anteriormente en Vivir (1996-2006), el suplemento ES (2006-2010) y Opinión (2010-2018)

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