Trump envía a Pakistán a sus dos principales negociadores para retomar el diálogo con Teherán

Hace 2 horas 2

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mandará a su enviado especial para misiones de paz, Steve Witkoff, y a su yerno Jared Kushner a Pakistán para participar en conversaciones con el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi.

Aunque en un primer momento, según medios estatales iraníes, se descartaba un contacto directo entre los antagonistas, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ha confirmado este viernes que los emisarios de Trump “partirán nuevamente hacia Pakistán mañana [por este sábado] por la mañana para entablar conversaciones directas con representantes de la delegación iraní”. Antes de la confirmación de la Casa Blanca, los mediadores paquistaníes fueron los primeros en dar por hecha la esperada segunda ronda de diálogo entre Estados Unidos e Irán.

El vicepresidente J. D. Vance, que acudió al primer encuentro en Pakistán hace dos semanas, no tiene previsto asistir por el momento, dado que el presidente del Parlamento iraní, el influyente Mohamed Baqer Qalibaf, tampoco participará, según la CNN y Reuters. Los funcionarios de la Casa Blanca consideran a Qalibaf como el jefe de la delegación iraní y la contraparte de Vance.

No obstante, el vicepresidente se mantendrá a la espera para viajar a Islamabad si las conversaciones avanzan; además, miembros de su equipo estarán en Pakistán y asistirán a las negociaciones. Kushner y Witkoff llevan meses trabajando con funcionarios iraníes en un posible acuerdo sobre el material nuclear de Teherán, pero la primera ronda de negociaciones para poner fin a la guerra acabó sin acuerdo, pese a una maratoniana jornada de diálogo que se prolongó 21 horas. Vance explicó que el fracaso se debió a que Teherán no aceptó las líneas rojas de Washington y añadió, a modo de advertencia, que su Administración había transmitido a Irán una última oferta.

Gira

El ministro de Exteriores de Irán ha comenzado este viernes una gira por Pakistán, Omán y Rusia para analizar con sus homólogos la situación actual de la guerra que libra contra Estados Unidos e Israel, bajo un precario alto el fuego y con un estrecho de Ormuz sometido al doble bloqueo de Irán y Estados Unidos.

“El objetivo de estos viajes es coordinarnos estrechamente con nuestros socios en asuntos bilaterales y evacuar consultas sobre la situación regional”, ha anunciado Araghchi en redes sociales. Irán considera a sus vecinos una “cuestión prioritaria”, ha recalcado en su mensaje.

Araghchi visitará primero Islamabad y después Muscat, la capital de Omán, para tratar en particular los esfuerzos de mediación que ambos países llevan meses desarrollando sobre el conflicto. Aunque sobre el papel la visita a Pakistán es bilateral, una fuente oficial del país señaló a la cadena Al Jazeera la “alta probabilidad” de que Estados Unidos e Irán logren avances, tras días de escalada, capturas de barcos y amenazas en torno al estrecho de Ormuz.

Omán actuó de intermediario en las conversaciones nucleares entre Irán y EE UU, que fueron interrumpidas por la guerra unilateral lanzada por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero. Pakistán acogió el citado encuentro de alto nivel, presidido por Vance y Qalibaf, para poner fin a la guerra.

Después, Araghchi viajará a Moscú para tratar la situación con su gran aliado internacional y, en particular, con su máximo responsable diplomático, el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, quien ha hablado por teléfono con su homólogo paquistaní, Ishaq Dar. En la llamada, Lavrov ha elogiado el papel de Islamabad como mediador y confirmado la disposición de Moscú a apoyar el proceso, según un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia.

“El viaje, que comienza esta noche, tiene como objetivo celebrar consultas bilaterales, debatir y dialogar sobre la actualidad regional, así como sobre la situación más reciente de la guerra impuesta por Estados Unidos y el régimen sionista [Israel] contra Irán”, había explicado previamente un comunicado del Ministerio de Exteriores emitido en la radiotelevisión estatal IRIB.

Una profunda desconfianza marca los contactos entre las partes, y ni el ministro Araghchi ni su equipo han dejado entrever la posibilidad de algún tipo de conversación con un tercer país durante la visita a Islamabad. A falta de la confirmación del encuentro por parte de Teherán, el viaje de Kushner y Witkoff parece proporcionar el impulso necesario para concretar la dilatada y esperada segunda ronda de contactos, pese a discurrir en paralelo al refuerzo militar estadounidense.

Portaaviones

Washington ha confirmado la llegada a la región de su tercer portaaviones, el USS George H.W. Bush, e Israel espera su “luz verde” para “reanudar la guerra contra Irán”, devolver al país a “la Edad de Piedra” y matar al nuevo líder supremo, Mojataba Jameneí (como hizo con su padre, Ali, al iniciar el conflicto mano a mano con EE UU, el 28 de febrero). Son las palabras que usó en la víspera su ministro de Defensa, Israel Katz.

No solo en Ormuz se dirime el futuro de la tregua. También en Líbano, donde reina un alto el fuego extendido este jueves por otras tres semanas, pero que tiene los pies de barro.

Un diputado de Hezbolá, Ali Fayad, ha reaccionado este viernes a la prórroga del alto el fuego, acordada por los Gobiernos de Israel y Líbano. “Carece de sentido” a la luz de los “continuos ataques” del ejército israelí, ha dicho.

Las autoridades libanesas contabilizan 220 vulneraciones en los primeros tres días por parte de Israel, cuyo primer ministro, Benjamín Netanyahu, se ha jactado este viernes de la “plena libertad de acción” con la que opera allí su ejército. Es el eufemismo para carta blanca para bombardear en el sur y seguir echando abajo todas las casas de las aldeas fronterizas, pagando incluso a contratistas privados que poseen excavadoras y bulldozers.

“Mantenemos plena libertad de acción contra cualquier amenaza, incluidas las emergentes. Atacamos ayer y atacamos hoy”, ha señalado en un discurso en vídeo, en el que da cuenta de una “excelente conversación” con Trump.

Hezbolá lanzó en la víspera sus primeros proyectiles contra Israel, por primera vez desde que comenzó el pasado día 16, aumentando el temor sobre la continuidad del alto el fuego. El acuerdo da a Israel el amplio derecho a “adoptar todas las medidas necesarias en legítima defensa, en cualquier momento, contra ataques planeados, inminentes o en curso”.

Este viernes, el ejército israelí ordenó el desalojo a los residentes de Deir Aames, una localidad en el sur de Líbano pero fuera de la “zona de seguridad” que está estableciendo, y a la que impide regresar a la población que ha expulsado. Aseguraba que Hezbolá lo había usado para lanzar ataques. Luego bombardeó allí.

Leer el artículo completo