¿Qué va a pasar en la misión Artemis 2 cada día? Así es el viaje a la Luna más sencillo y seguro

Hace 1 hora 1

Artemis 2 ya está en el espacio. La primera jornada de la misión encadena una intensa serie de pruebas destinadas a certificar la idoneidad de la nave Orion para llevar astronautas a otro mundo. Es algo que ni la NASA ni ninguna otra agencia espacial ha hecho desde que, en 1972, concluyó el programa Apolo de viajes a la Luna. A partir de entonces, ningún vuelo espacial tripulado nunca se había vuelto a alejar más de unos cientos de kilómetros de la superficie de la Tierra.

Si concluye con éxito, será el inicio de una nueva era de exploración del espacio y hará historia por sí misma: sus cuatro tripulantes serán los humanos que más lejos han estado de nuestro planeta y, además, los únicos que habrán visto con sus propios ojos zonas hasta ahora inexploradas de la cara oculta de la Luna. Tras el despegue y la entrada en órbita, la fase más peligrosa y compleja de la misión, comienza el verdadero viaje, que dura casi 10 días.

Cómo probar una nave que nunca ha llevado humanos

DÍA 1

En lugar de destinar un costosísimo lanzamiento a simplemente estrenar la nave Orion con humanos a bordo volando en órbita terrestre, la NASA ha diseñado esta misión como una vuelta a la Luna que tiene una etapa prólogo de pruebas en el espacio profundo. En esta fase inicial de su estancia en el espacio, la nave va subiendo poco a poco la altitud de su órbita, propulsada aún por la última parte que se mantiene del cohete: la etapa superior, denominada en esta misión ICPS.

Tras una primera vuelta alrededor de la Tierra, en los primeros 90 minutos de vuelo, la nave ha entrado en la órbita terrestre alta —a un máximo de 70.374 kilómetros— en la que pasa el resto de su primera jornada. Cumplida su misión propulsora, la etapa superior del cohete se ha separado de la nave Orion y se ha convertido en su acompañante para hacer un primer ensayo general de lo que será la misión Artemis 3, el acoplamiento de Orion con otras naves, necesarias para que los astronautas de Artemis 4 y 5 puedan bajar a la Luna. De momento, Orion y la ICPS solo harán maniobras de aproximación y separación, con el piloto y el comandante tomando el control manual de la nave.

La nave Orion se convierte en un búmeran espacial a la Luna

DÍAS 2, 3, 4 y 5: Viaje de ida

Solo si durante la primera jornada, los sistemas de la propulsión y soporte vital de la Orion demuestran funcionar correctamente, la NASA ordenará entrar en la siguiente fase. Es el momento en que el módulo de servicio de Orion, diseñado por la Agencia Espacial Europea (ESA), enciende su motor principal para realizar la inyección translunar, un instante clave de cualquier misión a la Luna.

La Artemis 2 tiene la particularidad de que esta será la primera y última maniobra de la nave en su viaje a la Luna. Para minimizar los riesgos, la NASA ha decidido mantener la Orion en todo momento en una trayectoria de libre retorno, lo que significa que la nave gira y regresa sin tener que volver a propulsarse después de realizar la inyección translunar.

Los primeros humanos en contemplar los secretos de la cara oculta

DÍA 6: Sobrevuelo lunar

Tras cuatro días de viaje de ida, la Orion entra en la esfera de influencia gravitatoria de la Luna. No llega a insertarse en órbita lunar, sino que simplemente da media vuelta alrededor del satélite natural de la Tierra. Ese sobrevuelo se producirá a unos 7.400 kilómetros sobre la superficie de la Luna y estará centrado en su cara oculta.

Por primera vez, unos astronautas tendrán ante sí entera la cara oculta de la Luna. Llevan años preparándose para observarla y fotografiarla, aunque la fecha en la que finalmente ha podido despegar la Artemis 2 implica que, cuando lleguen, la cara oculta lunar estará en fase creciente: menos de una cuarta parte de ella estará iluminada. Por lo menos sí podrán contemplar algunas zonas nunca antes exploradas por ojos humanos; y, sobre todo, les quedará el consuelo de que en esas horas centrales de la misión se convertirán en los humanos que más lejos han estado nunca de la Tierra, batiendo el récord de los astronautas de la accidentada Apolo 13.

Un regreso dedicado a la ciencia

DÍAS 6, 7, 8 Y 9: Viaje de vuelta

Terminado el momento cumbre del sobrevuelo lunar, la misión entra en una fase de descanso, experimentos científicos y últimas pruebas de fiabilidad de la nave. A eso dedicarán los astronautas las cuatro jornadas que durará su trayecto de regreso. Atraída de vuelta a casa por la gravedad de la Tierra, la Orion simplemente tendrá que encender sus motores auxiliares una vez al día, para garantizar que se mantiene con precisión en la trayectoria correcta.

Los riesgos de bajar a la Tierra

DÍA 10: Reentrada en la atmósfera y amerizaje

El tramo final de la misión Artemis 2 es análogo al de cualquier vuelo tripulado, como los que realizan varias veces al año los astronautas que viajan a la Estación Espacial Internacional (ISS). Un vertiginoso descenso en la cápsula espacial, acorazada para resistir las altísimas temperaturas que se generan en su exterior por el rozamiento con la atmósfera. Son 13 minutos de alto riesgo, que deberían terminar con un amerizaje suave en el océano Pacífico frente a San Diego (California). Algunos expertos critican que la NASA no haya cambiado el diseño de la cubierta exterior de la Orion, después de que sufriera un sobrecalentamiento excesivo durante la reentrada de la cápsula de la misión Artemis 1, no tripulada, que en 2022 fue a la Luna y volvió sin más problemas que ese.

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