El mundo de la música flamenca y el corazón se vieron sacudidos en octubre de 2025, cuando Pitingo utilizó sus redes sociales para comunicar una noticia que pocos esperaban: su divorcio de Verónica Fernández. Tras más de tres décadas de vida en común y un hijo que ha sido el centro de sus vidas, el artista onubense revelaba que la ruptura no era reciente, sino que se había fraguado año y medio atrás en la más estricta intimidad. El motivo de romper su silencio no fue otro que la irrupción de un sentimiento del pasado que ha dado un vuelco total a su presente: el reencuentro con Laura Escuredo, su primer amor de juventud.
La historia parece sacada de un guion cinematográfico. Solo cuatro meses después de oficializar su nueva situación sentimental, a principios de febrero, el intérprete de "Soulería" volvía a sorprender a sus seguidores con un anuncio cargado de simbolismo. A través de una fotografía en blanco y negro donde destacaba un anillo de compromiso, Pitingo confirmaba sus planes de pasar por el altar con Laura. "Treinta años después, entendimos por qué. Me ha dicho que sí. ¡Felices!", escribía el artista, sellando así una reconciliación con el destino que se gestó tres décadas después de su primer beso.
Tras su reciente éxito en el Teatro Circo Price de Madrid con el espectáculo 'Pitingo y punto', el cantante se ha sincerado ante las cámaras de Europa Press sobre el dulce momento que atraviesa. "La verdad es que es uno de los momentos más bonitos de mi vida, y ahí estamos, preparando poco a poco. Se me junta con trabajo, por supuesto, gracias a Dios, pero feliz trabajo, amor, salud", explicaba con una vitalidad renovada. Aunque los preparativos están en marcha, el artista prefiere mantener el misterio sobre los detalles logísticos, asegurando que tanto la fecha exacta como los estilismos nupciales son "todavía una incógnita".
Sin embargo, la intención de que el enlace se produzca de forma inminente es firme. "Espero que sea este año sí, sí, sí. Ya con mi edad, ya no está uno para esperar mucho más. Yo sé lo que me digo, hay que darle la vuelta al jamón", bromeaba el artista, haciendo gala de su característico sentido del humor para justificar las prisas por formalizar su unión. Pitingo ha querido aclarar también la cronología de su separación para evitar malentendidos, puntualizando que el proceso emocional comenzó mucho antes que el legal: "En realidad ha pasado un año y pico casi separado. El divorcio ha sido luego, pero bueno, esas son las cosas de la vida que de repente hacen así los astros, se ponen en su sitio".
La conexión con Laura Escuredo trasciende el simple romance casual. Para el cantante, este paso representa el cierre de un círculo vital que comenzó en la adolescencia. "Me ha dado que es el primer amor de mi vida, ¿no? Y siempre queda el recuerdo ese", confesaba con emoción. La simetría de sus vidas actuales ha facilitado este flechazo tardío, ya que ambos comparten circunstancias familiares prácticamente idénticas. "Fue mi primer amor, el primero. Yo tenía 14 años y ella 15. Y 30 años después nos hemos reencontrado. Y luego... casualidades de la vida, pues que ella está separada también y con un hijo de 14 años, yo con mi hijo de 14 años también. Y así después como otra vez, como un flechazo otra vez de nuevo, o sea que feliz de la verdad", relataba el músico sobre esta carambola del destino.
A pesar de la euforia que rodea la noticia, Pitingo se muestra prudente al hablar del ámbito privado de su anterior relación. Mientras afirma que "todo su entorno, mi hijo y mi familia están felices porque me ven contento", prefiere mantener una distancia respetuosa al ser preguntado por la reacción de su exmujer, Verónica Fernández, ante el anuncio de su boda. "Eh, no sé, yo ahí ya no me meto yo en esas cosas, yo ahí no me meto, ¿sabes?", zanjaba con elegancia, dejando claro que su prioridad absoluta ahora es disfrutar de esta segunda oportunidad que la vida le ha brindado junto a su amor de los 14 años.

Hace 1 día
1







English (US) ·