Los riders de Glovo arrancan su huelga de tres días cuando las negociaciones del ERE llegan al ecuador

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Los riders de Glovo se preparan para lanzar el primer gran pulso a la compa??a desde que esta cambiara su modelo de contrataci?n hace casi un a?o con una huelga de tres d?as que ha arrancado en la noche del viernes y se alargar? hasta las 16.00 horas de este domingo, los momentos de mayor demanda de reparto en la mayor?a de ciudades.

M?s de 10.000 repartidores est?n llamados a parar ante la falta de avances para pactar un nuevo marco laboral para estos trabajadores, que actualmente cobran el salario m?nimo y tienen sus derechos regidos por el obsoleto convenio de mensajer?a, que lleva sin renovarse desde 2006.

La huelga se convoca adem?s en plenas negociaciones del ERE, que apunta a dejar sin trabajo a unos 750 repartidores en toda Espa?a si la negociaci?n no consigue rebajarlo, algo que fuentes sindicales consideran improbable.

Se trata de una huelga en que CCOO espera una "gran movilizaci?n" en las ciudades donde ya ha habido comicios sindicales como Madrid y Pa?s Vasco, pero que ser? dif?cil de medir. "Creemos que va a sorprender a la empresa", traslada el sindicato, que sin embargo anticipa que, ante la falta de un centro de trabajo fijo, es dif?cil dar ning?n nivel de seguimiento del pulso entre repartidores y compa??a.

La disputa entre ambas partes ya han comenzado y, de hecho, CCOO interpuso ayer otra denuncia ante Inspecci?n de Trabajo contra la empresa por atentar contra la libertad de huelga, ya que el sindicato asegura que la empresa est? pidiendo a las flotas que tiene subcontratadas m?s repartidores para que no se note la carencia de los que se movilicen.

Precisamente, las flotas han ganado mucho peso en el modelo de operaci?n de todas las empresas del sector delivery, lo cu?l dificulta a las plantillas que sus movilizaciones paralicen el funcionamiento diario de las aplicaciones. En el caso de Uber Eats, su transici?n al modelo laboral se har? exclusivamente a trav?s de estas empresas.

En el caso de Glovo, la compa??a se vio obligada a contratar a gran parte de los repartidores aut?nomos, algo que a?n est? por ver si ocurrir?a en Uber, con lo que s? que tiene que lidiar con una plantilla elevada y con la que ha habido tensiones desde pr?cticamente el primer d?a de la contrataci?n.

Los sindicatos y organizaciones han denunciado que la compa??a dirigida por ?scar Pierre lleva desde ese momento realizando despidos selectivos amparada en un r?gimen sancionador "ilegal" que no ha sido negociado con los sindicatos y que, de hecho, es fuertemente criticado por estos. Entre las razones utilizadas por la empresa para despedir a los riders se encuentran los tiempos de entrega excesivos o las no apariciones para recoger un paquete que le ha sido asignado.

La aplicaci?n de este reglamento llev? a CCOO a denunciar a la Audiencia Nacional la ejecuci?n de un ERE encubierto, ya que el sindicato asegura que hay provincias donde se ha despedido a m?s de un 20% de la plantilla antes de presentar el procedimiento de despido colectivo.

Este procedimiento se present? en marzo, pero los retrasos a la hora de configurar la mesa hacen que el cierre de las negociaciones pueda prolongarse hasta al menos mitad de mayo. Fuentes al tanto de la negociaci?n consideran que la reducci?n de los afectados parece complicada, los sindicatos son m?s optimistas de cara a avanzar en otros pactos como la puesta en marcha de un r?gimen sancionador m?s transparente y de consenso.

Momento delicado

Glovo atraviesa un momento delicado, ya que su matriz, Delivery Hero est? bajo presi?n de algunos de sus principales accionistas para que tome decisiones radicales en torno a la venta de mercados de relevancia, unas decisiones que podr?an afectar a parte del per?metro de la empresa espa?ola.

Aunque el negocio est? empezando a arrojar rentabilidades, sobre la espalda de la compa??a carga la posibilidad de tener que abonar hasta 1.000 millones de euros en multas por conflictos laborales, la inmensa mayor?a relacionados con Espa?a por la persistencia de la compa??a en defender su modelo de aut?nomos, incluso tras la aprobaci?n de la Ley Rider.

En estos momentos, decenas de procedimientos est?n a la espera de que el Tribunal Supremo se pronuncie sobre si la compa??a debe abonar sanciones de las multas impuestas antes de la aprobaci?n de la Ley. Otro tanto ocurrir?, parece, con las sentencias a los procedimientos posteriores a la entrada en vigor de la legislaci?n.

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