Las verduras que un estudio relaciona con un menor riesgo de enfermedad pulmonar

Hace 13 horas 3

Consumir más verduras de hoja verde podría contribuir a mantener una mejor salud pulmonar con el paso de los años. Un estudio de la Universidad Edith Cowan, en Australia, ha observado que las personas con una mayor ingesta de vitamina K1, presente en alimentos como las espinacas, la col rizada o el brócoli, presentan un menor riesgo de desarrollar enfermedad pulmonar crónica (EPOC) y una mejor función respiratoria.

La investigación, publicada en The American Journal of Clinical Nutrition, analizó los datos de más de 179.000 adultos durante una década para estudiar la relación entre las dos principales formas de vitamina K presentes en la dieta y la salud pulmonar.

Menor riesgo de EPOC con más vitamina K1

Los investigadores diferenciaron entre la vitamina K1, presente principalmente en verduras de hoja verde como las espinacas, la col rizada o el brócoli, y la vitamina K2, que se encuentra en alimentos de origen animal como la carne, los huevos y los productos lácteos.

Según los resultados, las personas que consumían más vitamina K1 tenían un riesgo aproximadamente un 16% menor de desarrollar enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) en comparación con quienes ingerían menos cantidad de este nutriente. Además, mostraban una mejor función pulmonar, medida por la capacidad de los pulmones para contener y movilizar aire.

Chengfeng Li, investigador de la Universidad Edith Cowan y autor principal del estudio, asegura que incorporar una ración adicional de verduras de hoja verde, equivalente aproximadamente a entre una taza y media y dos tazas al día, es una forma sencilla de aumentar la ingesta de vitamina K1.

Qué papel podría desempeñar la vitamina K

El profesor asociado Marc Sim, también participante en la investigación, señala que la vitamina K podría activar una proteína que ayuda a proteger las fibras elásticas del pulmón, responsables de que este órgano pueda expandirse y contraerse correctamente.

"Cuando estas fibras se degradan, la respiración se dificulta con el tiempo. Este nutriente puede ayudar a mantener la flexibilidad del tejido pulmonar y prevenir daños", afirma. Los autores consideran que este mecanismo podría explicar la asociación observada entre un mayor consumo de vitamina K1 y una mejor salud respiratoria.

La vitamina K2 no mostró el mismo efecto

El estudio no encontró que la vitamina K2 redujera el riesgo de EPOC, aunque sí observó una ligera asociación con una mejor función pulmonar cuando se consumía en cantidades moderadas.

Los investigadores apuntan que cualquier posible beneficio podría verse condicionado por los alimentos en los que suele encontrarse esta vitamina. Mientras que las verduras de hoja verde aportan también fibra y antioxidantes, algunas fuentes habituales de vitamina K2, como la carne roja o la carne procesada, se han relacionado con peores resultados para la salud.

Asimismo, el trabajo no halló ninguna relación entre la vitamina K y el asma, lo que sugiere que este nutriente podría estar más vinculado al deterioro pulmonar progresivo que a enfermedades respiratorias de origen alérgico.

Los autores insisten en que los resultados no significan que una dieta rica en verduras pueda compensar los efectos del tabaco o de la contaminación ambiental. "Lo más importante que puedes hacer por tus pulmones es dejar de fumar y reducir tu exposición a la contaminación ambiental, pero una dieta saludable aún puede desempeñar un papel de apoyo al contrarrestar parte del daño causado por estos factores nocivos", señala Chengfeng Li.

Leer el artículo completo