La paradoja de la desigualdad

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Actualizado Domingo, 5 julio 2026 - 00:10

El Gobierno ha llevado al Consejo de Ministros un ambicioso cuadro macroecon?mico que prev? un crecimiento vigoroso de la econom?a y trata de combatir las cr?ticas sobre la escasa repercusi?n de ?ste sobre la riqueza de los espa?oles. El ?ndice Gini, que mide la desigualdad econ?mica, estar?a ahora mismo en m?nimos de los ?ltimos 25 a?os y continuar? en esta din?mica positiva durante el pr?ximo lustro.
La m?trica que ha recogido el Gobierno en su documento en sus previsiones refleja una realidad incontestable, pero tambi?n oculta una tendencia de consecuencias demoledoras para la sociedad. El ?ndice Gini es en, en realidad, tres ?ndices Gini. Del que presume el Ejecutivo es el que hace referencia a la renta y, efectivamente, cada vez es m?s igualitario como resultado de un ciclo virtuoso en el empleo y, fundamentalmente, del incremento artificial de los sueldos m?s bajos a trav?s de las subidas del salario m?nimo interprofesional. Mientras funcione ?ste funcionar? el segundo Gini, que mide la igualdad en el consumo.
El mar de fondo, no para el Gobierno, sino para el conjunto de la econom?a viene con el llamado Gini de riqueza, que sufre una disrupci?n in?dita. ?ste ?ndice no se centra en los ingresos de los ciudadanos, sino en lo que aporta su patrimonio. En lugar de fijarse en el flujo lo hace en el balance. Tradicionalmente, siempre ha sido un colch?n de igualdad social puesto que la gran mayor?a de las familias han sido propietarias de viviendas.
La m?trica de la igualdad sobre la riqueza se resinti? mucho durante la gran crisis financiera entre 2008 y 2014 como consecuencia de la ca?da del precio de los activos inmobiliarios, pero a?n as? actu? como soporte ante la enorme pobreza que generaba el desempleo.
La situaci?n de hoy en d?a encierra una paradoja muy peligrosa. El Gini de la renta es muy igualitario, pero el que recoge la situaci?n patrimonial est? abriendo una brecha muy dif?cil de cerrar.
No s?lo existen varias cohortes de espa?oles que no pueden incrementar sus activos mediante la adquisici?n de un inmueble, sino que tambi?n est?n consumiendo una parte cada vez m?s generosa de sus ingresos para pagar un alquiler.
El m?s desigual de los ginis amenaza con contaminar al resto, porque es m?s inercial y porque sus soluciones requieren mucho m?s plazo. Lo cual deber?a ser un incentivo para que los grandes partidos aparquen de una vez sus diferencias y alcancen un pacto de Estado.Uno y otro se pueden encontrar con una sociedad rota en dos.

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