La gran batalla de València: la izquierda ve el Ayuntamiento más factible que la Generalitat

Hace 12 horas 3

València celebra este mes su tradicional Gran Fira de Juliol. Actividades, conciertos y la colorida batalla de flores que cada último domingo de mes propicia un intercambio de proyectiles florales entre los políticos valencianos. Un lanzamiento de flores que en unos meses se convertirá en dardos envenenados y duras críticas. La batalla por la alcaldía de València será la gran batalla electoral de 2027 (con todo el respeto para la contienda autonómica).

La alcaldesa de la ciudad, María José Catalá (i) y la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé (d) durante la celebración de la Batalla de Flores, 

La alcaldesa de la ciudad, María José Catalá (i) y la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé (d) durante la celebración de la Batalla de Flores, Ana Escobar / EFE

Con la ratificación ayer de Mónica Oltra como candidata de Compromís (o lo que surja), tres dirigentes de mucho colmillo político -la actual alcaldesa, María José Catalá (PP); la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé (PSPV); y la propia Oltra- se enfrentarán en unas elecciones clave que se presumen más reñidas que las de la Generalitat. 

Así al menos se ve desde la izquierda que con el dueto Oltra-Bernabé aspiran a darle la vuelta al gobierno municipal, ahora en manos del PP y de derecha extrema. Desde 2015, el color del Ayuntamiento del cap i casal se decide por un único concejal y siempre con el mismo reparto por bloques ideológicos: 17-16. En 2015, se impuso la izquierda (9 Compromís, 5 PSPV y 3 València en Comú); en 2019, de nuevo repitió Joan Ribó en la Alcaldía (10 Compromís y 7 PSPV); y, en 2023, se venció la derecha (13 PP y 4 Vox).

Desde 2015, el gobierno municipal se ha decidido por un solo concejal

Y es que las dos candidatas de la izquierda han demostrado su carisma con una Bernabé curtida en la dana y una Oltra que ha vuelto a animar a parte de esa izquierda que se quedó en casa en 2023. Habrá que ver si esa fórmula de sumar a todos los partidos de izquierda (algunos con pocos votos que ofrecer) funciona y se logra sin grandes tensiones internas. Por cierto, tanto que se habla ahora de sorpaso, en la ciudad de València este ya se produjo en 2015 y, pese a que el PSPV ha ido recortando distancias, parece que se mantiene. Oltra tiene por delante el reto de integrar en Compromís a los votantes municipales de Podem y Esquerra Unida que, en 2015, sumaron cerca de 60.000 papeletas.

Enfrente, una alcaldesa que ha surfeado bien la legislatura y es una de los referentes (si no la que más) con más tirón electoral PP electoral y un Vox que todavía es una incógnita y que ni siquiera tiene claro su candidato. ¿Aceptará el reto el exvicepresidente Vicente Barrera de liderar un partido cuyo grupo municipal se rompió al poco de comenzar el mandato? Con todo, en Vox no parece que el cartel electoral condicione el apoyo de sus votantes.

El resultado de València ciudad condiciona el resultado autonómico. Aunque a estas alturas es complicado saber si coincidirán las elecciones municipales y autonómicas -Pérez Lloca puede aprovechar un eventual adelanto de las generales para avanzar y hacerlas coincidir con los comicios valencianos-, lo cierto es que nunca la izquierda ha ganado la Generalitat sin haber ganado en el Ayuntamiento de València. Además, el cap i casal, en un contexto de elecciones autonómicas, supone más del 15% del censo total.

Hèctor Sanjuán

Licenciado en Periodismo (2005) y Ciencias Políticas y de la Administración (2012). Redactor de La Vanguardia en la Comunidad Valenciana desde enero de 2021. Antes, en El Mundo. Ha participado en varios libros sobre la Comunidad Valenciana

Leer el artículo completo