"Anuncio que está naciendo la 'Gran Misión Vivienda Venezuela', para hacer de Venezuela una gran vivienda, donde quepamos todos en condiciones de dignidad", dijo el 13 de febrero de 2011 el entonces presidente venezolano Hugo Chávez. El objetivo era construir dos millones de casas en ocho años para dar respuesta a la enorme crisis habitacional que atravesaba el país y refugiar a las miles de familias que se quedaron sin hogar después de las devastadoras lluvias de finales de 2010. En unas semanas comenzaron las obras, de forma masiva y acelerada. El resultado: casas frágiles e inseguras.
#TCSN | Imagen panorámica muestra la devastación causada por los terremotos en el estado de La Guaira, Venezuela. 🇸🇻🇻🇪
Los edificios residenciales OPPPE colapsaron. En la zona se encuentra el grupo USAR El Salvador donde continúa con las labores de búsqueda y rescate.
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— TCS NOTICIAS (@tcsnoticias) June 30, 2026Una trampa mortal para un número todavía indeterminado de venezolanos que, sin saber lo que ocurriría unos años más tarde, iniciaron una nueva vida en ellas. "Esto es lo nuevo, esta es la nueva Venezuela. La chatarra esa era lo viejo. Vean ustedes como en revolución las cosas cambian rápido. Estamos construyendo dos mil y pico viviendas", afirmó Chávez en 2012 en una supuesta inspección del desarrollo urbanístico de Playa Grande en el pequeño estado costero de Vargas –renombrado como La Guaira en 2019–. Uno de los más golpeados por el doblete sísmico del 24 de junio de 2026 pero también por el deslave que se cobró miles de vidas en 1999.
🇻🇪🧐| ¡IZQUIERDA GENOCIDA! En el año 2012 Hugo Chávez prometió en la Guaira más de 2.300 viviendas invirtiendo un aproximado de 90.000 millones de dólares.
El dinero se lo robaron, pues las viviendas de espuma e icopor se desplomaron con el terremoto del 24 de junio. pic.twitter.com/9KHsDoX969
— Libre Oposición (@Libre_Oposicion) June 28, 2026A Vargas, estado vecino de Caracas con un solo municipio formado por once parroquias (localidades), fueron a parar una veintena de complejos habitacionales levantados por el propio Estado –otros fueron encargados a empresas de países aliados, como Irán, China o Rusia– a través de la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales (Opppe), creada por Chávez en 2009 y desmantelada este año tras la captura de Nicolás Maduro. Torres de apartamentos y casas adosadas que fueron nombradas con las siglas de la oficina y un código numérico, facilitando su uso propagandístico.
La Gran Misión, la gran estafa
Para su construcción, el régimen chavista realizó expropiaciones y, mientras se desarrollaban las obras, realojó a los damnificados en instalaciones hoteleras que fueron "tomadas" –hoy diríamos okupadas– a tal efecto por orden del Gobierno. Todo estaba justificado para dar supuestas "viviendas dignas" a los venezolanos, particularmente a los que ya lo perdieron todo en 1999, en referencia a los damnificados de la conocida como ‘tragedia de Vargas’ por ser el lugar en el que el deslave causó más víctimas.
Gaceta en la que se publicaron las expropiaciones de Vargas en 2011.
Se han gastado cientos de millones de dólares en el plan urbanístico que el chavismo ha convertido en uno de sus buques insignia y que el sátrapa Nicolás Maduro llamó "milagro de Chávez" en 2021. Hablamos de viviendas sociales de reciente construcción que –de haber cumplido con la normativa sísmica y contado con los estudios previos oportunos, no tendrían que haber sufrido daños tan catastróficos– y se han desmoronado como castillos de arena con los temblores del pasado 24 de junio.
Nuevo golpe a Vargas
La mayoría de los complejos habitacionales que la Opppe construyó en el estado de Vargas –en la actualidad, La Guaira– fueron a parar la parroquia de Caraballeda, donde pondremos el foco en las próximas líneas gracias a la colaboración con la organización VE360, que da visibilidad a múltiples problemas y desafíos que enfrenta el país andino a través de la plataforma que lleva su nombre, compilando datos geoespaciales y haciendo uso de herramientas de la ciencia de datos y Sistemas de Información Geográfica (SIG).
Según la información facilitada por VE360, la mitad de los 12 complejos Opppe levantados en Caraballeda han quedado absolutamente destruidos. Todos ellos estaban compuestos por torres muy altas con cientos de apartamentos. Las residenciales que menos daños han sufrido son las estaban compuestas de casas adosadas. No obstante, aunque muchas de ellas se han mantenido en pie no son habitables. En la relación de daños elaborada por la plataforma podemos ver también el antes y el después de las construcciones.
Sirvan como ejemplo los urbanismos Opppe 26 y 27, ambos ubicados en el sector Caribe –próximos al McDonald's de Caraballeda– y en situación de "pérdida total" tras los seísmos. Tenían 13 y 4 bloques de viviendas respectivamente, que albergaban a un total de 1.268 familias hasta que colapsaron. La escena es absolutamente desoladora. Han quedado reducidos a escombros, como si hubieran sido destruidos por la onda expansiva de una bomba atómica.
Fue el chavismo
Pero no es resultado de la guerra, sino de décadas de chavismo. Como ha denunciado VE360 a través de su perfil en X, más allá de la virulencia de los terremotos, lo que ha pasado con las viviendas de la Gran Misión en general y de la extinta Opppe en particular responde a "la incompetencia y la irresponsabilidad de unos pocos funcionarios/empresarios". "No hay desastres naturales sino carencia de planificación urbana", aseveran. "Todo ha sido una estafa. Si se hace una búsqueda, es fácil encontrar reportes de problemas en estas edificaciones desde hace muchos años", argumentan.
Imaginen que la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales (OPPPE) se encargue de construir viviendas y que ~13 años después de su entrega no queden sino escombros. En 2013 entregaron las OPPPE 26 a familias que ya habían sido damnificadas en otra oportunidad.
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— VE360 (@VE360_) June 30, 2026En la misma línea se manifestaba hace unos días SOSOrinoco, otra organización de referencia en la denuncia de los crímenes del chavismo, incluyendo la destrucción de la Amazonía venezolana por la promoción de la minería ilegal con la que se enriquecen los jerarcas del régimen y sus socios. "Edificios sin estándares sísmicos, sin supervisión, construidos con los materiales más baratos posibles mientras se robaba el dinero del pueblo. El resultado está a la vista de todos: comunidades destruidas, familias destrozadas y un dolor que no tiene excusa".
Falta de planificación y corrupción
Los expertos han puesto la lupa sobre la baja calidad de los materiales de construcción y la falta de mantenimiento de las edificaciones, pero también sobre el hecho de que muchos de esos inmuebles se levantaron sobre terrenos que no eran aptos para el tipo de construcciones que se hicieron y que además estas presentaban características que las hacían más vulnerables ante movimientos sísmicos.
Fundamentalmente han puesto el acento en las llamadas plantas bajas blandas, muchas de ellas de apariencia abierta –dejando las columnas al aire– para ser usadas como garaje. Todo en medio de la sombra de corrupción que planea sobre todo lo que viene del chavismo: fondos que habrían desaparecido, proyectos que no se llegaron a ejecutar y facturas infladas para sacar tajada.

Hace 1 día
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