Tras la muerte de Fernando Esteso el pasado domingo, el actor permanecerá en el imaginario colectivo como uno de los iconos del cine del destape. Sus trabajos han sido juzgados en los últimos años con los ojos del presente, pero lo cierto es que forman parte de la historia cinematográfica de este país durante una época que luchaba por desprenderse de la oscura sombra de la dictadura.
Su trayectoria profesional lo convirtió en una de las personalidades mejor pagadas de aquel entonces, situando su nombre entre los actores más influyentes del panorama. Un éxito que se vio reflejado en una fortuna que, tal y como él mismo confesó hace unos años, se desvaneció por completo hasta desembocar en la ruina. Este complicado escenario económico se traduce hoy en una acotada herencia en la que no consta ninguna propiedad de gran valor.

El cómico falleció el pasado 1 de febrero a los 80 años en el Hospital Universitario La Fe de Valencia, tras permanecer varios días ingresado por los problemas respiratorios que padecía en la última etapa de su vida. Deja tras de sí un vasto legado artístico que se consolidó con títulos como Los bingueros o Yo hice a Roque III, protagonizadas por el mítico dúo Pajares y Esteso. Un pasado profesional que le generó una fortuna que, en su día, se estimaba en torno al medio millón de pesetas por película.
Una fortuna que se vio acrecentada por los ingresos que percibía como coproductor, recibiendo un porcentaje directo de la venta de entradas. Este éxito financiero se vio reforzado posteriormente con su salto a la televisión, donde ejerció como presentador y colaboró en diversos formatos a lo largo de los años, consolidándose como uno de los rostros más habituales de la pequeña pantalla. A esto, se sumó también su paso a la música, con temas como La Ramona, y otro tipo de proyectos ligados al mundo del teatro.

Viendo semejante trayectoria, resulta difícil pensar que pudiese haberlo perdido todo de la noche a la mañana; algo que, sin embargo, sucedió y de lo que él mismo habló con naturalidad en diversas entrevistas. Sus problemas con algunas sustancias y su afición al juego provocaron que gran parte de su patrimonio se desvaneciese con rapidez, al estar, a su vez, mal aconsejado por personas de su confianza.
Fernando Esteso vendió su chalet en Boadilla del Monte tras su separación en los años 90
“Ahora todo es de ellos. Antes eran ellos los que vivían conmigo, y ahora soy yo el que vive con ellos, fíjate qué tontería”, confesó él mismo en una entrevista concedida a Cowboys de Medianoche en 2023. Unas palabras cargadas de sinceridad que ya dejaban entrever que no contaría con vivienda propia.
Pese a que no se sabe con exactitud la herencia que ha dejado tras de sí, no constan propiedades de gran valor a su nombre. Fernando Esteso contaba con un chalé en la exclusiva zona madrileña de Boadilla del Monte que tuvo que vender tras su separación de María José Egea en los años 90. Sin embargo, sí constan tres empresas en el Registro Mercantil a su nombre con actividades inmobiliarias y hosteleras, que cesaron su actividad y no generaban ingresos económicos, según ha podido saber Vanitatis.

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