Irán libera al manifestante Erfan Soltani, condenado a muerte tras las protestas de enero

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El manifestante iraní Erfan Soltani, de 26 años, fue liberado bajo fianza tras tres semanas de detención en un centro penitenciario de Karaj, a las afueras de Teherán, informó este domingo su abogado, Amir Mousakhani. El joven había sido arrestado el pasado 10 de enero durante las masivas manifestaciones que estallaron en varias ciudades del país contra la situación económica y las políticas del Gobierno.

“Mi cliente fue liberado ayer y ha recuperado sus pertenencias personales”, declaró Mousakhani a la agencia AFP. La fianza establecida ascendió a dos mil millones de tomans (alrededor de 10.600 euros). Según la justicia iraní, Soltani estaba acusado de “propaganda contra el sistema islámico” y “actos contra la seguridad nacional”, cargos habitualmente empleados por las autoridades contra los participantes en protestas antigubernamentales.

El abogado de Soltani confirmó que el joven fue liberado tras el pago de una fianza equivalente a unos 10.600 euros

Estados Unidos y varias organizaciones internacionales habían expresado su preocupación por el caso de Soltani, advirtiendo a mediados de enero de un posible “riesgo de ejecución inminente”. El presidente de Estados Unidos llegó a amenazar al régimen de Teherán con atacar si procedía a la ejecución de los manifestantes encarcelados. Sin embargo, las autoridades iraníes calificaron las denuncias internacionales de “campaña de desinformación”.

Las protestas, iniciadas el 28 de diciembre, comenzaron como concentraciones pacíficas contra la inflación y el alto coste de vida, pero rápidamente derivaron en choques violentos con las fuerzas de seguridad. Grupos de derechos humanos estiman que miles de personas han muerto o resultado heridas, y centenares continúan detenidas.

El Gobierno iraní ha culpado a Estados Unidos e Israel de instigar las manifestaciones, que describió como “una operación terrorista para desestabilizar el país”. En su punto álgido, los días 8 y 9 de enero, las protestas se extendieron a más de veinte ciudades, según medios locales y organizaciones observadoras.

La liberación de Soltani ocurre en un clima de fuerte tensión política y social en Irán, donde el uso de la pena de muerte y la represión de la disidencia continúan en el punto de mira de la comunidad internacional.

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