Los investigadores del presunto intento de atentado registrado a principios de agosto en el aeropuerto de Leipzig han localizado un segundo dron y una sustancia explosiva cerca del aeródromo, lo que apunta a que el ataque que se estaba preparando podría haber tenido un alcance mayor del inicialmente previsto.
El nuevo aparato fue encontrado el 14 de agosto en un campo de Kabelsketal, en Sajonia-Anhalt, junto al límite oeste del aeropuerto de Leipzig, según informan las cadenas públicas regionales WDR y NDR y el diario Süddeutsche Zeitung a partir de fuentes de seguridad alemanas.
Un día después del hallazgo del dron, los investigadores localizaron en el mismo lugar una sustancia que, según las primeras estimaciones, podría corresponder a unos 50 gramos de hexógeno, un potente explosivo de uso militar.
Las pesquisas tratan de determinar ahora si este aparato está relacionado con el presunto intento de atentado descubierto durante la primera semana de agosto. Por el momento, los investigadores no han establecido de forma definitiva quién está detrás de los hechos.
Fuentes de seguridad alemanas apuntan a una posible participación de los servicios secretos rusos, aunque esta atribución todavía no se ha confirmado oficialmente.
Un dron con explosivos junto al aeropuerto
El primer aparato fue localizado durante la noche del 4 de agosto dentro del aeropuerto de Leipzig. Según los investigadores, llevaba una carga explosiva y habría tenido como objetivo un avión de carga ucraniano Antonov utilizado para transportar material bélico.
El ataque no llegó a producirse, aparentemente debido a un fallo en el detonador del artefacto. Los investigadores creen además que un segundo dron pudo haber colisionado poco después con un avión de carga de DHL que había tenido que abortar su aterrizaje debido al cierre temporal del aeropuerto.
Los pilotos aseguraron haber visto un objeto volador de unos 30 centímetros poco antes de la colisión. Posteriormente, el análisis del radar detectó indicios compatibles con la presencia de un pequeño aparato. El avión, que fue desviado a Hannover tras el incidente, presentaba daños en uno de sus estabilizadores que, según las inspecciones realizadas, no podían atribuirse al impacto con un ave.
Buscan restos y componentes
El dron implicado en la colisión todavía no ha sido localizado. Los expertos consideran que podría haber acabado en los motores del avión y haberse fragmentado en piezas de pequeño tamaño.
En otra investigación relacionada con el caso, los agentes encontraron en Kursdorf, al norte del aeropuerto, una antena y otros componentes eléctricos fijados con cinta adhesiva a un árbol. Los investigadores sospechan que podrían haber sido utilizados para controlar el aparato.
El caso está siendo investigado por agentes de la Oficina Federal de Investigación Criminal de Alemania (BKA) especializados en delitos contra la seguridad del Estado, por encargo del fiscal general federal, Jens Rommel.
Los investigadores tratan ahora de reconstruir cómo se habría preparado el supuesto atentado y quién estaría detrás de los distintos dispositivos localizados en torno al aeropuerto.

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