El Fenerbahçe y su pléyade de estrellas impusieron su ley en la primera semifinal de la Euroliga (76-59). No vencieron por aplastamiento al Spar Girona, como se podría esperar por el presupuesto invertido en una plantilla que es una selección mundial, y el equipo de Roberto Íñiguez cayó con honra. Su rival saldrá del segundo cruce, que enfrentará esta noche (20.30 horas, Movistar+) al Casademont Zaragoza, el anfitrión, con otro equipo turco, el Galatasaray.
El Spar Girona tuvo una entrada en el partido modélica con un quinteto que, fresco, puede tutear a cualquiera, incluido a uno con Breanna Stewart, Gabby Williams y Emma Meesseman. Las jugadoras del equipo español insistían en buscar a Mariam Coulibaly, una de las mejores cinco de la Euroliga. La pívot de Malí comenzó poniendo en problemas a Meesseman y eso estimuló a sus compañeras. El Fenerbahçe no podía con la jugadora interior por más estrellas que tuviera. El buen baloncesto de las de Roberto Íñiguez podía, al menos durante 10 minutos, con el plantel millonario de Miguel Méndez, que veía como Stewart, una mujer con tres oros olímpicos, tres títulos de la WNBA y tres Euroligas, acusaba haber llegado al equipo únicamente para jugar solo estos dos partidos de la Final 6.
El técnico español retiró a la superestrella y recuperó el quinteto fantástico con el que ha sido un rodillo toda la temporada. El Fenerbahçe recuperó el mando y el Girona topó contra un muro. Gabby Williams, quizá la mejor defensora del mundo, era un perro guardián que le hacía la vida imposible a Juste Jocyte, uno de los pilares de su equipo, incapaz de meter más de dos canastas en la primera mitad. Meesseman, cada vez más entonada, neutralizaba a Coulibay en defensa, y en ataque, con un baloncesto aparentemente sencillo pero demoledor, marcaba las diferencias. El equipo de Íñiguez colapsó y tardó seis minutos en anotar su primera canasta en un segundo cuarto catastrófico en el que recibió con un parcial de 14-0 (26-17). El Girona agonizaba sin la aportación de Coulibaly (32-22).
Si el primer cuarto fue el de la esperanza, de empezar a permitirse soñar, el segundo fue un tortazo contra la realidad de una plantilla aplastante. Jocyte y Bibby necesitan que Coulibaly atraiga la atención en la pintura para encontrar tiros liberados, y la pívot africana necesita a las exteriores para encontrar espacios en el juego interior. Sin ese equilibrio, el Girona se desmorona como ocurrió en un segundo cuarto doloroso (25-10).
El Spar Girona enderezó algo la semifinal en el tercer cuarto y llegó a ponerse a seis puntos (44-38). El último estertor de un equipo que está acostumbrado a anotar con mucha facilidad y que esta vez se sintió estrangulado en ataque y sin suerte en algunas decisiones arbitrales decisivas. Atrás hacían muy buen trabajo, pero se les iba la eliminatoria con los errores ofensivos. Méndez sabía que ante un Girona sin Arica Carter ni Marta Canella, lesionadas, con Bibby diezmada, era suficiente con poner todos sus esfuerzos defensivos en contener a Jocyte, la joven alero de 20 años que jugará en la WNBA y en Project B, y a Coulibaly. La valentía de Ainhoa López y Carolina Guerrero era encomiable, pero insuficiente ante la calidad a raudales que tiene el Fenerbahçe, que ya no cedió ni un palmo en su superioridad. Meesseman está a un partido de convertirse en la primera jugadora de la historia con siete títulos de la Euroliga. De momento, sigue empatada a seis con Alba Torrens, Diana Taurasi y Natalia Vieru.

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