El PSOE retrocede lentamente mientras los populares y Vox rozan los 200 escaños

Hace 11 horas 3

Solo un milagro laico podría mantener al PSOE en el poder tras las próximas elecciones. Al menos así se desprende de un sondeo de Ipsos para La Vanguardia , realizado entre el 16 y el 29 de junio y que refleja la actual atmósfera de fin de ciclo a través de dos datos categóricos: el 46% de los españoles quiere un adelanto electoral y el conjunto de la derecha acaricia ya los 200 escaños. El progresivo hundimiento del PSOE (que ya estaría casi cinco puntos por debajo de su resultado del 2023), la división autodestructiva de la izquierda radical (con la desaparición parlamentaria de Podemos) y el ascenso fulgurante de Vox explican un escenario en el que el bloque conservador podría tener al alcance una mayoría absolutísima. Y ello a pesar del estancamiento a la baja del PP, que cedería casi dos puntos y seguiría alimentando el voto ultra. 

Frente a los 196 escaños que el sondeo adjudica a la suma del PP (132) y Vox (64), la izquierda cedería casi 30 diputados de los 152 que cosechó hace tres años y reuniría solo 123: 111 para el PSOE (diez menos) y 12 para Sumar (casi 20 menos). Es cierto que el PP de Alberto Núñez Feijóo cedería cinco escaños de los 137 de su cómputo actual, pero los ultras de Santiago Abascal añadirían 31 a su cosecha del 2023.

Vox se acerca al 20% del voto y la derecha suma más del 50% frente a una izquierda que reúne solo el 37%

La génesis de esta estimación se fundamenta en unos índices de fidelidad de voto concluyentes y en unas transferencias decisivas. Para empezar, mientras los socialistas conservan un 63% de los votantes del 2023, esa tasa se eleva al 76% en el caso del PP y a más del 86% en el de Vox. Sumar retiene solo el 38% de sus electores y transfiere, respectivamente, un 13% de ellos al Partido Socialista y otro tanto a Podemos. La situación es tan crítica para la izquierda, que uno de cada diez votantes del PSOE lo haría ahora por el PP, Vox, Se Acabó la Fiesta (SALF) o incluso Aliança Catalana. Y, atención, uno de cada quince de Sumar apostaría hoy por el PP o incluso por Vox (que, además, levantan un buen puñado de sufragios –el 32%– entre los abstencionistas). De hecho, las expectativas de participación no pueden ser más desiguales: del 80% para el electorado de la derecha y del 71% para el de centroizquierda.

Con una participación del 67% (previsiblemente por debajo de la de hace tres años), el escenario resultante otorgaría, según Ipsos, más de 12 millones de votos al bloque conservador y algo más de ocho y medio al conjunto de la izquierda (que extraviaría más de dos millones de votantes). Es decir, un récord absoluto para la derecha y unas cifras propias de la debacle del 2000 o del 2011 para el conjunto de la izquierda. De ahí que los nacionalismos periféricos registren leves avances, aunque con alguna llamativa excepción.

Los populares perderían cinco escaños pero los ultras ganarían 31 y la izquierda cedería hasta 29

En este sentido, mientras los nacionalistas vascos y gallegos se mueven al alza, la situación catalana experimenta un auténtico seísmo en el nacionalismo de centroderecha. Frente a una Esquerra que sumaría incluso un diputado más, el sondeo pronostica un resultado catastrófico para Junts, que perdería cuatro de sus siete escaños actuales y empataría con la emergente Aliança ultracatalanista, tanto en votos como en parlamentarios (tres). De hecho, el partido de Puigdemont retendría a solo uno de cada cuatro votantes del 2023 y cedería una cifra similar al partido de Sílvia Orriols, aunque, eso sí, almacena aún una significativa bolsa de indecisos.

La mencionada atmósfera de fin de ciclo se ve confirmada por el hecho de que solo un tercio de los consultados apuesta por completar la legislatura y celebrar los comicios en el 2027. Y únicamente un 7% respaldaría una moción de censura con Núñez Feijóo como candidato a la presidencia. Por supuesto, y tal como ocurre ante otros dilemas, las posiciones se ven muy sesgadas por la simpatía partidista. Mientras un 80% de los votantes del PP o de Vox apuestan por el adelanto electoral, el 70% de los electores de izquierda defienden la continuidad de la legislatura. Cabe añadir que uno de cada cinco seguidores del PSOE o de Sumar preferiría adelantar los comicios, y que apenas un 14% de los electores populares apoyan la moción de censura con Feijóo como presidenciable. Por edades, los más partidarios de completar la legislatura (hasta un 41%) son los mayores de 65 años.

ERC resiste al alza mientras Junts extraviaría cuatro diputados y empataría a tres con Aliança Catalana

El otro indicador que explica de algún modo la evolución de las expectativas electorales es el relativo a la valoración de los líderes. El republicano Gabriel Rufián repite al frente de la lista de dirigentes políticos (aunque con una nota de 4,4), muy por delante del president Salvador Illa (3,6), Yolanda Díaz (3,5) o Pedro Sánchez (3,4 y el dirigente que más cae junto a Feijóo: tres décimas). Aun así, el presidente del PP (con un 3,2) se mantiene por delante de su directo competidor por el espacio de la derecha, Santiago Abascal, que obtiene un 2,9, aunque mejora ligeramente su nota con respecto al sondeo del pasado abril.

El problema de estas valoraciones es que, de nuevo, están muy distorsionadas por las filiaciones partidistas. Por ejemplo, Sánchez obtiene poco más de un cero de nota media entre los electores del PP o Vox, mientras que Feijóo y Abascal cosechan algo más de un uno entre los votantes de centroizquierda. Estas puntuaciones tan polarizadas suponen que alrededor del 60% de los consultados suspenden a Sánchez, Feijóo o Abascal. Y esta atmósfera de odios africanos se traduce en fenómenos insólitos, ya que significa que nada de lo que decida un líder político se considerará correcto por el electorado contrario.

Solo el 7% apuesta por la moción de censura y un 70% de los votantes de izquierda quiere que el Gobierno siga

En este sentido, un 74% de los votantes populares y un 90% de los de Vox puntúan directamente con un cero a Sánchez. Y a la inversa, pero en un porcentaje más atenuado, casi la mitad de los electores de la izquierda propina un suspenso absoluto a Feijóo (aunque esa tasa supera el 70% en el caso de Abascal). Por ello, conviene fijarse en otros aspectos de la valoración para entrever la vitalidad electoral de cada líder. Y en este sentido, casi un 40% de los consultados aprueban a Sánchez o a Díaz, mientras que un 35% hace lo propio con Feijóo (que en este capítulo recorta distancias con el presidente del Gobierno aunque también ve reducida su ventaja sobre Abascal, al que aprueba un tercio de los consultados).

Paralelamente, el dirigente más valorado por sus votantes es el líder de Vox (7,1), seguido de Yolanda Díaz (6,6) y de Pedro Sánchez (6,4). La paradoja la encarna de nuevo Rufián entre quienes no le han votado. El portavoz de ERC en el Congreso cosecha casi un siete entre el electorado socialista y un 7,4 entre el de Sumar.

Rufián se mantiene como el más valorado, seguido de Illa y Díaz, mientras Sánchez cae, al igual que Feijóo

A partir de ahí, las estimaciones de voto mantienen su inevitable carácter provisional. Es decir, el 31,2% de los sufragios para el PP, el 27,1% para el PSOE, el 18,5% para Vox y el 7,6% para Sumar (mientras que el 1,8% de Podemos dejaría a esta formación fuera de la Cámara) son solo una proyección de los datos actuales. Y esa proyección se verá matizada forzosamente por el tiempo y los acontecimientos que restan hasta la efectiva celebración de los comicios.

Ahora bien, la posibilidad de un vuelco similar al que se produjo en el 2023 resulta difícil de vislumbrar a través de los datos directos del sondeo, no sometidos a cocina . Por ejemplo, es cierto que el PSOE sigue obteniendo más apoyo entre las mujeres, pero la encuesta lo sitúa ahora a la par que el PP, con un 19% de intención directa. Y en paralelo, la intención de voto socialista entre los hombres (15%) queda muy por detrás de la que registran los populares (23%) o Vox (20%).

El enorme desgaste del PSOE se aprecia también en la intención de voto por edades. En el tramo entre 18 y 34 años es (con un 11%) la tercera fuerza, por detrás de Vox (22%) y el Partido Popular (14%). En el siguiente tramo (de 35 a 54 años) empata con Vox (15%), pero queda siete puntos por detrás del PP. Y solo en la franja de los mayores de 55 años, la intención de voto al Partido Socialista se distancia de Vox y se equipara a la del PP (en torno al 23%). A partir de ahí, para el PSOE y para el conjunto de la izquierda, revertir esas lúgubres expectativas parece exigir algo más que un milagro.

FICHA TÉCNICA

Ámbito: España
Universo: población a partir de 18 años residentes en España y con derecho a voto en elecciones generales.
Tamaño muestral: 1.306 entrevistas con metodología CAWI.
Sistema de muestreo: muestra principal obtenida mediante panel probabilístico (Ipsos KnowledgePanel®) y muestra complementaria mediante panel de acceso (Ipsos iSay®).
Diseño proporcional al conjunto de la población española con derecho a voto.
Selección última del individuo por cuotas de comunidad autónoma, tamaño de municipio, nivel educativo, género y edad.
Método de administración CAWI: entrevistas autoadministradas on-line device agnostic.
Cuestionario: estructurado y con una duración media de tres minutos.
Fecha de realización: del 16 al 29 de junio del 2026.
Error muestral: para el conjunto de la muestra y en un intervalo de confianza del 95,5%, en el supuesto de máxima indeterminación p=q=50, y con una eficiencia muestral tras la ponderación del 95%, el error muestral es de ±2,71 puntos porcentuales.
Postestratificación: las variables de ponderación son comunidad autónoma, tamaño de municipio, género, edad, nivel de estudios y recuerdo de voto en las elecciones generales del 2023.

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