El petróleo Brent borra la prima geopolítica y cae un 5% tras el giro en la tensión con Irán

Hace 23 horas 1

Las materias primas giran a la baja. En una sesión marcada por la corrección de los metales preciosos, la recuperación del dólar y la desescalada de las tensiones políticas entre Estados Unidos e Irán, el petróleo Brent pierde cerca del 5% y cy pone en peligro los 66 dólares por barril. El mercado está deshaciendo parte de la prima de riesgo geopolítico después de que el presidente de EE UU, Donald Trump, rebajara el tono frente a Teherán y las últimas informaciones apunten a posibles negociaciones entre Washington y el régimen iraní, lo que aumenta la probabilidad de un acuerdo y reduce el riesgo de un conflicto regional.

“La corrección generalizada en los mercados financieros ha reforzado la tendencia bajista”, señalan los analistas de ING, en un contexto de ventas extendidas en el conjunto de las materias primas y de apreciación del dólar, un factor que suele presionar a la baja los activos denominados en esa divisa.

Las caídas se producen tras varias semanas de fuerte subida del crudo. Durante el fin de semana, la alianza OPEP+, liderada por Arabia Saudí y Rusia, reafirmó su decisión de mantener sin cambios las cuotas de producción y pausar nuevos aumentos de oferta, prolongando la congelación acordada en noviembre. Las amenazas de un conflicto con Irán y las interrupciones temporales de suministro asociadas al temporal de frío en EE UU habían estrechado el mercado en el arranque del año y alimentado el rally del petróleo. Después de cerrar 2025 con su peor balance desde la pandemia, el Brent repuntó un 16,2% en enero, su mejor mes desde comienzos de 2022.

A medida que se normaliza la oferta, el sesgo inversor empieza a cambiar. “Salvo que surjan nuevas interrupciones de suministro, la relajación de las disrupciones en EE UU y Kazajistán debería traducirse, en nuestra opinión, en un mercado petrolero mejor abastecido y ejercer una presión moderada a la baja sobre los precios del crudo en las próximas semanas”, señalan los analistas de UBS.

En un arranque de año en el que la imprevisibilidad de la Casa Blanca ha vuelto a marcar el pulso de los mercados, las tensiones geopolíticas han recuperado protagonismo. La presión de Washington sobre Venezuela, la retórica estadounidense en torno al papel estratégico de Groenlandia y las advertencias sobre un posible endurecimiento de la postura frente a Irán —incluida la opción de nuevas acciones contra sus infraestructuras nucleares— han elevado la percepción de riesgo global y devuelto la geopolítica al centro de la escena financiera. Los mercados respiran hoy algo más aliviados.

Tras varios días de retórica más dura, en los que Trump había advertido sobre posibles acciones militares, ahora el presidente de EE UU resta importancia a las amenazas del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, sobre una guerra regional y se ha mostrado confiado en la posibilidad de un acuerdo. El republicano ha llegado a asegurar en las últimas horas que Irán está negociando “seriamente con EE UU sobre su programa nuclear. Una afirmación que es compartida por el Ministerio de Exteriores iraní que confía en que los esfuerzos diplomáticos eviten una escalada.

“El movimiento a la baja parece más un reajuste de posiciones que un cambio fundamental”, afirmó a Bloomberg Haris Khurshid, director de inversiones de Karobaar Capital, quien considera que, sin un nuevo shock de oferta, el petróleo está devolviendo parte de la prima de riesgo tras haber descontado una disrupción que no se materializó.

Los descensos tienen su réplica en el gas. Los precios del gas en Europa llegaron a caer un 14%, su mayor descenso desde agosto de 2023, borrando parte de las ganancias acumuladas en lo que va de 2026. Además de la volatilidad de las últimas horas en los mercados de materias primas, los analistas destacan unas previsiones meteorológicas más templadas como la principal causa de la corrección.

Tras semanas de frío intenso que elevaron la demanda, los expertos esperan que un tiempo más cálido alivie la presión sobre los precios. Los contratos europeos de gas natural se anotaron un alza cercana al 40% en enero, la mayor ganancia mensual desde 2022, impulsados por el frío, la reducción de inventarios y las interrupciones de suministro en EE UU. A corto plazo, los analistas de Rabobank prevén que los mercados europeos de gas se mantengan estables en torno a los 30 euros por megavatio hora.

Con la prima geopolítica perdiendo peso y las interrupciones de suministro remitiendo, las subidas sostenidas del petróleo y el gas dependen más de disrupciones que de la demanda. A medida que esos riesgos se moderan, los precios tienden a volver a un terreno más acorde con los fundamentales.

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