Barcelona
17/12/2025 18:30 Actualizado a 17/12/2025 18:48
El magistrado Josep Tomàs Salas ha sido escogido este miércoles por el Parlament como nuevo director de la Oficina Antifrau de Catalunya (OAC). Releva en el cargo al expresidente del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC), Miguel Ángel Gimeno, cuyo mandato venció hace unos meses. En el pleno ha cosechado el apoyo de los grupos que dieron su apoyo a la investidura de Salvador Illa: del PSC –quien le propuso para el cargo–, de Esquerra Republicana y de los comunes. En contra se han posicionado Junts, Vox, la CUP y Aliança Catalana. El PP se ha abstenido.
Tomàs Salas ha sido elegido en la segunda votación, puesto que en la primera no ha sumado los apoyos establecidos en la normativa que regula este ente. El magistrado ha obtenido 68 votos a favor, 51 en contra y 15 abstenciones y necesitaba como mínimo 81 síes. En la segunda ronda, con esos mismos números, en cambio, ya ha sido ratificado, puesto que solo se necesitaban 68 votos favorables.
El presidente de la Generalitat es quien tiene la potestad de designar al director del organismo y luego la Cámara catalana debe ratificar el nombramiento. De entrada, se exige una mayoría cualificada de tres quintas partes del hemiciclo y, si no se consigue, basta con la mayoría absoluta, fijada en 68 escaños.
El proceso de elección del nuevo director de Antifrau ha sido cuestionado por la oposición, sobre todo por Junts. Las críticas, que también ha hecho suyas la CUP, no estriban en el perfil y en la idoneidad del hasta ahora titular del juzgado Penal número 22 de Barcelona, sino en la urgencia y en el procedimiento, puesto que no se ha buscado un consenso amplio más allá de la mayoría que apoya a Illa, según denuncian desde la oposición.
Glòria Freixa, de JxCat, ha tildado el proceso de “opaco, unilateral y con menoscabo a la oposición” desde el atril. “Eso es un problema de salud democrática”, se ha quejado la diputada posconvergente. En esa misma línea se ha pronunciado la CUP por medio de Dani Cornellà. El PP, que se ha abstenido en las votaciones, ha optado por un discurso más neutro, mientras que las críticas de Vox y Aliança Catalana han ido en otra dirección, contra la existencia de la propia oficina, a la que se han referido como “fraude”.
El mandato del nuevo director de Antifrau será de seis años, mientras que el de su antecesor ha sido de nueve años, un periodo en el que se ha modificado la ley que regula este organismo estatutario.
Tanto Tomàs Salas como Gimeno estaban hoy en la tribuna de invitados del hemiciclo y tras la elección, el presidente de la institución, Josep Rull, ha agradecido al director saliente los servicios prestados al tiempo que deseaba suerte y aciertos al nuevo.

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