El Barcelona estará en las semifinales de la Copa del Rey, pero salió del Carlos Belmonte con el gesto serio y el susto metido en el cuerpo. Ganó 1-2 al Albacete, sí, con goles de Lamine Yamal y Ronald Araújo, pero acabó pidiendo la hora ante un rival que, fiel a su condición de matagigantes, soñó con una gesta que habría vuelto a sacudir el torneo del KO. El fútbol, esta vez, decidió ser mínimamente justo con el vigente campeón, aunque le recordó que en la Copa no se regala nada.
Avisado por las eliminaciones de Real Madrid y Celta, el equipo de Hansi Flick saltó al césped con la lección aprendida. Nada de especular, nada de confiarse. El Barça, con seis cambios en el once por parte del técnico alemán, se hizo dueño del balón desde el pitido inicial, se instaló en campo contrario y trató de imponer una lógica jerarquía que, sin embargo, tardó en traducirse en ocasiones claras. Dominio sí; pegada, no tanta.
La primera advertencia la dio Marcus Rashford a los 7 minutos, con un disparo desviado tras un buen pase filtrado de Dani Olmo. El inglés, muy activo durante todo el primer acto, fue uno de los argumentos ofensivos más insistentes del Barça, especialmente en una presión alta en la que acabaría siendo decisivo. Lejos de encogerse, el Albacete respondió aprovechando errores en la salida azulgrana. Un par de pérdidas, una de Lamine y otra de Bernal, permitieron a Antonio Puertas probar a Joan García, aunque sin excesivos apuros.
El plan del Alba era claro: resistir, competir y castigar cualquier despiste. El del Barça, combinar, mover al rival y encontrar el talento diferencial de Lamine Yamal. El joven crack internacional español se asoció con Lewandowski y Olmo, buscando espacios donde no parecía haberlos. En ese contexto llegó una mala noticia para los locales: Carlos Neva tuvo que retirarse lesionado, un contratiempo que debilitó una defensa que ya trabajaba al límite. En su lugar entró el exmadridista Jesús Vallejo, que se llevó la ovación de la parroquia local.
El partido parecía condenado a irse sin goles al descanso, pero la presión tras pérdida del Barça terminó encontrando premio. Rashford mordió, De Jong interpretó la jugada con rapidez y Lamine Yamal, en carrera por la derecha, resolvió con maestría. Zurdazo cruzado, de primeras, a media altura, imposible para Lizoain. Un gol de talento puro en el momento justo.
El 0-1 no apagó el espíritu del Carlos Belmonte, que despidió a los suyos con un "sí se puede" que resonó como una promesa. Flick, por si acaso, movió ficha al descanso y sustituyó a Joao Cancelo, muy cerca de la segunda amarilla, dando entrada a Pau Cubarsí y recomponiendo la defensa, pues Eric García pasó al lateral derecho. Da igual dónde pongas al polivalente jugador de Martorell —ya sin máscara tras dejar atrás su fractura nasal—, pues se encuentra en un momento de forma sensacional.
El mensaje era claro: no había margen para riesgos innecesarios. Nada más volver de vestuarios, Dani Olmo rozó el segundo, pero Dani Bernabéu se interpuso de manera providencial. El Albacete empezaba a acusar el esfuerzo y el Barça olió la sangre. El 0-2 llegó en el minuto 56, en una acción de estrategia: córner botado por Rashford y cabezazo imperial de Ronald Araújo en el primer palo. Un gol con carga emocional, en su primera titularidad tras superar problemas de salud mental, que parecía cerrar la eliminatoria.
Pero la Copa no entiende de guiones cerrados. Rashford, exhausto, dejó su sitio a Fermín, y Ferran Torres entró por Lewandowski. El Barça tuvo el tercero, e incluso lo marcó, pero el fuera de juego volvió a aparecer como freno a la sentencia. Mientras tanto, Alberto González agitó el banquillo y dio entrada a Jefté Betancor, el verdugo del Real Madrid en octavos. Y el Carlos Belmonte volvió a creer.
Jefté tuvo dos ocasiones muy claras: una, un cabezazo sin premio; la otra, más clara aún, un remate que acabó en la red pero fue anulado por fuera de juego en el origen. El aviso estaba lanzado. Y el castigo, a punto de llegar. En el minuto 87, Javi Moreno cabeceó en plancha una falta lateral botada por Lazo y puso el 1-2. El estadio explotó y el Barça, de repente y como quien no quiere la cosa, tembló.
El final fue un ejercicio de resistencia. Ferran marcó, pero otra vez en fuera de juego. Y en el añadido, Fran Gámez tuvo el empate con una vaselina que superó a Joan García. El balón ya entraba cuando apareció Gerard Martín, salvador sobre la misma línea de gol, para despejar de cabeza y evitar una prórroga que habría sido un castigo excesivo… o quizá no tanto. Con el pitido final, alivio en el Barça y orgullo en el Albacete. El campeón sigue vivo, pero salió del Belmonte con la lección aprendida. Las semifinales, ya a doble partido, serán otra historia...
Ficha técnica
Albacete, 1: Lizoain; Moreno, Villar, Neva (Vallejo, min.32); Lorenzo (Fran Gámez, min.73), Pacheco, Meléndez (Jefté, min.61), Bernabéu (Jogo, min.61); Capi (Lazo, min.73), Medina; y Puertas
FC Barcelona, 2: Joan García; Cancelo (Cubarsí, min.46), Eric García, Araújo (Kounde, min.78), Gerard Martín; Bernal (Casadó, min.66), De Jong; Lamine Yamal, Olmo, Rashford (Fermín, min.66) ; y Lewandowski (Ferran, min.66)
Goles: 0-1, m.39: Lamine Yamal; 0-2, m.56: Araújo; 1-2, m.87: Javi Moreno
Árbitro: José Luis Munuera (Comité andaluz). Mostró tarjeta amarilla a Cancelo (m.15), del Barcelona; y a Bernabéu (m.25), del Albacete
Incidencias: Primer partido de cuartos de final de la Copa del Rey disputado en el Estadio Municipal Carlos Belmonte de Albacete ante 17.200 espectadores

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