El final de las vacaciones supone para muchas personas regresar de golpe a los horarios laborales, los desplazamientos, las obligaciones familiares y el ritmo habitual. Ese cambio puede acompañarse de cansancio, nerviosismo o alteraciones del estado de ánimo. En Es Salud, de esRadio, el doctor Domingo Pérez León, especialista en Medicina Biológica y Antienvejecimiento, explicó qué ocurre durante este periodo y qué factores pueden ayudar a afrontar la vuelta.
El regreso a la rutina y el estrés
Aunque se habla habitualmente de 'depresión postvacacional', durante el programa el especialista utilizó principalmente el concepto de estrés postvacacional.
El médico señaló que no existe un único momento en el que pueda aparecer este problema y recordó que también se habla de estrés antes e incluso durante las vacaciones. En el caso del regreso, el cambio de ritmo puede producir diferentes manifestaciones.
"Esto nos lleva a veces con alteraciones del estado de ánimo, el volver de nuevo a reestructurar el biorritmo, pues esto nos puede producir a veces cansancio, alteraciones del estado de ánimo, más nerviosismo, más irritabilidad, en definitiva, más estrés", afirmó.
La recuperación de los horarios habituales es, por tanto, uno de los elementos que marcan estos primeros días. Después de un periodo con mayor flexibilidad, volver a madrugar, trabajar, desplazarse y atender las obligaciones cotidianas requiere una adaptación.
No todo bajón después del verano es una depresión
La denominación 'depresión postvacacional' puede llevar a confundir un periodo de adaptación con una depresión clínica. No todo cansancio o desánimo después de las vacaciones constituye un trastorno depresivo.
Los síntomas deben valorarse por su intensidad, duración y repercusión en la vida diaria. Cuando el malestar persiste o impide trabajar, dormir, relacionarse o realizar las actividades habituales, es recomendable consultar con un profesional sanitario.
En el programa, el doctor Pérez León puso además el foco en la relación entre el estrés y las necesidades nutricionales del organismo.
"Si queremos realmente aportar verdaderos neuronutrientes, que son esas moléculas, esos compuestos que nos ayudan a optimizar y a mejorar probablemente toda la capacidad general de nuestro cerebro", explicó, "esto nos lleva a hablar, primeramente, de una de las grasas más importantes que tenemos a nivel del cerebro, y es el omega-3 DHA".
Alimentación y nutrientes
El especialista mencionó el DHA y el EPA, dos ácidos grasos omega-3, además de las vitaminas C y D y la coenzima Q10. "Yo en general solicito niveles de vitamina D, niveles de selenio, niveles de vitamina B6, de B9, de B12, niveles también de zinc y niveles también de la vitamina C", señaló.
Pérez León insistió en que los análisis pueden ayudar a determinar si existe una carencia concreta antes de plantear una estrategia de suplementación. "Con los análisis podemos, de alguna forma, averiguar si ese paciente está deficitario en alguna de estas vitaminas", explicó.
Durante la conversación también mencionó la bacopa en relación con la memoria, atención y concentración, así como Calm-plus con L-triptófano, L-teanina y L-treonina.
En cualquier caso, estos complementos no deben utilizarse como sustitutos de una alimentación equilibrada ni de un tratamiento médico cuando existe un problema de salud mental.
El papel del estrés y el cortisol
Adrián González, director de comunicación de Laboratorios Mundo Natural, relacionó la vuelta a la rutina con diferentes factores que pueden incrementar la sensación de estrés.
"Realmente ahí hay un cúmulo de factores", explicó. "El estrés vacacional famoso que le dicen, después todo reorganizar una rutina basada en el colegio, basada en el trabajo, basada en el transporte, y todo esto termina por pasar factura e inicialmente cuesta un poquito".
Durante el programa, González presentó Calm-Plus Cort como uno de los complementos de Laboratorios Mundo Natural dirigidos a situaciones de estrés. Según explicó, contiene, entre otros ingredientes, ashwagandha KSM-66, rhodiola y albahaca sagrada.
"Los adaptógenos son principios activos que son capaces de regular el cortisol y las hormonas del estrés, tanto el agudo como el crónico", afirmó.
También relacionó el cortisol con diferentes procesos del organismo, aunque estas afirmaciones deben entenderse dentro del contexto de la conversación radiofónica y no como un diagnóstico individual.
Volver a la rutina sin hacerlo de golpe
Más allá de los complementos, el programa puso el foco en la necesidad de recuperar los hábitos cotidianos y atender las diferentes circunstancias de cada persona.
El propio doctor Pérez León subrayó que las necesidades no son iguales en todos los casos. "Dependiendo de la situación particular de cada uno, adoptamos una micronutrición con elementos micronutricionales adaptados a la situación particular de cada uno", afirmó.
La vuelta al trabajo también puede coincidir con otros cambios: el regreso de los niños al colegio, los desplazamientos habituales o la reorganización de las actividades familiares. Todos estos elementos pueden hacer que el regreso resulte más exigente.
La llamada depresión postvacacional, por tanto, no debe interpretarse automáticamente como una enfermedad. El primer paso consiste en observar cómo evoluciona el malestar y distinguir entre las dificultades normales de adaptación y unos síntomas que requieren atención profesional.

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