El balance oficial de este domingo ha elevado a 35 el número de ciudadanos españoles que han perdido la vida a causa del doble seísmo que sacudió la costa norte venezolana a finales del pasado mes de junio. Esta cifra supone un incremento de una víctima mortal respecto a la última estimación facilitada el sábado por las autoridades. Asimismo, la dramática situación de la colonia extranjera en la nación sudamericana refleja que el total de desaparecidos se mantiene en 140, mientras que los equipos de rescate tratan de auxiliar a otros 11 compatriotas que, según los datos disponibles, se encuentran todavía sepultados bajo los escombros.
El Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación ha sido el encargado de actualizar estas cifras a través de sus canales oficiales. Desde el departamento diplomático se ha emitido un mensaje de advertencia, insistiendo en que "todas las líneas de emergencia consular están abiertas y se pide a los españoles en Venezuela que las utilicen". La respuesta institucional está tratando de canalizar la información para los familiares y afectados por la catástrofe natural.
Para hacer frente a esta enorme demanda de asistencia, la sala de crisis del Ministerio ha atendido hasta el momento un total de 1.052 llamadas telefónicas procedentes de personas en busca de ayuda o noticias sobre sus seres queridos. De forma paralela, el propio Consulado de España en el país caribeño ha gestionado otras 1.604 comunicaciones, lo que evidencia la magnitud de la tragedia y la preocupación existente entre la comunidad de expatriados.
A nivel global, el último informe oficial sobre las consecuencias de los potentes temblores registrados hace más de una semana en el centro del litoral dibuja un panorama devastador. Las autoridades han elevado a casi 3.000 la cifra provisional de fallecidos en toda la región, mientras que el número de heridos supera ampliamente los 16.500, colapsando los servicios de emergencia y las infraestructuras hospitalarias locales.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, ha sido el encargado de concretar estos dramáticos datos. Según el dirigente, el saldo exacto asciende a 2.954 muertos y 16.592 heridos como resultado directo de los seísmos de 7,5 y 7,2 grados en la escala de Richter, ocurridos el 28 de junio. La sacudida ha dejado, además, importantes daños materiales sobre más de 800 edificios, de los cuales 190 han quedado completamente hundidos.
Las estadísticas de la catástrofe incluyen igualmente a 16.309 personas que han perdido su vivienda y se encuentran en situación de extrema vulnerabilidad. Ante esta emergencia humanitaria, las autoridades han informado de que se ha logrado atender a un total de 83.793 familias afectadas y se ha rescatado a 6.462 ciudadanos que se encontraban en peligro. Para mitigar las graves carencias básicas de la población, los operativos han repartido más de 9.480 toneladas de alimentos y 78.400 bolsas de comida en las zonas más castigadas.

Hace 4 horas
3





English (US) ·