Alcaraz y su inspiración en la saga Rambo para ganar el Open de Australia: “¡Lánzate desde las montañas!”

Hace 8 horas 1

El día después de todo gran torneo se produce una estampida sostenida y jugadores y equipos van disolviéndose en dirección a sus respectivos destinos. El de Carlos Alcaraz, por ejemplo, era Murcia, previa escala en Madrid. Después de atender todos los compromisos con los medios de comunicación, el número uno del mundo se preguntaba: “Lo próximo es…”, dudaba al pensar en la siguiente parada de la competición. Por el desgaste, el sueño, la adrenalina acumulada y el consiguiente bajón o lo que fuera, no parecía tenerlo del todo claro. En su caso, teóricamente era Róterdam, escenario en el que hace un año logró su primer trofeo bajo techo en la élite y al que ahora renuncia.

Sin embargo, después de un exigente mes en Australia, el murciano ha preferido finalmente descartar al viaje a Holanda y reponer fuerzas. El esfuerzo efectuado las tres últimas semanas en Melbourne ha sido considerable y la aclimatación de un marco a otro, con tanta inmediatez, tampoco era sencilla: del verano austral al invierno europeo del Norte, en indoor además. Al no acudir, el peaje directo para español es la pérdida de 500 puntos en el casillero del ranking, que, de alguna forma, hoy día se puede permitir dada la holgada renta (3.350) sobre su inmediato perseguidor, Jannik Sinner.

“Tengo torneos por delante. Y a partir de aquí no quiero dejar nada a nadie, o al menos intentar no dejarlo”, comentaba después de batir a Novak Djokovic en la final, sumar su séptimo grande, traspasar un nuevo umbral de la historia ­­­—con 22 años, el más joven en completar el Grand Slam— y demostrar su ambición. Prácticamente inabordable desde hace diez meses, Alcaraz encuentra ahora varios alicientes por delante, más allá de que una vez tachado el objetivo de Australia, también esté marcada en rojo la Copa Davis que enmarcará de nuevo la Fiera di Bologna en noviembre. Hace tres meses se la perdió.

Comparativa de Alcaraz con Djokovic, Nadal y Federer.Europa Press (Europa Press)

“Siempre he dicho que juego por mi país, y ganar con España me hace especial ilusión”, concedía el líder del circuito, quien tras la renuncia a Róterdam se dirigirá en próximas fechas al desierto de Doha (del 16 al 21 de este mes). El año pasado le quedó un regusto amargo, después de caer contra Jiri Lehecka en los cuartos de final, de modo que intentará corregirlo para abordar en marzo la gira norteamericana sobre cemento. En esa franja, parrilladas, golf y la pista extremadamente lenta de Indian Wells (del 4 al 15), así como y otro desfile por Miami (18 al 29), donde festejó su primer título de relevancia, el primero de los ocho Masters 1000 que ya posee.

¿Y el ‘Golden Grand Slam’?

Nada más abrir 2026, el de El Palmar ha dado en la diana. Comenzó torcida la final con Nole, pero el serbio perdió energía y él reaccionó implacable. En cualquier caso, Djokovic (38) se revolvió, e incluso dispuso de una bola de rotura en la cuarta manga que de haberla convertido podía haber guiado el duelo hacia otro contexto muy diferente. Nole siempre será Nole, y el más mínimo paso en falso contra él puede salir realmente caro, independientemente de edades. Lo sabía bien Alcaraz y apretó, temiendo otra pesadilla, pero para sortear esos instantes críticos agradeció el auxilio externo desde el box. Allí, un grito.

“¡Salta, Carlitos, salta!”. “¡Recuérdalo, como en Hanói [Vietnam]!”. “¡Lánzate desde las montañas!”. Curioso el lenguaje y, de alguna forma, conocido ya el estímulo. Al saltar a la Caja Mágica de Madrid, el murciano siempre escucha —como deferencia de la organización— el Eye of the Tiger pugilístico que impulsó la preparación de Rocky Balboa y, de nuevo, Sylvester Stallone como inspiración de fondo. Cuenta un miembro del equipo del tenista que para motivarse, Alcaraz también fantasea con la serie de la saga Rambo; especialmente, la caída libre del combatiente sobre una frondosa arboleda en Acorralado.

Alcaraz lo festeja con familiares y los miembros de su equipo.JOEL CARRETT (EFE)

“¡Soy un toro! ¡Soy un toro!”, expulsaba hace cuatro años en su versión más ardiente, inflamándose su yugular y sobreexcitado cuando los partidos se iban endureciendo conforme escalaba en Nueva York. “¡Venga, va, háblate!”, le recomendaba el domingo su técnico, Samuel López, mientras el protagonista señala que “el lenguaje es muy, muy poderoso”. Lo es, y Alcaraz, más contenido que aquel crío que embestía en el US Open de 2022, transmite un mensaje constante de hambre. ¿Pleno tras lo de Australia? De eso nada. Sin prisa pero sin pausa, ahora tiene ante sí una oportunidad de materializar otra temporada histórica.

Sobre la posibilidad de ganar los cuatro grandes torneos del año, apuntaba ya en la madrugada del lunes, antes de retirarse al hotel con el trofeo entre las manos: “Eso es muy complicado. Obviamente, ¿a quién no le gustaría? Nosotros trabajamos para ganar los máximos Grand Slams posibles. ¿A quién no le gustaría tener los cuatro en el mismo año? Ojalá algún día. Pero, como digo siempre, la mejor manera de afrontarlo es ir uno a uno. Ya tengo Australia; ahora toca celebrarlo, disfrutarlo, saborear este momento, porque sabemos lo difícil que es ganar un torneo así”.

Y, con ganas de mucho más, predica de cara a lo que viene: “Sin embargo, mi cabeza está ya puesta en Roland Garros [estación final de la gira de tierra, abril-mayo-junio], en ver qué podemos hacer allí. La temporada es muy larga, hay muchos torneos de aquí en adelante, pero evidentemente sería una auténtica locura poder pelear por eso algún año”.

DESBORDA A LOS TRES GIGANTES

Desde que ingresó en la élite, Alcaraz no ha dejado de pisar el acelerador. A golpe de récords y precocidad, el español puede ya también presumir de un registro más que llamativo y que afecta de pleno a los tres gigantes: Novak Djokovic, Rafael Nadal y Roger Federer.

Tras el logro australiano, Alcaraz ha reunido por ahora siete grandes con tan solo 22 años. ¿Y qué quiere decir esto? Que a su edad, Djokovic, Nadal y Federer también habían logrado siete… Pero entre los tres juntos. De manera respectiva, eran 5-1-1 a la misma edad.

El balcánico sigue peleando por conseguir el 25. El español se quedó en 22. Y el suizo, primero en retirarse, alcanzó 20. Ahora, la estimación dice que de mantener el ritmo actual, Alcaraz podría llegar a una cifra cercana a la de los tres más fuertes.

Por otra parte, la última actualización del ranking refleja que el español llega a los 13.650 puntos. Esto significa que es el tercer jugador que más ha conseguido, tras los 16.950 puntos de Djokovic, el 20 de junio de 2016, y los 15.390 puntos de Nadal, el 20 de abril de 2009.

Leer el artículo completo