Alberto II de Mónaco: "La inestabilidad geopolítica no hace menos urgente la crisis climática, pero sí está complicando su ejecución"
Hace 17 horas
4
Actualizado Domingo,
5
julio
2026
-
00:10
Hay entrevistados que necesitan poca presentaci?n y aunque Alberto II de M?naco (M?naco, 1958) es uno de ellos, vamos a intentarlo. Hijo de Rainiero de M?naco y de Grace Kelly, es el pr?ncipe soberano de M?naco desde 2005, cuando sucedi? a su padre. Su nombre completo es Alberto Alejandro Luis Pedro Grimaldi, es el hermano mediano, entre Carolina y Estefan?a, y su madrina de bautismo fue la reina Victoria Eugenia. Est? casado con Charlene Wittstock, hoy princesa Charlene de M?naco, con la que tiene dos hijos. Hasta aqu?, nadie sorprendido. Sin embargo y pese a ser uno de los jefes de estado m?s conocidos del mundo, poca gente sabe que Alberto de M?naco tiene otra ocupaci?n.
Impulsa desde hace 20 a?os una Fundaci?n que lleva su nombre y que ha movilizado m?s de 122 millones de euros para financiar unos 830 proyectos en cerca de un centenar de pa?ses. Ha convertido as? a la peque?a monarqu?a mediterr?nea en un actor de referencia en la financiaci?n de iniciativas relacionadas con los oc?anos, la biodiversidad, el clima o los recursos h?dricos y su actividad sirve como catalizador para atraer capital privado hacia la econom?a azul y demostrar que la restauraci?n del capital natural es tambi?n una oportunidad de negocio. "Tenemos que dejar de enfrentar beneficio econ?mico y protecci?n de la naturaleza", sostiene. "El coste de la inacci?n ser? mucho mayor que el de actuar ahora".
Espa?a ocupa un lugar destacado en la estrategia de esta Fundaci?n y hace justo 10 a?os abri? aqu? una delegaci?n que lidera Carol Portabella. Alberto de M?naco ha visitado Madrid con motivo de esta efem?ride que, adem?s, coincide con el 150 aniversario de las relaciones diplom?ticas entre el Principado y nuestro pa?s. Fue recibido en Zarzuela por los Reyes, Felipe y Letizia, y atiende horas despu?s a Actualidad Econ?mica en el hotel en el que se aloja en la capital espa?ola.
?Cu?l cree que ha sido el mayor retorno social y ambiental de la inversi?n que ha movilizado su fundaci?n en estos 20 a?os?Al reflexionar sobre estos ?ltimos veinte a?os, creo que el mayor logro de la Fundaci?n no es necesariamente uno u otro proyecto concreto. Ha habido iniciativas extraordinarias relacionadas con los oc?anos, los bosques, la biodiversidad o la lucha contra la contaminaci?n. Pienso, por ejemplo, en Beyond Med, centrado en combatir los pl?sticos en el Mediterr?neo, o en los proyectos desarrollados en las regiones polares. Sin embargo, el principal ?xito de la Fundaci?n ha sido su capacidad para generar un efecto multiplicador.?A qu? se refiere?Hemos conseguido atraer atenci?n hacia problemas que durante mucho tiempo permanecieron en segundo plano y convertirnos, junto con nuestros socios y otras organizaciones, en una aut?ntica plataforma internacional de acci?n para los oc?anos, la biodiversidad, el clima y tambi?n los recursos h?dricos, un ?mbito del que a menudo se habla menos, pero que es igualmente esencial.?Qu? huella est?n dejando?Hemos apoyado m?s de 800 proyectos en casi un centenar de pa?ses, reuniendo a cient?ficos, ONG, responsables pol?ticos, fil?ntropos y empresas. Y hemos contribuido a ampliar soluciones que, de otro modo, habr?an permanecido aisladas.?De qu? est? m?s orgulloso?Me siento especialmente orgulloso de que la Fundaci?n haya ayudado a crear un verdadero sentido de acci?n colectiva. La filantrop?a ambiental puede actuar como catalizador. Proporciona financiaci?n, por supuesto, pero sobre todo conecta a las personas, aporta credibilidad, acelera iniciativas e inspira a actuar.Hace falta darle impulso a esa acci?n colectiva, ?no?Llevamos a?os defendiendo una idea muy simple: nadie puede resolver estos desaf?os por s? solo. Cient?ficos, sociedad civil, empresas y responsables pol?ticos deben trabajar juntos para encontrar soluciones para nuestro planeta y su futuro.?Qu? papel tiene el sector privado?Implicamos al sector privado, ayudando a movilizar inversi?n y demostrando que el coste de la inacci?n ser? mucho mayor que el coste de actuar ahora. Existen soluciones y debemos escalarlas. Requieren inversiones importantes al principio, pero estoy convencido de que recogeremos sus beneficios en el futuro.No es habitual que un jefe de Estado impulse personalmente una fundaci?n ambiental. ?Qu? le llev? a dar ese paso?Soy consciente de que no es algo frecuente, pero responde a dos razones muy claras.?Cu?les?La primera tiene que ver con mi legado familiar. Mis antepasados mantuvieron siempre una relaci?n muy estrecha con la naturaleza. Mi tatarabuelo, el pr?ncipe Alberto I, fue un pionero de la oceanograf?a y lider? numerosas expediciones cient?ficas. Su inter?s iba mucho m?s all? del mar; apoy? investigaciones sobre los or?genes de la humanidad y financi? numerosos trabajos cient?ficos, tambi?n en Espa?a. Mi padre, por su parte, impuls? diversas iniciativas relacionadas con la protecci?n del Mediterr?neo. Por tanto, existe una continuidad hist?rica.?Y la segunda?La segunda raz?n es la urgencia. Sent? que era necesario hacer m?s. M?naco ya desarrollaba numerosas iniciativas a trav?s de distintas instituciones, pero yo quer?a acelerar determinadas acciones y responder a desaf?os que se estaban volviendo cada vez m?s apremiantes.?C?mo se sensibiliz? de esa urgencia?Durante mis viajes observ? la creciente presi?n sobre los ecosistemas terrestres y marinos. Comprend? que, si no actu?bamos para frenar el deterioro del mundo natural, estar?amos comprometiendo las condiciones que hacen posible nuestro propio futuro. Estoy muy orgulloso de lo que hemos conseguido como una fundaci?n relativamente peque?a en comparaci?n con otras organizaciones internacionales. Hemos encontrado socios adecuados y construido alianzas s?lidas. Adem?s, hemos contribuido a reducir la distancia que exist?a entre el mundo empresarial, la filantrop?a y las soluciones ambientales.?Qu? clich? ha derribado?Hemos intentado demostrar algo fundamental: si se invierte en soluciones basadas en la naturaleza tambi?n se puede generar rentabilidad. Tenemos que dejar de enfrentar beneficio econ?mico y protecci?n del medio ambiente. Las soluciones existen y tiene sentido econ?mico proteger la naturaleza.
Hist?ricamente, la sostenibilidad ha sido vista por muchas compa??as como un coste a?adido o como una cuesti?n reputacional. ?C?mo ha evolucionado la visi?n de los l?deres empresariales?El cambio ha sido profundo. Hace dos d?cadas, el compromiso ambiental se percib?a a menudo como un gasto, un gesto simb?lico o una forma de filantrop?a. Hoy los l?deres econ?micos m?s avanzados entienden que la sostenibilidad forma parte de la estrategia empresarial. Es un elemento esencial para la resiliencia y para la competitividad.?De qu? modo se han convencido?El cambio clim?tico, la p?rdida de biodiversidad o la presi?n sobre los recursos naturales ya no son cuestiones abstractas. Afectan directamente a las cadenas de suministro, a las infraestructuras, a la seguridad alimentaria, a los costes energ?ticos y a la estabilidad social. Cada vez existe una mayor conciencia de que proteger la naturaleza significa proteger los fundamentos mismos de la actividad econ?mica.?Falta camino?S?. Eso no quiere decir que la transici?n est? completada. Sigue existiendo una distancia considerable entre los compromisos anunciados y los resultados reales. Pero la gran transformaci?n es que la sostenibilidad ha pasado de estar en los m?rgenes a ocupar un lugar central en los consejos de administraci?n. Ya no hablamos ?nicamente de filantrop?a, sino de gobernanza, innovaci?n, gesti?n del riesgo y responsabilidad corporativa.Usted ha impulsado iniciativas como el Monaco Blue Initiative o el Blue Economy and Finance Forum para acercar el capital privado a la protecci?n de los oc?anos. ?C?mo se convence al inversor de que es una oportunidad econ?mica?No se convence a los inversores apelando ?nicamente a razones morales. Se les convence demostrando que no existe una econom?a resiliente sin un oc?ano saludable. El oc?ano sostiene sistemas alimentarios, transporte mar?timo, infraestructuras costeras, turismo, regulaci?n clim?tica y numerosas cadenas globales de valor. Su protecci?n es una condici?n necesaria para generar valor a largo plazo. El Blue Economy and Finance Forum nace precisamente con ese objetivo: conectar las cuestiones de gobernanza con emprendedores, inversores y capital. La experiencia de nuestro ReOcean Fund confirma esta visi?n. Estamos encontrando oportunidades muy interesantes en ?mbitos como la reducci?n de la contaminaci?n marina, la transformaci?n de la acuicultura y los alimentos procedentes del mar, la descarbonizaci?n del transporte mar?timo, la restauraci?n de ecosistemas marinos y la mejora de los sistemas de datos oce?nicos. Son sectores donde la necesidad ambiental y la demanda del mercado convergen de forma cada vez m?s evidente.Cada a?o moviliza a cient?ficos, emprendedores o deportistas en sus grupos de Re.Generation. ?Por qu? cree que es importante implicar a segmentos tan dispares de la sociedad?Porque ante la emergencia ambiental necesitamos movilizar a todos los actores dispuestos a participar. No solo a instituciones, empresas o cient?ficos, sino tambi?n a asociaciones, ciudadanos y deportistas.?Qu? les aporta un deportista?Los atletas son referentes para millones de personas. Su compromiso puede convertirse en un poderoso instrumento de sensibilizaci?n. Adem?s, ellos mismos tienen inter?s en preservar el entorno en el que desarrollan su actividad: aire limpio, agua limpia y espacios naturales protegidos. Si queremos impulsar cambios reales debemos transmitir los mensajes adecuados a las audiencias adecuadas. Por eso el deporte es una herramienta tan poderosa. Representa valores como el esfuerzo, el trabajo en equipo, el respeto a las reglas, la solidaridad y el respeto por el entorno natural. Muchos deportistas han asumido ya un papel activo en campa?as de concienciaci?n ambiental. Lo vemos tambi?n en la colaboraci?n entre mi Fundaci?n y la Fundaci?n Princesa Charlene de M?naco.
?C?mo colaboran?La alianza que formalizamos recientemente combina deporte, educaci?n y protecci?n ambiental, especialmente en torno a la conservaci?n del Santuario Pelagos, una de las ?reas m?s importantes del Mediterr?neo para la protecci?n de mam?feros marinos. Estoy muy orgulloso de esta colaboraci?n porque nos permite utilizar el deporte para llamar la atenci?n sobre una biodiversidad extraordinaria. Basta alejarse una hora de la costa de M?naco en determinadas ?pocas del a?o para observar ballenas y delfines en libertad. Es una experiencia extraordinaria y un recordatorio de todo lo que a?n merece ser protegido.Mirando hacia los pr?ximos 20 a?os, ?qu? debe cambiar para que el capitalismo sea realmente regenerativo?El principal problema es que seguimos definiendo la transici?n de forma demasiado limitada. El objetivo de emisiones netas cero es esencial, pero no puede ser nuestro destino final.?A qu? se refiere?Necesitamos construir una econom?a que no se limite a causar menos da?o, sino que contribuya activamente a restaurar los sistemas naturales de los que depende nuestra prosperidad. Hoy la restauraci?n sigue estando insuficientemente recompensada, mientras que la destrucci?n contin?a estando infravalorada. Mientras los mercados no asignen un valor adecuado al capital natural, los modelos regenerativos seguir?n siendo la excepci?n.?Ve desajuste entre los objetivos, los incentivos y lo que necesitamos?El verdadero desaf?o consiste en cambiar las reglas de creaci?n de valor. El Net Zero debe ser el suelo, no el techo. La ambici?n debe ser construir una econom?a clim?ticamente neutra, positiva para la naturaleza y capaz de restaurar las condiciones que hacen posible la vida.Impulsa herramientas como el Blue Economy Index. ?No penalizan suficientemente los mercados a las empresas que no se adaptan a la transici?n ecol?gica?Los ?ndices financieros tradicionales incorporan riesgos clim?ticos y criterios ESG, pero a?n no reflejan plenamente el coste de la inacci?n ecol?gica.?Qu? aporta entonces un ?ndice como el Blue Economy Index?Ayuda a identificar a las empresas y sectores que est?n contribuyendo realmente a la transici?n, especialmente en ?mbitos vinculados a la salud de los oc?anos, el uso sostenible de los recursos, el agua o la econom?a circular.
?Acabar?n pagando un precio quien no se adapte?Con el tiempo afrontar?n una presi?n creciente a trav?s de la regulaci?n, los costes de los seguros o incluso la reputaci?n. La cuesti?n es si los mercados anticipar?n esta realidad con suficiente rapidez.?C?mo est? afectando la inestabilidad geopol?tica a esta causa?La inestabilidad geopol?tica no hace que la crisis clim?tica sea menos urgente, pero s? hace m?s dif?cil su ejecuci?n. Ya no nos enfrentamos a una falta de conocimiento cient?fico. Sabemos qu? est? en juego, conocemos los riesgos y, en muchos casos, conocemos tambi?n las soluciones.?D?nde est? el cuello de botella?El desaf?o consiste ahora en financiarlas e implementarlas a la velocidad y escala necesarias.?Qu? consecuencias tiene eso sobre los flujos de capital?En un contexto internacional fragmentado, el capital se vuelve m?s cauteloso. Como consecuencia, la financiaci?n tiende a dirigirse hacia tecnolog?as maduras, mercados menos arriesgados y proyectos con retornos m?s claros a corto plazo.?Y qu? deja fuera?Algunas de las necesidades m?s urgentes: adaptaci?n, protecci?n de la biodiversidad, conservaci?n de los oc?anos, resiliencia comunitaria y soluciones basadas en la naturaleza.?C?mo de importante cree que sigue siendo la filantrop?a?M?s que nunca. La filantrop?a suele ser m?s flexible y est? m?s dispuesta a actuar all? donde otros dudan. Puede apoyar acciones concretas sobre el terreno, mantener la continuidad de proyectos locales y financiar ciencia.Pero no basta.Evidentemente no. La filantrop?a no puede sustituir ni a la financiaci?n p?blica ni a la inversi?n privada. La magnitud del desaf?o es demasiado grande. Pero las crisis clim?tica y de biodiversidad no van a esperar a que la geopol?tica se estabilice.La celebraci?n del 20 aniversario de la Fundaci?n coincide con los 150 a?os de relaciones diplom?ticas entre M?naco y Espa?a. ?Qu? papel desempe?a la delegaci?n espa?ola?Estoy particularmente orgulloso de la labor que desarrolla la delegaci?n espa?ola. Se ha convertido en un puente capaz de movilizar universidades, medios de comunicaci?n, j?venes l?deres, empresas y actores locales alrededor de desaf?os ambientales.?Qu? destacar?a de su actividad?Su capacidad para conectar ?mbitos muy diferentes. Lo vemos en la colaboraci?n con instituciones acad?micas como IE University, en las exposiciones p?blicas de nuestros premios de fotograf?a ambiental o en iniciativas que fomentan la convivencia entre la biodiversidad y las actividades humanas.?Tiene tambi?n una dimensi?n diplom?tica?Sin duda. En un momento en el que celebramos simult?neamente los veinte a?os de la Fundaci?n y los 150 a?os de presencia diplom?tica de M?naco en Espa?a, demuestra c?mo la acci?n ambiental puede convertirse en una herramienta de di?logo y cooperaci?n en el Mediterr?neo.La Fundaci?n impulsa proyectos como A Blue New Deal for the Balearic Sea, que combinan conservaci?n marina y turismo sostenible. ?C?mo pueden los grandes destinos tur?sticos seguir siendo competitivos sin degradar activos naturales?En lugares como Baleares, el mar no es simplemente un paisaje. Es la base misma de la econom?a local.?Qu? implica eso?Que el agua limpia, los ecosistemas saludables, la biodiversidad y las costas preservadas son elementos esenciales para la calidad de la experiencia tur?stica.?Turismo y conservaci?n no son incompatibles?Al contrario. Debemos demostrar que la protecci?n marina y la econom?a local pueden reforzarse mutuamente. Eso exige una mejor gesti?n de la presi?n costera, de los residuos, una pesca sostenible y ?reas marinas realmente eficaces.?Qui?n ser? m?s competitivo en el futuro?En el Mediterr?neo y tambi?n a escala global, los destinos m?s competitivos ser?n aquellos capaces de preservar y regenerar su capital natural.?Puede el Mediterr?neo convertirse en el gran laboratorio europeo de la econom?a azul?El Mediterr?neo concentra muchos de los desaf?os de nuestro tiempo. Es una de las regiones marinas m?s presionadas del mundo, con un intenso tr?fico mar?timo, turismo, pesca, actividad portuaria y desarrollo costero.Y precisamente por eso...Precisamente por eso es el laboratorio perfecto. Si somos capaces de desarrollar soluciones eficaces en un entorno tan complejo, podremos replicarlas pr?cticamente en cualquier lugar del mundo.A trav?s de Re.Generation trabaja con j?venes emprendedores y activistas de todo el mundo. ?Qu? ve en ellos que no encontraba en generaciones anteriores?Lo que m?s me impresiona es la sinceridad de su compromiso.?Qu? los hace diferentes?Entienden que el clima, la biodiversidad, el desarrollo econ?mico y la justicia social est?n profundamente conectados. Son capaces de trabajar con cient?ficos, empresarios, ONG, inversores, administraciones p?blicas y comunidades locales.?Tambi?n cambia su forma de liderar?S?. Su liderazgo es menos vertical y mucho m?s colaborativo. Quieren construir coaliciones.?Y en el plano econ?mico?Quiz? ah? est? la mayor diferencia. No quieren simplemente reducir el da?o. Quieren regenerar.?Qu? significa eso?Entienden que la econom?a debe operar dentro de los l?mites planetarios y que la prosperidad a largo plazo depende de restaurar ecosistemas, fortalecer comunidades y reconstruir una relaci?n m?s saludable entre la humanidad y la naturaleza.