La normativa europea sobre diseño y residuos electrónicos está transformando el mercado de la electrónica. Entre 2025 y 2027, la Unión Europea ha establecido un conjunto de reglas que obliga a los fabricantes a rediseñar dispositivos como teléfonos móviles, tabletas, ordenadores portátiles y accesorios.
El objetivo es reducir los residuos electrónicos y mejorar la vida útil de los productos, con cambios que afectan tanto al cargador como a la batería y a la forma en la que se venden estos dispositivos.
Desde finales de 2024, el puerto USB-C se ha convertido en el conector único obligatorio para una amplia gama de dispositivos comercializados en la Unión Europea. Esta medida afecta a teléfonos móviles, tabletas, cámaras, auriculares, lectores electrónicos, teclados, ratones, consolas portátiles, altavoces y navegadores, entre otros.
La legislación, aprobada en 2022, otorgó un periodo de adaptación de dos años a los fabricantes. Sin embargo, este margen ya se ha agotado en la mayoría de categorías, con la excepción de los ordenadores portátiles, que cuentan con una prórroga hasta el 28 de abril de 2026. El cambio se realiza con el objetivo de reducir la diversidad de cables y accesorios necesarios para distintos dispositivos.
Venta con o sin cargador
La normativa también regula la comercialización de los dispositivos. Los fabricantes pueden vender móviles y otros productos con o sin adaptador de corriente, siempre que esta información aparezca de forma clara en el embalaje y en la documentación del producto.
En el caso de España, esta medida ya se ha integrado en la regulación nacional. Desde 2025, los teléfonos móviles nuevos ya no incluyen cargador por defecto, sino que se ofrece como accesorio opcional. Esta práctica se extiende ahora como estándar en el mercado europeo.
Baterías reemplazables y diseño reparable en 2027
Uno de los cambios más relevantes llegará en 2027, cuando los dispositivos deberán incorporar baterías más duraderas y reemplazables por el usuario. La normativa exige que estos componentes soporten un mayor número de ciclos de carga sin una pérdida significativa de capacidad.
Además, las baterías deberán poder sustituirse sin herramientas especializadas ni intervención de servicios técnicos. Este requisito obliga a modificar el diseño actual de muchos smartphones, que utilizan estructuras selladas y adhesivos que dificultan la apertura.
Ecodiseño, etiquetado y vida útil del dispositivo
Desde el 20 de junio de 2025 está en vigor la normativa de ecodiseño y etiquetado energético para dispositivos electrónicos. Esta regulación introduce requisitos obligatorios sobre durabilidad, eficiencia energética, reparabilidad y disponibilidad de piezas de recambio.
Los productos deberán incorporar una etiqueta estandarizada que muestre información comparable entre modelos, incluyendo resistencia, eficiencia y degradación de la batería con el uso. La medida busca que la decisión de compra no dependa únicamente de características como cámara o almacenamiento.
Los fabricantes han comenzado a adaptar sus productos a estas exigencias. Apple ya ha sustituido el conector Lightning por USB-C en sus dispositivos. También han surgido nuevos modelos de negocio centrados en la reparación y la modularidad, con dispositivos diseñados para facilitar el reemplazo de componentes y alargar su vida útil.

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