Si no fuera porque “el Barça no tiene dinero”, frase a la que nos hemos acostumbrado y no deberíamos, servidor ficharía con los ojos cerrados a Marc Cucurella para el lateral izquierdo. En realidad, el puesto siempre fue para él, pero en el fútbol a veces no siempre pasa lo que se da por descontado.
De hecho, la culpa en el caso de Cucurella la tuvo el exceso de riqueza, una presunta ventaja que en manos equivocadas conduce a decisiones terroríficas. Por ejemplo, Junior Firpo a cambio de 18 millones de euros más 12 de variables. Se ve que en total la brillante idea costó unos 25. Aún hoy duele recordarla. Pero hay más. Como dicen que la Semana Santa es periodo de reflexión, sacrificio y perdón (ya veremos), allá vamos.
El dinero en manos equivocadas conduce a malas decisiones, por ejemplo, Junior Firpo
Marc Cucurella destacó en las categorías inferiores del Espanyol y pasó a la cantera del Barça encajando enseguida. Triunfó en el juvenil y en el Barça B, llamativo el futbolista tanto por su innegociable entrega como por su melena imposible, así que los más vagos le compararon enseguida con Carles Puyol. Lo curioso es que, visto lo visto, no iban desencaminados.
En aquella época Jordi Alba, con 29 años, era aún un torpedo por la banda izquierda, así que Cucurella (no hablamos a toro pasado, hubo debate en aquel momento) era una opción ideal para asegurarse una sucesión progresiva, pacífica y, lo mejor de todo, gratuita. Ernesto Valverde, un gran entrenador por otra parte, cometió el error (todos los cometemos) de apostar por el aún más joven Juan Miranda, al que la oportunidad le llegó demasiado pronto y se fundió. Hoy se gana la vida en el Bolonia, es decir, equivocarse entraba dentro de lo comprensible.
El error injustificable llegó al verano siguiente, el del 2019. Cucurella regresó de una cesión con el Eibar bajo las órdenes de José Luis Mendilibar, que hablaba maravillas de él, pero el Barça, además de fichar a Firpo, no solo lo cedió al Getafe sino que permitió al club madrileño comprar el 90 por ciento de sus derechos por 10 millones de euros. Todo un homenaje a Gaspart bajo la presidencia de Bartomeu. ¿Qué podía salir mal? Al poco tiempo el Getafe vendió a Cucurella por 18 millones al Brighton, cuyos compañeros y aficionados le escogieron el mejor tras su primera temporada.
Hoy Cucurella, con 27 años, es un jugador intocable en el Chelsea, titular de la selección española y tiene un valor de mercado de 50 millones de euros y un salario que no baja de los 10 y servidor, pese a todo, sigue pensando que lo ficharía con los ojos cerrados aun sabiendo que es prácticamente imposible.
Deseamos con fervor que recordar el error de dejarlo escapar evite meteduras de pata comparables en un futuro. Y perdonar... pues sigue sin apetecer mucho, la verdad.

Redactor Jefe de Deportes de La Vanguardia. Antes subdirector de Mundo Deportivo. Colaborador habitual en medios como RAC1, Esport3 (TV3) y Catalunya Ràdio. Autor del libro 'Jugada personal'.

Hace 18 horas
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