La diferencia entre el main street (el hombre de la calle) y Wall Street (el mundo de las finanzas) nunca ha sido tan pronunciada. Mientras que la crisis energética mundial amenaza con causar el mayor revuelo económico en casi cincuenta años y la confianza del consumidor está en mínimos históricos en EE.UU., los mercados van a lo suyo.
Los precios del petróleo actuales no reflejan la realidad”
Fatih Birol
Director de la Agencia Internacional de la Energía
El índice SP 500, considerado como el más representativo de la Bolsa de Nueva York, ha arrancado la semana en niveles más altos que los del pasado 27 de febrero, cuando empezó el ataque de Israel y Estados Unidos a Irán. Como si nada hubiera ocurrido mientras. Apoyada en las previsiones de buenos resultados empresariales y las inversiones colosales de la IA que atraen capitales, Wall Street se debate entre el optimismo y la complacencia. A media tarde del martes los índices bursátiles cotizaban en verde. “El problema es que los mercados podrían estar valorando la posibilidad de una desescalada más rápido de lo que hay pruebas de ello, así que todavía yo me espero una evolución más agitada”, explicaban los analistas de Saxo Bank.
EE.UU. hace negocio: exporta crudo y productos refinados como nunca antes
Justo este martes el director de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, volvió a insinuar que tal vez los mercados no estén valorando de forma apropiada la actual situación. “En mi opinión, los precios no reflejan la situación actual en la que nos encontramos”, declaró Birol. Añadió que, si el estrecho de Ormuz no se abre al libre flujo de petróleo y gas, el mundo podría ver precios mucho más altos que los niveles actuales, cercanos a los 100 dólares por barril.
De hecho, la AIE en un informe confirmó lo que desde hace tiempo ya se rumoreaba: el mercado del petróleo está desequilibrado, lo que lleva a consecuencias imprevisibles. “La guerra con Irán trastoca las perspectivas globales”, subraya la agencia, que estima una contracción del consumo mundial de crudo de 800.000 barriles diarios (mb/d) durante el pasado mes de marzo y de 2,3 mb/diarios en abril, lo que supondría una caída prevista de 1,5 mb/d en el segundo trimestre de 2026, la mayor desde la pandemia de covid en el 2020.
En cambio, quien está haciendo negocio es Estados Unidos, que exporta petróleo como si no hubiera un mañana para tratar de compensar las pérdidas procedentes de la falta de suministro del golfo Pérsico. El grupo de análisis petrolero Kpler estima que las exportaciones aumentarán casi un tercio, hasta 5,2 millones de barriles diarios este mes, frente a los 3,9 millones de barriles diarios de marzo. Un record. La demanda de los clientes asiáticos crecerá un 82%.

En La Vanguardia desde el 2000. Especializado en Economía internacional, ha cubierto como enviado el Foro Económico de Davos, la OMC o el BCE. Licenciado en Derecho en Roma, Master en Periodismo UB/, PDD del IESE. Premio AECOC.

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