Un avión militar ruso con 29 personas a bordo se estrella en Crimea sin supervivientes

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Martes negro para las fuerzas aéreas rusas. El Ministerio de Defensa ruso ha reconocido la pérdida de un avión de transporte militar An-26 mientras sobrevolaba la península de Crimea este martes por la tarde. “Los seis tripulantes y 23 pasajeros a bordo fallecieron”, ha anunciado Moscú en un comunicado sin dar más explicaciones. Ese mismo día la aviación militar rusa también perdió otro cazabombardero Su-34, según los canales militares rusos de Telegram.

El Ministerio de Defensa ruso perdió el contacto con el avión de transporte alrededor de las 18.00 horas de Moscú, las 17.00 en la España peninsular. De forma confusa, el organismo dijo a los medios rusos en un primer momento que “desconocía el paradero de sus ocupantes, pero la aeronave no sufrió daños”.

Una fuente de la agencia rusa Tass informó posteriormente de que el avión se estrelló contra un acantilado. Las autoridades rusas no han avanzado ninguna hipótesis sobre las causas del suceso que esclarezca si se trató de un accidente o de un derribo. El espacio aéreo de la península del mar Negro, anexionada ilegalmente por Rusia en 2014, permanece cerrado a las aerolíneas civiles debido al enorme riesgo provocado por la guerra contra Ucrania.

El An-26 es un avión de transporte turbohélice ampliamente utilizado por el ejército ruso desde su entrada en servicio a finales de los años sesenta.

Rusia también perdió este martes un cazabombardero Su–34. El canal de Telegram Fighterbomber, muy próximo a las fuerzas aéreas rusas, reveló la pérdida de la aeronave a su estilo, con una foto en blanco y negro del aparato, con el número de cola oculto, y un epitafio. “Vuelo eterno, hermano”, decía el canal, aunque el Ministerio de Defensa no ha confirmado ni el derribo ni el destino de sus ocupantes.

El portal militar ucranio Militarnyi apunta a que el aparato habría sido alcanzado en el mar Negro mientras cumplía una misión de bombardeo. El Su–34 es empleado activamente por las fuerzas aéreas rusas para atacar objetivos en el frente con bombas de precisión. Según la información de este medio, el piloto falleció y se desconoce el paradero del navegante.

Este martes negro de las fuerzas aéreas rusas tiene lugar apenas semana y media después de que perdieran otro avión de alerta temprana A-50, un aparato de suma importancia estratégica para su campaña aérea.

El Estado Mayor de las fuerzas armadas de Ucrania anunció el 20 de marzo el derribo de este avión, cuyo coste ronda los 400 millones de euros. Según las fuentes de inteligencia occidentales, Rusia contaba al principio de la guerra con una decena de estos aparatos equipados con enormes radares para cubrir todo el frente, pero tras varios derribos a lo largo de la guerra ahora dispondría de la mitad operativos.

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