Rascafría o Buitrago de Lozoya: el turismo rural de Madrid vive la Semana Santa al 82% de ocupación

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Los alojamientos del turismo rural de Madrid están inmersos en la Semana Santa, una campaña que deja ya la ocupación al 82% y ofrece a los ciudadanos una amplia variedad de actividades más allá del turismo urbanita, con opciones como ecoturismo, rutas a caballo, bici y observación de aves rapaces.

Según los datos de la Asociación Española de Turismo Rural (Asetur), la ocupación de los alojamientos rurales de la Comunidad de Madrid es del 82 %, por encima de la media nacional, que se ha situado en el 80 %.

“Los alojamientos se están llenando, lo normal es que no haya hueco, aunque todavía queda algo por completar (...). Es medianamente habitual, aunque para esta fecha tendríamos que estar ya con lleno”, ha comentado a EFE el presidente de la Asociación de Empresarios de la Sierra Norte de Madrid (Atusima), Gustavo Nash.

Panorámica de la ciudad de Buitrago de Lozoya.ABBPhoto (Getty Images/iStockphoto)

El responsable ha reconocido que se trata de una Semana Santa “un poco rara” debido a que le han precedido unas semanas de “mucha lluvia”, lo que ha impactado en un mes de marzo que, habitualmente es “muy movido”.

Además, aunque las perspectivas son buenas, en algunos alojamientos la campaña será “más flojilla” respecto a las de años anteriores debido a la situación económica, marcada por el alza del precio del gasóleo como consecuencia del conflicto en Oriente Próximo.

Así lo ha asegurado uno de los responsables del Hotel Rural Las Rozuelas (Cercedilla), José Luis López, quien ha explicado que el público que acogen en su alojamiento es “muy variado”, tanto con turistas extranjeros como con “mucha” clientela de Madrid.

“Lo que suelen buscan los turistas aquí es tranquilidad y naturaleza. Tenemos una zona que es muy apropiada para hacer trekking, pero también para dar paseos y disfrutar de buena comida”, ha explicado a EFE el responsable del alojamiento.

Crece la búsqueda de alojamiento un 232 %

El interés de los ciudadanos por pasar la Semana Santa en las zonas rurales de la capital se puede ver en las propias búsquedas de alojamientos, que han crecido hasta un 232%.

De acuerdo a los datos de Booking.com, en la última semana las búsquedas de alojamientos (con fechas para el 31 de marzo al 5 de abril) han crecido en Rascafría hasta un 232%, en Buitrago de Lozoya un 207% y en San Martín de Valdeiglesias un 214%.

El pantano de San Juan en el término municipal de San Martín de Valdeiglesias, Madrid.ZIPI ARAGON (EFE)

También han registrado incrementos otras zonas como Chinchón (+208%), Cercedilla (+186%), San Lorenzo del Escorial (+102%), Aranjuez (+101%) y Navacerrada (+50%).

“Dentro de la Comunidad de Madrid, los destinos rurales están creciendo (...) lo que muestra cómo los viajeros buscan cada vez más experiencias en entornos naturales y destinos menos concurridos”, ha explicado la responsable de la empresa en España y Portugal, Pilar Crespo.

Actividades para todos los públicos

Los ciudadanos que han elegido la región de Madrid como destino turístico esta Semana Santa o incluso aquellos que se han quedado en la ciudad pueden encontrar una amplia variedad de posibilidades en las áreas rurales para disfrutar del entorno, más allá de Gran Vía y la Plaza Mayor.

En la Sierra Norte de Madrid, por ejemplo, los turistas pueden realizar observación de grandes rapaces en la Sierra de Guadarrama, disfrutar de los saltos de agua a través de rutas como la de Cascada del Purgatorio, en la zona de Rascafría.

La cascada del Purgatorio, en la cabecera del valle del Lozoya, en Rascafría.nómadas ocasionales (alamy)

Aquellos que quieran combinar las vacaciones con el deporte lo pueden hacer con el Camino Natural del Valle, un camino acondicionado para la práctica del senderismo y el cicloturismo, que recorre el valle alto del Lozoya.

Para los que prefieren disfrutar de la Semana Santa, Chinchón se convierte el Sábado Santo en Jerusalén con La Pasión de Chinchón, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional desde 1980, con una representación iluminada por el fuego de las antorchas al anochecer.

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