“Aplomada”, “en equilibrio”, sin los ataques de ansiedad que le daban antes de aceptar “el reto” de liderar la candidatura de su partido, Compromís, a la alcaldía de Valencia. Así asegura sentirse Mónica Oltra en una entrevista este sábado, tres semanas después de anunciar su retorno a la política activa, a pesar de que la Audiencia de Valencia ordenara la apertura de jucio oral por el presunto encubrimiento de abusos sexuales de su exmarido a una menor, cometidos entre 2016 y 2017 (y por los que está cumpliendo una condena de cinco años de cárcel), cuando era la consejera de Inclusión Social. En el banquillo se sentarán la exvicepresidenta valenciana y 12 de sus colaboradores entonces en la Generalitat.
“¿Usted cree que es víctima de lawfare [persecución judicial]?“, la he preguntado la periodista Julia Otero de Onda Cero en la primera entrevista que ha concedido Oltra tras dimitir de todos sus cargos políticos hace cuatro años. “No solo lo creo yo, lo cree toda España, incluso los que la practican contra mí“, ha respondido. ”Pero no la audiencia", le ha replicado la periodista, en alusión a la orden dada por la sección cuarta de este órgano al juzgado de instrucción para que abra juicio, pese a que el instructor había archivado la causa en tres ocasiones por falta de indicios, con el apoyo del fiscal. ”La Audiencia también lo sabe. Por eso dicen, bueno, independientemente de lo que pase en el juicio, esta gente tiene derecho a acusar. Esto es un contrasentido. No hay ninguna sola prueba. Las pruebas que presentan son de defensa. Es un sinsentido que se estudiará en las facultades de derecho”.
La periodista ha aludido a las voces que vinculan la persecución judicial con la reversión de la privatización de la sanidad pública [iniciada por la que fuera consejera socialista de Sanidad, antes de ser nombrada ministra del ramo, Carmen Montón]. Y Oltra recuerda que había muchos intereses económicos, también en los servicios sociales de su competencia, cuya gestión pública defendía. Y ha mencionado la “famosa foto” que ella exhibió en Les Corts en la que se salían hablando en una estación el CEO de Ribera Salud, Alberto de Rosa, la “señora que se querelló” contra ella, Cristina Seguí (que fue fundadora de Vox en Valencia) y el expresidente de la Generalitat, Francisco Camps (principal objeto de las críticas de Oltra en la oposición). “Obviamente, no estaban hablando del tiempo”, ha comentado la política valenciana de 56 años.
Oltra ha indicado que su salida del Consell fue “una dimisión forzada”, porque, si no, se “hubiera roto el llamado gobierno del Botànic” de izquierdas. En este sentido, ha recordado que el presidente socialista Ximo Puig en declaraciones públicas había planteado su dimisión o cese. “Tomo la decisión por responsabilidad. En el pecado está la penitencia”, ha agregado. Y sobre la actitud de algunos compañeros de partido que no la apoyaron, ha indicado: “No supieron sostener en un momento donde había que aguantar los machos”.
Ahora, el juicio (para el que no hay una fecha aún señalada) podría coincidir con la campaña electoral o incluso podría sentarla en el banquillo “siendo alcaldesa”, si ganara. “Se está alargando mucho. El objetivo era sentarme en el banquillo”, ha afirmado. Pero la derecha y la extrema derecha no podían salirse con la suya, argumenta. “Les molesta las políticas emancipatorias y si me pliego habrían ganado. Esa fue la fuerza motriz”, ha agregado en la entrevista. En ella, se ha mostrado favorable al proyecto de confluencia de las izquierdas del PSOE, si bien su foco es Valencia, la política de proximidad que conoce. Ya rechazó una propuesta para optar a ser eurodiputada, ha apostillado.
La entrevista concedida a Julia Otero este sábado forma parte del proceso de retorno a la actividad política de Oltra que mantiene abierto su despacho de abogado, que le procura su sustento y el de su familia (tiene dos hijos). Fuentes de su entorno inciden que la vuelta será paulatina, precisamente, porque necesita seguir trabajando y, además, continúa estudiando y preparándose temas de mediación.
Oltra anunció su retorno el 28 de marzo, en el congreso de su partido, Iniciativa del Poble Valencià (IPC), que forma parte de la colación Compromís. El anunció generó numerosas reacciones. Fue muy bien recibido especialmente por los partidos a la izquierda del PSOE, que se han mostrado de inmediato favorables a confluir en su candidatura. También los socialistas saludaron su regreso. El PP y Vox, por el contrario, cargaron contra la dirigente que ha evidenciado seguir contando con capital político en la izquierda valenciana.
Después del anuncio, Oltra no ha protagonizado ningún acto público hasta el pasado jueves, cuando la exvicepresidenta valenciana participó en un encuentro con la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, la dirigente y eurodiputada de Podemos, Irene Montero, y la primera dama de Brasil, Janja Lula da Silva. El acto buscaba marcar una posición de rechazo firme a las guerras y la violencia política que sufren las mujeres y, en este sentido, denunció también la persecución judicial.

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