La natación en los Juegos de Londres 2012 es recordada por el récord de medallas olímpicas de Michael Phelps, la irrupción de una quinceañera llamada Katie Ledecky y por Missy Franklin (Estados Unidos, 1995), quien a sus 17 años se colgó cuatro oros y un bronce. En los Mundiales de Barcelona 2013 ganó hasta seis títulos. Pero las expectativas generadas acabaron en una depresión que la hizo retirarse con 23 años. “Estoy lista para no sentir dolor todos los días de mi vida”, dijo. Ahora, de visita en Madrid en los premios Laureus, charla con La Vanguardia. Mantiene la sonrisa que un día fue bautizada como “la de América”. Y habla con la transparencia del agua de cualquier piscina.
Ahora sigue siendo una de las estrellas de la natación, pero con un micrófono. En su podcast Underfilteredwater entrevista a las grandes figuras. ¿Cómo le dio por eso?
Empecé con mi compañera Katie Hoff, que también es una leyenda olímpica. Y realmente queríamos que los deportistas pudieran expresarse en profundidad porque nos dimos cuenta de que tienen más confianza con nosotras. Queríamos informar de su vida, de cómo se llama su perro, de si ha sido tía, y de esas cosas que te ayudan a conocer mejor a la persona que hay tras el atleta.
El último en pasar fue Caeleb Dressel, ganador de cinco oros en Tokio 2020. Después, retirado temporalmente por una depresión...
Creo que Caeleb está creciendo. Es padre de dos niños. E hizo algo especial, que no es común en el deporte. Se tomó una pausa larga. Le estaré siempre agradecida por mostrarle al mundo, especialmente a los jóvenes, que se pueden dar pasos atrás y parar. Vivimos en una cultura que promueve mucho el empujar todo el rato. Y eso lleva a un gran combate con la salud mental. Él llega a ese límite y decide parar. Hablamos de lo impactante que fue pero que ahora ama lo que hace cada día. Está en un lugar en el que está tan seguro de sí mismo, de su familia y de su vida, que será feliz sin importar lo que sea.
¿Cree que los entrenadores también avivan esa cultura?
Creo que sí. Y no hay problema, el próximo año volverás más fuerte, ¿no? Creo que es muy difícil y no conozco la similitud con otros deportes, no puedo hablar de eso, pero para la natación es cierto que tomar una pausa es muy, muy difícil porque te desvaneces de forma rápida. Si no estás nadando todos los días... Parece que siempre decimos que casi toma dos veces más tiempo volver a tu nivel. Por eso solo se descansan dos o cuatro semanas al año. El viaje de estar en forma y perderla es muy difícil. Y no siempre es divertido. Es genial cuando estás a tope, pero también lo es, como hizo Caeleb, retirarse de todo el deporte para descubrir lo que quería hacer. No es solo empujar, también es descansar.
“La cultura promueve el empujar todo el rato, y eso genera un combate con la salud mental”
Usted vivió esa cara de tener que parar, de la depresión. Y eso que venía de dos años de ser la mujer con más medallas de cada competición... ¿Cómo fue ese sentimiento?
Sí. Lo mejor fue Londres 2012, sin duda. Qué ocho días, como ese récord del mundo de 4x100 estilos: estaba en el mismo grupo de las mujeres más increíbles, acabando con oro y récord. Luego, viví otros Juegos en los que me quedé muy lejos de lo que mis expectativas eran para mí y tuve la experiencia opuesta. Caes en un lugar y no sabes cómo, pero luego las cosas no se unen cuando lo necesitas y es una de las cosas más devastadoras, cuando pones tu corazón y tu alma en algo pero no sucede como quieres. Así que aprendí infinitamente de ambos. Uno es mucho más divertido de experimentar que el otro, pero en fin, son ambos los que te hacen la persona que vas a ser.
¿Y es feliz o piensa en lo que pudo haber conseguido?
Para ser honesta, no lo imagino. Ese fue el plan de Dios para mi vida, así que no hay sentido en imaginar nada diferente. Estoy tan agradecida por el tiempo que tuve mientras nadaba y competía... Pero eso es exactamente lo que yo tenía que hacer. Y estoy aquí hoy, casada durante siete años con una hija de cuatro y otra de un año. Y si algo hubiera sido diferente, esa no sería mi realidad. Y yo no cambiaría esa realidad por nada del mundo.
Hay excepciones, como Ledecky; ella nunca para.
No puedes definir lo que Katie Ledecky ha hecho. No creo que nadie lo lograse antes. Su longevidad no la apaga. Es una de las cosas más inspiradoras que he visto. Y luego está la persona: su corazón, determinación y mentalidad de siempre querer y luchar por más. Y amando lo que ella está haciendo cada día y estando dispuesta a cambiar las cosas, a descubrir cómo puede seguir siendo mejor después de todo este tiempo. Ella está escribiendo las reglas para las mujeres en el deporte y en la longevidad.
Ledecky escribe las reglas de las mujeres y de la longevidad en el deporte”
Nunca llegará a las medallas de Phelps, ¿pero para usted comen en la misma mesa?
Creo que lo que Michael Phelps hizo, solo Michael Phelps lo puede hacer. Esa es su historia, es su legado. Él será para siempre el gran olímpico. Incluso si alguien lo supera, no lo hará cómo él lo hizo. Y lo mismo con Katie. Lo que ella hizo, nadie lo hará de nuevo como ella. Así que creo que separar y reconocer a ambos es un derecho por lo que hicieron para la natación, el deporte y los Juegos. Es absolutamente profundo.
Usted siempre fue una nadadora de principios, que incluso renunció a ganar dinero.
Debía elegir ser amateur o competir en la universidad. Y estoy tan feliz de que hiciera lo segundo... Eso fue realmente algo que quería. Ser parte de un equipo siempre fue mi parte favorita del deporte. Y fue una experiencia maravillosa de dos años

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