María Corina Machado vestía un pantalón negro y una chaqueta roja cuando salió este sábado al balcón de la puerta del Sol de Madrid. Miles de venezolanos que llenaban la emblemática plaza comenzaron a corear su nombre y ella abrió los brazos mientras el sol bañaba su cara. Minutos antes, anunció que este momento marca un antes y un después en su periplo para intentar llegar al poder en Venezuela: “Aquí en Madrid comienza nuestro retorno”.
A su lado, Isabel Díaz Ayuso se emocionó hasta las lágrimas. En el ambiente flotaba una enorme emotividad. Muchos de los congregados llevaban horas esperando a la líder de la oposición venezolana, que ha tenido estos días una agenda repleta de actos y encuentros con la derecha española. Después de hablar, Machado bajó a la plaza y se desató el caos. La gente se agolpó en las vallas para tocarla, como si fuera una santa. Una señora de 80 años se puso las manos en la cara después de rozarle el hombro y dijo que se trataba del momento más intenso de toda su vida.
El día grande anunciado por María Corina Machado en Madrid sin duda lo fue. La venezolana logró convocar a un número de personas que difícilmente conseguiría cualquier político en España. La colonia venezolana en Madrid cumplió con la promesa de darle su apoyo y mandar el mensaje inequívico a Estados Unidos y a otros países de que ella debe jugar algún papel en la la transición venezolana.
Antes de dejarse ver ante la multitud, se reunió a solas con la presidenta de Madrid. No es ningún secreto que Ayuso admira a Machado, al punto de que asegura que este ha sido el día más importante desde que gobierna. “De no creer”, repetían sus colaboradores más cercanos. La plana mayor de su Gobierno esperaba en la planta de abajo, todos de vestidos y enchaquetados como si fuera domingo. Cuando las vieron bajar -María Corina de rojo y Ayuso de blanco- se emocionaron como pocas veces se ha visto en la sede de la Comunidad de Madrid.
Machado se ha acercado a la derecha y a la extrema derecha española estos días y ha dejado plantado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el que no ha querido reunirse por su supuesta cercanía con el chavismo. No solo ha estado rodeada de Ayuso, sino de algunas de las figuras más radicales del PP. En el acto en el que Ayuso le otorgó la Medalla de Oro de Madrid a María Corina se trató al principio de Venezuela, pero derivó en acusaciones de calibre grueso contra Sánchez, Gustavo Petro, Claudia Sheinbaum y Luiz Inácio Lula da Silva, que se han reunido en Barcelona este fin de semana en una foto por la democracia.

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