El Comité de Control, Ética y Disciplina de la UEFA ha decidido dar carpetazo a la reclamación presentada por la directiva culé tras el choque de ida de los cuartos de final de la máxima competición continental. El ente rector del fútbol europeo ha rechazado la protesta formal que interpuso la entidad azulgrana al considerarse gravemente perjudicada por las decisiones del colegiado rumano Istvan Kovacs durante su enfrentamiento contra el conjunto rojiblanco.
Según la información trasladada por el propio organismo, el comité disciplinario ha optado por declarar la queja como "inadmisible", frenando en seco las pretensiones de la cúpula directiva catalana. El escrito presentado por el equipo barcelonista sostenía que la actuación del trencilla fue directamente "contraria a la normativa actual", argumentando que sus fallos tuvieron una incidencia directa en el desarrollo del encuentro y, por consiguiente, en el resultado final.
El núcleo de la polémica y de la reclamación se centraba en una jugada muy específica que tuvo lugar en el área visitante. Los dirigentes barcelonistas exigían que se señalara como penalti unas manos cometidas por el defensa Marc Pubill, después de que este recibiera un pase de su guardameta, Juan Musso. Desde el club catalán se defiende con vehemencia que "el juego se había reanudado correctamente", por lo que la infracción debió ser castigada con la pena máxima, chocando frontalmente con la interpretación del equipo arbitral.
A través de un duro comunicado oficial, la institución azulgrana aseguró que "esta decisión, junto con la grave no intervención del VAR, constituye un error importante". Sobre esta base, los despachos del feudo barcelonista no solo solicitaron la apertura formal de una investigación, sino que exigieron poder escuchar los audios con las comunicaciones de los colegiados. Asimismo, reclamaban que el estamento arbitral reconociera de manera oficial sus presuntos errores y adoptara las medidas sancionadoras pertinentes.
La misiva iba un paso más allá en sus acusaciones, adoptando un tono de lamento institucional habitual en las altas esferas del club cuando los resultados deportivos no acompañan. Argumentaban que "no es la primera vez que, en recientes ediciones de la UEFA Champions League, decisiones incomprensibles han perjudicado gravemente al equipo", subrayaba el texto. Desde la entidad denuncian la existencia de un supuesto "claro agravio comparativo" que, según su peculiar visión, les estaría impidiendo competir en igualdad de condiciones frente al resto de grandes clubes del continente.
Más allá de las reclamaciones en los despachos, la realidad deportiva dicta que los hombres de Diego Pablo Simeone lograron asaltar el recinto rival. El encuentro disputado en la Ciudad Condal concluyó con un contundente triunfo visitante por 0-2, un resultado muy adverso que ahora la plantilla local tratará de neutralizar a la desesperada en el choque de vuelta definitivo que acogerá esta misma noche el estadio madrileño.

Hace 3 días
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