Italia se abona a la tragedia al quedar fuera del Mundial por tercera vez seguida

Hace 18 horas 1

La pesadilla volvió anoche a dejar sin dormir a Italia entera. Su selección, los Azzurri, lo volvieron a hacer, cuatro años después, en un ridículo que ya es histórico: Italia se queda sin ir al Mundial por tercera vez consecutiva. Lo nunca visto para una tetracampeona del mundo, para una de las potencias futbolísticas mundiales, para un país donde el calcio es religión. Cayó en los penaltis la selección de Genaro Gattuso, de manera vergonzante (4-1), pero lo podía haber hecho mucho antes, y ahorrarse los 30 minutos de prórroga, si no llega a ser por un Donnarumma que evitó el sonrojo a los transalpinos, devorados por Bosnia y Herzegovina.

En el Bilino Polje, en Zenica (70 km al norte de Sarajevo), una ratonera con la grada reducida a 9.000 localidades por una sanción de la UEFA –y con Nole Djokovic en la tribuna–, Bosnia se las hizo pasar canutas a una Italia con el miedo en el cuerpo. No tanto por la caldera bulliciosa y un campo diminuto, el mejor escenario para una emboscada, como por el temor de repetir la historia y volver a quedar fuera de un Mundial. Lo que podía ser una vergüenza nacional.

La selección de Gattuso templó los nervios con el 0-1 de Moise Kean a los 15 minutos en una contra del manual del calcio. El delantero del Fiorentina ejecutó con un tiro preciso a la escuadra una asistencia de Barella tras una gran presión de Retegui que llegó de un fallo clamoroso del portero Vasilj.

Pero lejos de imponer su teórica superioridad técnica y la calma del marcador favorable, Italia se vio apabullada por una selección bosnia voluntariosa y encendida, que asedió la portería de Donnarumma con 13 disparos en el primer tiempo. El veterano Edin Dzeko (40) puso a prueba al portero del City, así como Basic con un potente disparo, Demirovic de cabeza o Memic también de un testarazo. Sufría la selección azzurra, y más que lo haría con la expulsión de Bastoni (m. 41) con roja directa por una entrada por detrás a Memic cuando se iba solo. Gattuso no dudó en quitar a Retegui por el defensa Gatti para proteger el 0-1. Paura lo llaman en italiano.

El sufrimiento de los azzurri pudo acabar de golpe al inicio del segundo tiempo. Llevaba 35 minutos sin chutar a portería Italia y Kean dispuso de una contra, se quedó solo ante Vasilj, pero la tiró a las nubes. Mal augurio. Tanto como la parada que tuvo que sacarse Donnarumma a Tahirovic (m. 72), que fue el preludio del 1-1 de Tabakovic. Se veía venir el gol balcánico. Centro desde la derecha, Dzeko la bajó del cielo, Donnarumma salvó sobre la línea, pero el balón muerto lo empujó a gol Tabakovic en el 79. Drama para Italia, que iba a la prórroga.

En el tiempo extra, Italia se estiró, no le quedaba otra, pero no vio puerta. En cambio, Bosnia pudo sentenciar con un disparo de Tahirovic en el minuto 118 que rozó el palo. Vidilla para Italia, que se acabó de desangran en una patética tanda de penaltis: fallaron Espósito y Cristante, Donnarumma no paró ninguno, y Bosnia liquidaba a la Nazionale con el 4-1 de Bajraktarevic.

La estadística nefasta seguirá creciendo para Italia. La tetracampeona solo ha conseguido un triunfo desde que logró su cuarto Mundial en el 2006 (fue contra Inglaterra en Brasil’2014). En el 2022 no fue a Qatar al caer en la repesca ante Macedonia del Norte (0-1) al caer en Palermo en el minuto 92; y en el 2018 no sacó billete para Rusia al no superar en doble partido a Suecia, ni tan solo poder marcar en 180 minutos (1-0 en Solna y 0-0 en Milán).

En el Strawberry Arena de Solna, Suecia y Polonia repetían la repesca del 2022, pero esta vez el pase fue para los nórdicos, que irán a un Mundial por 13.ª vez tras un duelo agónico resuelto en el minuto 88 con un gol de la estrella Viktor Gyökeres.

Se adelantaban los escandinavos con un gran gol de Elanga a la escuadra (m. 19); empataba Zalewski (m. 33) con un disparo desde fuera del área que se comió el portero Nordfeldt; se volvía a adelantar Suecia con un cabezazo del defensa Lagerbielke en una falta lateral (m. 44); y empataba Swiderski rematando un pase de Zalewski (m. 58). Viktor Gyökeres, en la primera buena ocasión que tenía, bajó con el muslo un balón y lo envió a la red.

En Pristina, Kosovo, la selección más joven (aceptada por la FIFA en el 2016, todavía no reconocida por algunos países, como España) no pudo hacer historia clasificándose para su primer Mundial. Se lo impidió una selección de Turquía más sólida y ambiciosa, que hizo valer el solitario gol de Kerem Aktürkoglu en el minuto 53.

En el Arena de Praga, otro drama resuelto en los penaltis, que sonrieron a la República Checa, más acertada desde los 11 metros (3-1). Se adelantaban los checos con un golazo de Pavel Sulc (m. 4) que empaló un balón en la frontal a la salida de un córner; y empató Andersen para los daneses (m. 72) con un gran cabezazo en una falta lateral ganando el salto al portero checo. En el tiempo extra, Krajci resolvía un barullo en el área (m. 100) y el duelo se iba a la prórroga y a los penaltis, en los que Dinamarca falló tres lanzamientos.

Toni López Jordà
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