El partido de esta noche en el estadio Bilino Polje de Zenica.entre las selecciones de Bosnia e Italia, por un billete para el Mundial que el próximo verano se disputará en EEUU, México y Canadá, supondrá la redención o la caída a los infiernos para la Azzurra. Y es que la tetracampeona del mundo se enfrenta a la posibilidad de quedarse fuera de su tercera cita mundialista consecutiva tras no haberse clasificado para las ediciones de Rusia 2018 y Qatar 2022.
Sería dramático para el país de la bota, cuna de grandes talentos futbolísticos y que esta noche protagoniza la más llamativa de las cuatro finales europeas que ponen un billete para el Mundial en juego, con Dinamarca, Turquía y Suecia como otras favoritas —se miden a República Checa, Kosovo y Polonia, respectivamente—.
La afición transalpina deposita sobre los hombros de sus futbolistas, dirigidos desde la banda por el legendario Gennaro Gattuso, el peso de la esperanza de todo un país. Y no cualquier país, sino uno de los tradicionalmente más poderosos del planeta fútbol.
Puede que el calcio italiano no atraviese por su mejor etapa, ni a nivel de clubes ni tampoco como combinado nacional, pero a la Azzurra debe bastarle potencial para completar en Zenica la redención y el alivio que le comenzó a otorgar el triunfo frente a Irlanda del Norte en Bérgamo (2-0). Los goles de Sandro Tonali —estrella del Newcastle y quizás el mejor jugador transalpino del momento— y Moise Kean situaron a Italia ante una auténtica final, como es la de esta noche en Bosnia.
En Italia no han tardado en clamar contra las condiciones del estadio de esta noche, el Bilino Polje, que tiene aforo para unos 12.000 espectadores aunque hoy solo podrá recibir a 9.000 hinchas por una sanción de la UEFA. Es curioso porque no es ni mucho menos el estadio más grande de Bosnia, pues en Sarajevo los campos tienen un aforo en torno a los 15.000 espectadores. Pero la gota que ha colmado el vaso de la opinión pública italiana es la ausencia del Goal Line Technology, que no estará disponible en el Bilino Polje.
Sin embargo, Gatuso no quiere excusas. "Quejarse del campo o cosas similares es de débiles", dijo el seleccionador italiano este lunes en la previa del Bosnia-Italia. Además, Los vídeos que ha compartido la prensa transalpina mostrando los vestuarios, que no son los de un estadio moderno, también están enrareciendo bastante el ambiente.
Pero aún hay más. Y es que Bosnia ha denunciado que un soldado italiano ha estado espiando a la selección balcánica, que entrena Sergej Barbarez, en un entrenamiento a puerta cerrada llevado a cabo en Butmir, a las afueras de Sarajevo —a unos 70 kilómetros al sureste de Zenica—.
Sin embargo, Italia ha tenido que salir a defenderse asegurando que no es un espía de la Federación Italiana de Fútbol, sino simplemente un soldado italiano que por casualidad pasaba por allí: "El sospechoso no era un espía italiano al servicio de la selección nacional, ni tenía vínculos con otras actividades. Se trataba simplemente de un soldado italiano que, por casualidad, se encontraba allí cerca de su base y, al parecer, se detuvo a observar el entrenamiento de (Edin) Dzeko y sus compañeros, apunta el Corriere dello Sport.
Una historia surrealista que se encarga de echar, si cabe, todavía más leña al fuego en este Bosnia-Italia de esta noche en el que, ocurra lo que ocurra, va a terminar pasando a la historia.

Hace 1 día
1




English (US) ·